Luego de la relación incestuosa que había tenido Edith y su padre, ninguno se atrevía a hablarse. Les daba pena porque sabían que lo que habían hecho estaba mal y durante los próximos días ninguno se atrevía a hablarse como lo hacían antes de que mantuvieran relaciones. Solo cruzaban unas cuantas palabras durante la cena para que no sospechara nada la madre de Edith, aunque esta si se daba cuenta que su marido y su hija andaban distantes, pero solo se imaginaba que debía ser porque habían discutido un tema sin importancia, jamás se le hubiera pasado por la mente que la verdadera razón era porque su hija y su marido habían tenido sexo.
Al pasar dos semanas las cosas se fueron calmando, ya se animaban a hablarse más y parecía que habían olvidado lo que pasó. Edith seguía llegando al gimnasio como siempre y su padre César seguía en su trabajo y haciendo cosas que nadie de su familia sabía. Pero no había rastro de don Alvaro, no le llamaba ni le mandaba mensajes a Edith, por lo que ella pensó que quizás le daba miedo que César otra vez lo encontrara y a lo mejor por el miedo, había decidido no insistir con ella, a pesar de que ella estaba más dispuesta que nunca a acostarse con don Alvaro. Lo que no sabía nadie era que don Alvaro estaba planeando su venganza en contra de César.
Cierto día en el que César estaba descansando en casa, llegó una visita inesperada. Mientras el veía la televisión escucho el timbre y se levantó a ver quien era. Cuando abrió la puerta se sorprendió al ver a su hermano mayor Edgar, a quién no veía desde hace 10 años porque andaba trabajando en los Estados Unidos.
- Hermanoo!! Eres tu? Que sorpresa!! - Dijo Cesar emocionado, abrazando a su hermano y dejándolo pasar
- Si soy yo hermanito jeje acabo de llegar aquí al país solo para visitar a mi querido hermano - Decía Edgar sonriente
- La verdad que no te esperaba, hace años que no te veo! Mírate estas hecho todo un señor jeje
- Pero tu no te quedas atrás jaja mira lo bien que te ves, se nota que haces ejercicio
- Un poco jeje por cierto mi hija Edith esta arriba en su habitación, deja la llamo para que venga a verte, lo malo es que no puedo llamar a mi esposa porque anda trabajando.
- Claro! no te preocupes, ya despues la veo cuando regrese, por ahora quiero ver a mi sobrinita - Dijo Edgar muy alegre
- Edith!!! Baja un momento! Adivina quien llegooo!! - Gritó César.
Edith que estaba en su habitación escuchó los gritos de su padre e intrigada, salió de la habitación y bajo las escaleras para ver porqué la llamaba su padre.
Edgar estaba sonriente a la espera de su sobrina, pero su boca dejó de mostrar una sonrisa a abrirse en expresión de asombro cuando vio a Edith bajar las escaleras. Esa no era la niña de 14 años que había visto por última vez antes de que se fuera a Estados Unidos, la que veía ahora era totalmente diferente, más alta y desarrollada, con unas piernotas, cintura pequeña, carita hermosa, labios gruesos, y lo mejor, unas tetazas grandes y firmes que se dejaban ver por el escote de un pequeño vestidito azul que llevaba puesto, este le llegaba a mitad de las piernas y se ajustaba perfectamente a ese cuerpo de diosa.
Edgar se quedó embobado y no se dio cuenta cuando Edith, al verlo, se avalanzo sobre el para abrazarlo de la emoción de verlo de nuevo. Cuando se dio cuenta, ya tenia esas enormes tetas presionando su pecho.
- Tioooo!! Regresasteeee!!! - Dijo Edith muy contenta
- Si jeje mira cuanto has cambiado Edith! Pareciera que fue ayer cuando aún te cargaba y te llevaba a comprar tus galletas - Dijo Edgar al momento en que se separaban y la veía de pies a cabeza.
- Es que ya crecí tío jiji y tu al parecer también - Dijo Edith mirando a su tío quien era más alto que ella, era mayor que César ya que el tenia 52 años y Cesar 48, también tenía una barba de candado con unas pocas canas que se conectaba a su cabello oscuro el cual acostumbraba a peinar hacia atrás. Se parecía a su padre solo que su padre estaba algo más en forma y a Edgar se le podía notar que tenia panza, aunque eso no le quitaba lo atractivo.
- Si me doy cuenta lo mucho que has crecido - Decía mirando disimuladamente ese par de senos, obviamente refiriéndose a ellos.
- Bueno me imagino que debes tener hambre - Dijo César - Vamos a comer algo
Pidieron comida y los tres se sentaron a comer en la sala, mientras platicaban de sus vidas y de cómo le había ido a Edgar en Estados Unidos. Mientras hablaban, Edith no dejaba de mirarlo. Cuando era niña el era su mayor ilusión, lo veía como un ídolo no solo porque le parecía atractivo sino también por su forma de ser tan decidido y valiente en cualquier circunstancia, aunque solamente eran simples fantasías de niña. Pero al verlo nuevamente, volvió a tener esa fantasía, y sumado al hecho de que no había tenido sexo desde hace unas semanas, siendo la última vez con su papá, a Edith se le cruzaron los cables y se dejó llevar por sus deseos y fantasías, quería cojerselo.
Por otro lado, Edgar notaba que su sobrina lo veía mucho pero no imaginaba cual era el motivo, solo pensaba que era porque estaba emocionada por volver a verlo. Aunque el también le veía las piernas y el escote, no podía imaginarse ni ponerse a fantasear nada, era una hembra como a él le gustaban, pero era la hija de su hermano y no debía morbosearla.
De pronto la suerte le llegó a Edith, o bueno, se podría decir que también le llegó a Edgar.
César vio la hora en su celular y se le dibujo una sonrisa en el rostro que nadie notó.
- Oigan me tengo que ir, me surgió un asunto urgente, lo siento mucho - Dijo César mientras se levantaba
- No te preocupes hermano, aquí te espero, tu atiende tus asuntos
- Gracias - Le dijo César a su hermano para luego dirigir su mirada a su hija - Edith por favor atiendelo bien en cualquier cosa que se le ofrezca
- Si papi tu anda tranquilo
- Gracias hija, hermano, te quedas en tu casa - Fue lo último que dijo César para luego marcharse como si fuera un asunto de vital importancia.
Al escuchar la puerta de la casa cerrarse, Edith se acercó y se sentó al lado de su tío.
- Tío estoy muy emocionada de verlo de nuevo
- Jeje yo también estoy emocionado de verles otra vez
- Ay tío pero yo estoy emocionada de otra forma
- Que? De que forma Edith? - Decía Edgar nervioso
- Pues es que usted me abandonó mucho tiempo, y me he sentido solita - Decía Edith con voz dulce y seductora mientras se acercaba cada vez más a Edgar.
- Lo sé, es que tenia que ir a los Estados Unidos a trabajar para salir adelante
- Mmm y que me trajo de allá? Acaso no me trajo ningún regalito?
- La verdad no jeje creí que con mi presencia seria suficiente
- Ay que malo es usted tío jiji
- Discúlpame Edith no fue mi inten... - Un dedo de la mano de Edith se puso sobre los labios de Edgar para callarlo. El podía ver perfectamente desde esa distancia los enormes pechos de su sobrina
- No se preocupe tío, aun no es tarde para que me de mi regalo
- Y como que quieres de regalo? - Contesto Edgar aunque tuviera el dedo de Edith en los labios
Edith quito su dedo de los labios de Edgar y los deslizó por la camisa hasta llegar a la entrepierna de Edgar y coloco su mano sobre su verga que se estaba empezando a abultar. Edgar vio que Edith bajo su mirada dirigiéndola a su verga y luego volvió la volvió a subir para verlo a los ojos, ese gesto era el señalamiento del regalo que quería Edith.
- Eehh Edith? No me digas que...
- Si tío, esto quiero
- No, no espera, que? No se puede, ¿te encuentras bien Edith?
- Estoy muy bien tío, no sabe lo mucho que lo deseaba desde que era niña y ahora que ya crecí tengo la oportunidad
- Que?! ¿Me deseabas cuando eras niña?!!-Dijo Edgar muy nervioso.
- Si jeje ¿acaso usted no me desea ahora a mi?
- Pues... que te digo jeje ... yo...
- No se haga que desde que llegó no ha dejado de verme
- Ay Edith, no puedo evitar notar que te pusiste tremendamente buena
- Eso cree?
- Si claro jeje estas muy diferente a hace unos años, ahora tienes .... eehh.. tienes....
- Que tengo? Dígalo - Decía Edith coquetamente
- Tienes unas tetas enormes y un cuerpazo que uufff es el sueño de cualquier hombre - Dijo Edgar recorriendo a Edith con la mirada
- Y no quiere usted probar de este cuerpazo?
- Uy no jeje no es lo correcto
- Mmm no lo niegue, ¿acaso va a desperdiciar tener el sueño de cualquier hombre frente a usted?
- Puess.... es que.. eres mi sobrina jeje, no podemos
Edith de repente cruzo una de sus piernas sobre Edgar para quedar montada en el, dejando los pechos muy cerca de la cara de aquel afortunado hombre que no sabia lo que debía de hacer. Por un lado deseaba comerse ese manjar que tenía en frente, arrancarle el vestido y hacer con ella lo que quisiera, pero por otro lado estaba el hecho de que a quien tenía en frente era su sobrina, y su moralidad decía que no era lo correcto acostarse con ella, sin embargo, poco a poco su moralidad iba decayendo debido a las insinuaciones de Edith, y más cuando se le monto encima estando el sentado en el sofá. Su mente iba perdiendo poco a poco el control del razonamiento, y quien ahora iba tomando ese control era su propia verga que ya estaba más dura que nunca.
- Y que tiene que yo sea su sobrina jeje - Dijo Edith - Con más razón su deber es consentirme, ¿o me equivoco?
- No jeje tienes razón, debería consentirte
- Si tío y darme todo lo que yo pida, no crees?
Al pobre pero afortunadamente tío Edgar ya estaba más que convencido y caliente, por lo que dejo de pensar con la cabeza de arriba y comenzó a pensar con la cabeza de abajo.
- Si Edith, tienes toda la razón, yo soy tu tío y debo consentirte, darte todo lo que me pidas sin negarme a nada, aver, ¿Qué quiere mi sobrinita? - Dijo Edgar muy decidido.
Edith solamente sonrió y acercó sus labios a los de su tío para comenzar a besarlo, este respondió el beso de inmediato, rodeandola con sus brazos y acariciando toda su espalda. El beso que se daban era tan apasionado que hasta hilillos de saliva resbalaban por la barba de Edgar, los dos estaban muy concentrados en ese beso, Edith de vez en cuando chupaba la lengua de tu tío y cuando ella terminaba el le metía la lengua en toda la boca, prácticamente se estaban devorando, mientras Edgar con una mano levantaba el vestido para acariciar las nalgas de Edith, masajeandolo suavemente aunque con una mano no era suficiente para cubrir por completo ese culote que se cargaba la chamaca. Se sentía en el auténtico paraíso y su verga estaba que rompía el pantalón por liberarse, ya no aguantaba más, quería hacerla suya de una vez.
- Mmm ya no aguanto más Edith! Te quiero cojer yaa!! - Dijo Edgar desesperado poniendo sus manos en el vestido de Edith, y de un rápido movimiento, lo desgarró haciendo que las tetotas de su sobrina salieran brincando al aire libre.
Edith puso cara de asombro porque no se esperaba que Edgar hiciera semejante movimiento tan brusco.
Tan pronto vió esas tetas se avalanzo a chuparle una por al menos 5 segundos para luego levantar a Edith y dejarla sentada en el sofá, el se puso de pie y ya se iba a empezar a quitar la ropa cuando la voz de Edith lo paro en seco.
- Jeje ¿que cree que esta haciendo tío?
- ¿No es obvio? Le voy a dar una cojidota a ese cuerpo tuyo justo como querías
- Si quiere este cuerpo tendrá que ganárselo, ¿o apoco creyó que sería tan fácil?
- No importa, dime que tengo que hacer - Decía Edgar muy desesperado por empezar a cojerse a su sobrina
- Pues como no me trajo regalos de Estados Unidos, quiero que me consienta y me lleve a comprarme lo que yo quiera jiji - Dijo Edith que no era nada tonta, ella ya sabía que acostarse con el hermano de su padre estaba mal, pero le tenía tantas ganas que si lo iba a hacer al menos tenia que valer la pena y obtener más recompensas.
- Si si! Claro que si como no! Vamos de una vez
- Esperese jiji al menos déjeme cambiarme de ropa, ¿no ve como dejo mi vestido? - Decía Edith sentada en el sofá con las tetas al aire y el vestido roto
- Ah si, discúlpame Edith, es que no me pude aguantar, ve a cambiarte y no tardes por favor - Dijo Edgar muy ansioso.
Edith se levantó y fue a su cuarto a cambiarse mientras Edgar la esperaba en la sala. Después de una hora Edith salió del cuarto y llegó a donde estaba su tío esperándola. Se había puesto un pantalón blanco muy apretado que resaltaba muy bien sus piernas y su enorme culo, y también una blusita rosada en forma de triángulo que solamente se amarraba por un hilo en la espalda y la dejaba a la vista, al igual que quedaban a la vista sus grandes pechos debido al escote de la blusa.
En cuanto su tío la vio casi que se desmaya por el asombro.
- Wow! Te hes hermosa Edith estas buenísima
- Gracias tío jiji ¿nos vamos?
- Claro vamonos ya - Dijo Edgar abriendo la puerta y dejando que Edith saliera primero, mientras ella caminaba a su auto el le veía ese grandioso culo menearse por el movimiento. Quería terminar muy pronto con las compras de su sobrina para poder regresar y destrozarle ese bendito culo antes de que volviera su hermano César o llegara la mamá de Edith.
Llegaron a un centro comercial muy enorme y caminaban agarrados de la mano como si fueran novios de toda la vida. La gente que los veía, en especial los hombres, se morían de envidia al ver a semejante mujeron con un señor mayor. Edgar podía notar las miradas que le dirigían a su sobrina y se sentía muy afortunado de ser la envidia de todos.
En cierto momento mientras subían las escaleras eléctricas, del otro lado iba bajando un señor alto y gordo, tenía la ropa sucia como si fuese un albañil, este al ver a la hembra de Edith no pudo evitar decirle una majadería.
- Uy que cuerpazo tienes mamacita! que chichotas!
- Oiga respetela cabrón! - Dijo Edgar un tanto enojado de que le hablaran así a su sobrina.
El señor gordo solamente se rio y siguió bajando por las escaleras mientras Edith solamente sonreía. Ella ya estaba acostumbrada de que en la calle los hombres le dijeran de todo y no le molesto para nada el comentario de aquel señor, al contrario, le gustaba que le dijeran esas cosas.
Cuando llegaron a la segunda planta empezaron a recorrer todos los locales, Edgar le compró ropa, anillos y hasta un bolso nuevo, sin importarle cuanto dinero gastaba. Se metieron a otra tienda de ropa y ahí Edith encontró un pequeño bikini rosado el cual le pidió a Edgar y el se lo compró sin dudarlo.
Al salir de la tienda, Edith vió a lo lejos que su padre César estaba formado en una fila para comprar boletos en el cine, pero lo que la sorprendió fue que no iba solo, sino que a su lado estaba una muchacha muy joven y sexy que llevaba puesto un mini vestido rojo, aunque no pudo verle la cara porque esta se encontraba de espaldas. Edith no sabia quién era aquella muchacha pero lo que si era evidente era que ella había sido la causa de que su padre los dejara solos para salir apurado.
Edith no pudo evitar sentir celos, de alguna manera se sentía traicionada por su propio padre y se sentía reemplazada, "¿como era posible que tuvo sexo conmigo y ahora anda con otra? ¿no soy la única para el? ¿solamente me uso?" Eran las preguntas que se hacía Edith así misma.
Pero no podía dejar que los celos le arruinaran el día, afortunadamente para ella tenía con quien desquitarse y ese era su tio, quien nunca se dio cuenta que ahi estaba su hermano.
Cuando vió que la fila avanzó y por fin su padre y aquella muchacha se metieron al cine, Edith decidió que ya le había llegado la hora a su tio.
- Oiga tío, estoy un poquito cansada, ¿por qué no me llevas a un hotel? - Dijo Edith rodeando con sus brazos el cuello de tu tío
- Claro que si cariño, vamos a donde tu quieras jeje
Los dos salieron de la plaza y emprendieron el camino rumbo al hotel más cercano. Mientras tanto, César ya estaba entrando al cine con aquella muchacha sin saber que su hija lo había visto, pero lo que tampoco sabía era que otra persona también lo había visto y lo había estado siguiendo desde hace rato, sin que César o Edith lo notarán.
Por otro lado, el momento que tanto había esperado Edgar estaba por empezar.
Apenas abrieron la puerta del cuarto del hotel y Edgar ya la llevaba cargada en sus brazos y ella le rodeaba la cintura con las piernas mientras se besaban. Edgar cerró la puerta y camino cargando a Edith hasta llegar a orilla de la cama y aventarla, cayendo Edith acostada sobre la cama, Edgar quien quedo de pie a la orilla de la cama se quito los zapatos y se bajo el pantalón lo más rápido que pudo quedando solamente con su camisa y mostrandole a Edith su gruesa y larga verga.
- Ven Edith muestrale a tu tío lo que sabes hacer - Dijo Edgar con voz jadeante
Edith se puso en 4 y gateo hasta encontrarse de frente con la verga de su tío, ella lo miró sonriendo y luego tomó la verga con una mano comenzando a jalarsela de arriba a abajo lentamente.
- Mmmm sii chupala ya Edith por favor, no puedo esperar más mmm
Edith quien no quiso hacer esperar más a su tío se llevó la verga a la boca comiéndosela casi por completo, la dejo ahí 3 segundos y luego se la saco y se la volvió a meter, comenzando así su labor mamadora.
- Ooohh sii asii chupalo así que ricooo!!
- Le gusta como se la chupo tío? - glup glup glup
- Sii me encantaa mmm desde que vi tus labios por primera vez supe que eras una experta mamadora oohh
Edith puesta en 4 sobre la cama se la chupaba a su propio tío hasta el fondo, la recorría con la lengua y luego se la volvía a meter dándole 5 chupadas, se la sacaba de la boca y le dejaba caer saliva para lubricar la verga con la mano y seguir chupando como toda una profesional.
- Esoo asii oohhh chupamela más!... - glup glup glup glup - Cómeme los huevos... si así mmm no tan duro oohh! lamelo así.... ahora sigue chupando mi verga por favor oooohhh - glup glup glup glup!
- Que rica tienes la verga tío mmm - glup glup glup glup
- Te gusta la verga del tío eh? Pues tragatela todaaa!! Ooohhhh!!
- Arrggggh!! - Edith se ahogaba con la verga porque su tío se la había metido de un empujón hasta la garganta y la sostenía de la cabeza.
- Oooohhh sii aguantalaa!! Sii uuff! Esa es mi sobrina jeje
- Cof cof - Tocia Edith después que Edgar la había soltado, luego como si nada le volvió a dar 5 chupadas a su verga y se la soltó.
- Esperame aquí tío, ponte cómodo mientras jiji
Edith se salio de la cama y fue hasta donde estaba tirado su bolso ya que lo había soltado cuando entraron a la habitación, lo tomo y se fue al baño. Mientras tanto Edgar se quito la camisa y estando ya desnudo por completo se acostó en la cama a la espera de Edith.
Luego de 10 minutos en los que Edgar aprovecho para mandar mensaje a su familia en estados unidos y decirles que la estaba pasando de maravilla, por fin salió Edith. Edgar casi que se viene al ver a su sobrina salir con el bikini rosado que le había comprado en la plaza comercial. Le quedaba algo pequeño y se ajustaba muy bien a sus enormes pechos, la tanguita podía cubrir la conchita lo suficiente como para quien la viera se pueda imaginar lo rica que estaba.
Edith se paro en frente de la cama y dio una vuelta para modelarle a su tio.
- Oh por dios! Estas riquisima Edith
- Te gusta bebé?
- Uff me encanta! Tienes un cuerpazo y unas chichotas!! - Dijo Edgar repitiendo las palabras de aquel hombre gordo que encontraron en la plaza y pensando en que ese pobre hombre jamás estaría con una mujer como Edith, pero el si, y en este momento era dueño absoluto de Edith y le podía hacer las cosas que solamente en sueños el hombre gordo podía hacer, hasta le daba lastima de pensarlo pero ya ni modo, en la vida unos son afortunados y otros no, y en este momento Edgar era el afortunado, o al menos esos eran sus pensamientos.
Edith se fue subiendo lentamente a la cama, pasando una pierna por encima del cuerpo de su tío hasta quedar sentada sobre el, la verga había quedado aplastada por la vagina de Edith y solo la tanguita hacia de protección entre los dos aparatos reproductores.
Edith se movía muy lentamente restregandose la concha con la verga dura de su tío y se acercaba para besarlo en la boca, a lo que este respondía los besos mientras sus manos acariciaban las nalgas de Edith.
- Ay Edith no me lo puedo creer mmm tener a semejante hembra aquí montada!
Edith se levantó un poco para hacer su tanguita a un lado con una mano y con la otra tomar la verga de Edgar para acomodarla en la entrada de su vagina.
- Uyy que vas a hacer ahora Edith? No puede ser uff esta entrando todaa
- Ayy bebé que gruesa la tienes mmmm
- Oohh sii ya entro toda! - ¡¡¡Plafff!!! - Sono la nalgada que le dio con las dos manos en cada nalga.
Edith se empezó a mover lentamente lentamente de adelante hacia atrás con sus manos apoyadas en el pecho de Edgar y este la sostenía de la cintura con los ojos cerrados, tratando de aguantar el venirse rápido.
- Ayy sobrinitaaa que ricoo!! Oohh!!
- Aaahh le gusta como se mueve su sobrina sobre su verga tío?
- Siiii oohhh!! Pero muevete más rápido, cabalgame duroo!!
Edith comenzó a mover su cuerpo de arriba hacia abajo muy rápidamente, haciéndo que su culo rebote sobre las piernas de su tío.
- Aaaaahyy así tioo? Asii te gusta??!! - Ploc ploc ploc ploc!!!
- Oooohhh siii daleee!!! daleeee que yo aquí lo aguanto todoooo!!! - Plaff! Plaff!! Plaff!!!
- Uuuyyy siiii!! que buena vergaaa!! - Ploc! Ploc! Ploc!
- Dalee!! Dalee!! Dalee!! Esooo así me gustaa!! Oooohhhh!! oooohhhh!! que perra es mi sobrinaaaa!!!!
Edgar alzó las manos y descubrió las tetas de Edith haciendo el brasier hacia un lado y quedando por debajo de sus pechos pero sin quitarselo. En cuanto estuvieron descubiertas las apretó fuertemente con ambas manos como si estuviera moldeando una bola de masa, esto le dolió a Edith pero también le dio placer y dejó que su tío hiciera lo que quisiera con sus tetas.
- Uuufff pero que ricas tetas tienes!! Se nota que están operadas pero así me encantan!! - ¡¡Plaaff!! - Le dio una cachetada a uno de sus pechos
- Aayyy tiooo!! Mis bebes son suyaas!! - Decía Edith sin dejar de cabalgar la verga de su tío
- Ah si? Son mías? - Plaff!! Plaff!! - Acércate putaa!! - Edgar tomo a Edith de la espalda y la atrajo hacia el para poder meterse uno de los pechos de Edith a la boca, lo chupo y recorrió con la lengua todo el pezón para después dejarla y hacer lo mismo con el otro pecho, y todo mientras Edith cabalgaba sin parar.
- Aaahhh!! Tiioooo!! Va hacer que me vengaaaa! aaaahhhh!!
- Siii quiero que te vengaass!! Correte en mi verga Edith!!
- Aaahh siii!! Oooh!! Oohhh!! Que ricooo!!! Aaaaaahhhhh!!!! - Edith empezó a gemir debido a un orgasmo que estaba sintiendo, su cuerpo se hizo hacia atrás y su vagina apretó más la verga de Edgar bañandola de líquidos que salían de la misma vagina. Edgar solo la veía recorriendo con sus manos el abdomen de Edith y sin sacar su verga.
- Aahh que rico me corrí!!! - Dijo Edith cuando al fin se compuso y volvió a agacharse para besar a su tío
- Mmmm te corriste delicioso jeje pero yo aun no termino. Quiero ver ese culo en cuatro!! Plaaff!!! - Esa nalgada fue la orden suficiente para que Edith se bajará de Edgar y se acomodara en cuatro sobre la cama. Su tío solamente se levantó y se coloco detrás de ella bajandole la tanguita hasta quitarsela y poniendo la punta de su verga sobre su vagina.
- Ay sobrinita que culote tienes! Los que se han comido esto saben lo que es el cielo!-Ploc!! Ploc!! Ploc!!- Comenzó a bombearla sin previo aviso haciendo que Edith comenzará a gemir más mientras lo volteaba a ver
- Aaaahh!! aaaah! aah! aahhh!!!
- Que me ves putita? Te gusta como te coje tu tío? - ploc ploc ploc ploc!!
- Sii tioo aaahh!! Me encantaa! Deme más!! deme masss!! Aahh siii!!!
- Ploc ploc ploc ploc!! - Que apretada tienes la concha Edith! Ooohhh!!!
Edgar estiro la mano para tomar el cabello de Edith y jalarla hacia atrás mientras le pegaba unas tremendas bombeadotas a la vagina de Edith.
- Aaahhh! Aaahh!! Que ricooo!! - Gemia Edith debido al placer que estaba sintiendo, sumado al morbo de estar cogiendo con su propio tío. Edith lo hacia no solo porque le gustaba sino también porque había visto a su padre con otra mujer y no había podido evitar sentir celos, "¿Acaso esa mujer es mejor que yo?, ¿Tiene mejor cuerpo que yo?, ¿Coje mejor que yo?" Eran las preguntas que se hacía Edith en su mente mientras su tio la taladraba.
- Plaff!! - Ooohh!! Edith tienes un cuerpo exquisitooo!! Eres toda una hembra para cojer! Uuff!! - Ploc! ploc! ploc!!
Esas palabras que recién escucho Edith fueron suficientes para volver a tomar confianza en sí misma y convencerse de que ninguna era mejor que ella. "Mi tío tiene razón, no me debo comparar con ninguna otra, yo soy una hembra que solo complace al macho que lo sabe aprovechar, a un macho como mi tío." - Fue lo ultimo que pensó Edith.
- Siii! Soy una hembra hecha para un macho como tu tiooo!!! Siguee!! Siguee! No pareees!! Aaahhh!!
- Pues aquí esta tu machooooo putaa!!! - ploc! ploc! ploc! ploc!!
Edgar la jaló tanto hacia atrás que el término cayendo acostado sobre la cama y ella encima de él, en esa posición la tomó por las piernas y se las levantó quedando bien abiertas y siguió penetrando. El cabello de Edith caía sobre la cara de Edgar y este solo se dedicaba a meter y sacar.
- Aaaahhh! Tiooo!! Me rompes! Me rompeees!!
- Oohh!! Esto es lo que querías no?
- Sii! Quiero que mi tío me coja! Más! más! más!
Edgar le soltó las piernas y Edith quedo de cuclillas saltando sobre la verga de su tío, este paso sus manos hacia al frente buscando los enormes pechos de Edith para apretarlos a su antojo. Ella aún tenía el bra puesto por debajo de sus tetas.
- Uuff que ricas tetaas!! No caben en mi mano
- Aaahh!! Aahh!! Aahh!! Aahhh!!! - Seguía Edith gimiendo mientras saltaba sobre su tío
- Ooohhh que rico salta mi sobrinaaa!!!
- Sii!!! Aaahh!! Uyyyy que ricoo!!
- Oohhh!! Quieres lechita Edith? Eh?
- Aahh!!! Sii quiero tu lechitaaa!
- Mmm! Quieres que el tío Edgar le de lechita a su sobrinita?
- Si tioo!!
- Pidemelo perra!!!
- Aaahh!! Tioo! Dame tu lechitaa tioo!!!
- Quítate pues puta! que te la quiero dar en la boca!!
Edgar empujó a Edith para que se bajará y cayó acostada en la cama a lado de él quien se arrodillo y se puso enfrente de la cara de su sobrina.
- Ahora tragatelo putita! ooohhh sii asiii!!!
- Glup! glup! glup! glup!!
- Que rico como te lo tragas ooohh!! Te voy a grabar putitaa!
Edgar tomó su celular que estaba cerca y comenzó a grabar el acto sexual que estaba haciendo con su sobrina, sabía que probablemente no podría volver a repetir en otra ocasión y quería llevarse un recuerdo.
- Glup! glup! glup! glup!!
- Tu sigue chupando Edith ooohh sii!! Tragatela mass!! Mmmm acariciate tu solita tu vaginaa
- Mmm mmmm aaayy ... glup glup glup!!
Edith comenzó a masturbarse mientras se tragaba la verga de su tío quien grababa todo.
- Ooohh!! Uuff! Me vas a arrancar la verga y nada que viene tu lechita Edith mmmm abreme las piernas, te la voy a tener que ensartar otra vez
Edith no lo oyó dos veces y abrió las piernas acomodándose para recibir de nuevo a su tío, este en cuestión de segundos ya se la había metido y comenzó a meter y sacar rápidamente, todo sin dejar de grabarla.
- Aaahhh!! Aaayy tioooo!! Tiooo!! Siii que ricoo!!
- Ooohhh! Oohh! Sigue masturbandote Edith mmm así! así! Mueve más rápido tu manito mmm
- Así te gusta tío? Aahh!! Te gusta como tu sobrina se masturba y goza con tu verga?
- Sii así me encantaa!! Oohh! Que deliciosa te ves asii!!!
- Aaahhh! Aah!! Aah! Aahhh!!
- Dime que eres mi perra Edith! Dimeloo!!
- Soy tu perraaa!! La perra de mi tioo!! Aaahh!!
- Así me gustaaa!! Oohhh!! Que rico se mueven tus tetas!!
- Aaahhh!! Aaayy!! Ya dame tu lechitaa tioo!!
- Si mi sobrinita oohh solo dame un momento! Siento que ya vienee!!
- Me la quiero tragar todaaa!!
- Ah si? Te quieres tragar la lechita de tu tío?
- Sii damela yaa!! Aahh ahh!!
- Oh noo aquí vieneee!! Oh mierdaa no me va a dar tiempo Edith!! Te la voy a dejar toda adentrooo!!
- Aayy tioo sacalaa!!
- Ya no hay tiempoo!! Ooohh ohhh!! Aquí va todaaa!!!
- Aaaahh!!! Aahhh!! Mmm ricooo!!!
- Oohh sii! Te llene toda de lechitaa ufff!!
Debido a la inmensa excitación Edgar no pudo contenerse y terminó expulsando 5 chorros de espeso semen adentro de la vagina de Edith quien gemia de placer. Al sacar la verga salieron los chorritos de semen de la vagina directo a caer sobre la cama, Edith había acabado cansada y su carita de placer lo decía todo. Por otro lado su tío dejó de grabar después de haberse venido y tiro su celular sobre un lado de la cama. Nunca se había corrido tanto en su vida y estaba tan cansado que se acostó a lado de Edith que metia sus deditos en su vagina para limpiarse el resto de semen.
- Uuff jeje ay sobrinita me diste el mejor revolcon de mi vida
- Hace tiempo deseaba esto tío jiji pero no le vaya a decir a mi papá
- No como crees jeje si se entera me mata, esto será un secreto entre tu y yo
- jeje mejor vamonos que ya se hizo muy de tarde y mi papá puede volver a la casa y no nos va a encontrar
- Si sobrinita lo que tu digas jeje muaa
Edgar le dio un beso en la boca a Edith y ambos se levantaron para vestirse. Edgar tomo la tanguita de Edith que estaba tirada en la cama y la guardo en el bolsillo de su pantalón.
Al llegar a casa ya estaba César ahí los vio entrar con bolsas de compras.
- Donde andaban? - Pregunto César
- Lleve a mi sobrina a comprarle unos regalitos jeje como hace mucho que no la veo pensé que seria buena idea
- Si papá, no te preocupes, mejor tu dime a dónde fuiste? - Dijo Edith que ya sabía a dónde había ido su papá, pero quería saber que mentira le inventaria
- Pues fui al trabajo, ya sabes que como arquitecto tengo que ir a supervisar la obra
- Y la supervisaste bien?
- Si todo estaba muy bien jeje mejor hablemos de otra cosa
Los tres se pusieron a platicar y más al rato llego la mamá de Edith del trabajo, saludo a su cuñado y todos cenaron juntos.
El tío Edgar se quedó todo el fin de semana pero para su mala suerte no tuvo oportunidad de volver a estar con Edith ya que en todo momento estaba César o la madre y era muy peligroso hacerlo en la noche porque los podían escuchar.
El día lunes Edgar se tenia que ir y se despidio de los padres de Edith, pero aprovecho un momento que ellos se distrajeron en la cocina para ir a despedirse de Edith en un rincón de la casa. Se besaron y se estuvieron fajando unos segundos, intercambiaron números y se dijeron que estarían en contacto.
Mientras Edgar iba en el taxi hacia el aeropuerto, sacó discretamente de su bolsillo la tanguita de Edith y se puso a olerla. Su propia sobrina le había dado el mejor sexo de su vida, y se prometió volver pronto.





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