Antes que todo Edith les desea felices fiestas!
Ya habían pasado un par de días después de que Edgar, el tío de Edith, se fuera de nuevo a Estados Unidos y ella quedara sola nuevamente. De vez en cuando tenían conversaciones por WhatsApp como por ejemplo:
- Hola sobrinita como estas 😘
Hola tío bien y tu? -
- Bien? Querrás decir bien buena jeje 😅
Yo aquí estoy extrañandote
Hay tío usted siempre tan lindo 😉 -
Yo también lo extraño
- Te quiero volver a meter la verga 😳
Mmm eso es lo que más extraño, la rica verga de mi tio -
- Nomas termino unos trabajitos acá y me regreso en chinga jeje
Si tío, aquí te espero ansiosa -
- Mándame unas fotitos ricas porfa sobrinita quiero ver ese cuerpecito que me voy a comer 🥵
- A la verga! Que rica esta mi sobrina!!! Me dan ganas de mandar a la chingada el trabajo y regresarme ahorita mismo a darte toda la verga que te hace falta putita 😈
Si me hace falta mucha verga tío, pero - tranquilito, todo con calma jiji -
- Lo sé, no puedo abandonar mi trabajo ni a mi mujer e hijo, aunque por ti soy capaz
....
Y así terminaban las conversaciones, a veces Edith ni siquiera respondía por estar ocupada en el gimnasio o porque simplemente no le importaba. Obviamente se la había pasado muy rico con su tío y estaba dispuesta a volverlo a tener sexo con el, es más, estaba ansiosa de hacerlo, pero lo que más le importaba a ella eran las cosas que su tío le pudiera dar, como regalos, ropa, dinero, etc. De hecho su tío le mandaba regalos, flores y dinero desde Estados Unidos para que ella se comprara lo que quisiera, el hombre estaba tan obsesionado con ella que no se daba cuenta que estaba siendo utilizado, y que ese dinero que le mandaba a la putita de su sobrina lo podía ocupar para su mujer e hijo.
Total que Edith salía a gastarse ese dinero, se compraba ropa, paseaba con sus amigas y no faltaban los hombres que voltearan a ver ese formidable culo o las tetotas que sobresalían siempre de su blusa.
Por su parte César, el padre de Edith, se ocupaba en su trabajo de arquitecto en la oficina que tenia, haciendo planos, presupuestos y supervisando la construcción de un edificio, también se ocupaba de un asunto que tenía por ahí con alguien, ya hasta se le había olvidado que se había cogido a su hija y ni siquiera tenía en cuenta lo que ella y su hermano habían hecho. César estaba tan ocupado en su asunto que no le ponía atención ni a su esposa o a su otro hijo más pequeño.
Cierto día la secretaria de César tuvo que renunciar debido a que había encontrado un trabajo en otro estado, y el puesto quedó vacante. Ahora que no tenía secretaria, el trabajo se le acumulaba más y no tenía quien administre sus papeles, eso le quitaba tiempo para hacer otras cosas y para colmo ninguna mujer se había presentado a entrevista para ocupar el puesto. Cansado de eso, decidió que Edith podría ayudarlo. Cuando llegó a la casa la encontró en su habitación leyendo una revista, sentada con su espalda sobre el respaldo de la cama, su esposa estaba trabajando en turno de noche y su hijo dormía. El se acercó y se paró a un lado de ella.
- Hola Edith, mañana empiezas a trabajar como secretaria en mi oficina
- Que? Yo no quiero trabajar ahí - Dijo Edith sin dejar de mirar su revista
César estaba muy cansado, había tenido un mal día no solo en el trabajo, sino también con el otro asunto que tenia con alguien, asi que no tenía paciencia para los berrinches de Edith y se le subió el enojo al escuchar que lo había contradecido, por lo que la agarro del cabello fuertemente e hizo que lo volteara a ver.
- Auuchh!
- Mira maldita puta tu vas a trabajar en mi oficina y punto! Y no quiero escuchar que me digas que no porque te voy a castigar!
- Ayyy! que te pasa papá!??
- Que que me pasa? Que estoy hasta la verga de todo y no voy a permitir que la puta de mi hija me venga a contradecir! Porque eso es lo que eres una puta!!
- Yo no soy una puta!
- Ah no? Quieres que te recuerde como te encontré abierta de patas para que el pendejo de Alvaro te meta la verga?? Quieres que te recuerde que estuviste a punto de cojer con mi amigo??
- Bueno si y que?? - Dijo Edith tomando algo de valor - La tenia más grande que tu! Y sabes algo? Antes de que llegaras se la chupe en la bañera! Mmm le sabía bien deliciosa!!
- Plaaff - César le propinó una cachetada a Edith y ella se llevó las manos a su carita. César no sabía que Edith le había mamado la verga a Alvaro, el solo pensaba que en el momento en que los encontro apenas estaban empezando, y eso, aparte de decirle que Alvaro la tenia mas grande, lo hizo enfuerecer por completo.
- Que acabas de decir maldita puta!!! Ahora si me las vas a pagar! Te gusta la verga no? Pues ahorita te vas a atragantar!! - Dijo César al mismo tiempo que se sacaba la verga del pantalón y tomaba la cabeza de Edith con fuerza, atrayendola al encuentro con su verga y haciendo que se la tragara toda.
- Arrggghhh!!!
- Sii atragantate! Ooohh!!
- Argggh! Arggghh!! Pa....páaa! aargggh!! - Edith tenía la verga metida hasta el fondo de la garganta, se estaba ahogando y ponia sus manitos en el abdomen de su padre para hacer fuerza y tratar de alejarlo, pero era inútil, César la tenia bien agarrada de la cabeza y no la soltaba, mientras que con sus caderas trataba de empujar cada vez más hasta el fondo de la boquita de Edith.
- Ooohhh mira como te lo tragas zorra!! Eso te gusta no? Que te metan una verga en la boca!
- Aaargghhh! aargghh!! mmmm!! aargghhh!! - Edith ya no podía más, cada vez sentía que se quedaba sin oxigeno y que esa verga le llegaba a mitad de la garganta, de sus ojitos salían lágrimas y justo cuando pensaba que moriría asfixiada por una verga en su boca, César se la saco completa, dejando a Edith tosiendo y tratando de recuperar el aire.
- Que pasa hija? Acaso no te gustan las vergas en tu boca?
Edith después de toser un poco y encontrándose en mejor estado, volvio a tomar valor para responderle a su padre - Si me encantan las vergas! Como la de don Alvaro!!
- Ven acá maldita puta!! - César se enojo aun más, se quito el pantalón y se subió a la cama, Edith todavía permanecía sentada apoyada contra el respaldo y la pared, en esa posición le quedó a la altura perfecta a César para que se pusiera de pie y volviera a meter su verga en la boca de su hija, pero esta vez empezó a meter y sacar muy rápido, como si estuviera cogiendo una vagina. El le agarraba la cabeza y la guiaba en los movimientos de atras hacia delante, haciendo que Edith se comiera la verga con cada movimiento, pero estos eran tan rápidos que la cabeza de Edith chocaba contra el respaldo de la cama, haciendo que se diera varios golpes.
- Chupaa chupaa!!! Tragatela asii ooohh!!!
- Glup glup glup glup glup!!!
- Ooohh se una buena hija y tragate la verga de tu padre!! - Dijo César quien en un momento se la saco de la boca para agacharse y escupirle en la cara a Edith, ella aprovecho esa breve pausa para tratar de hablarle.
- Papi espera un poc.... Aarggghh!! Glup glup glup glup!!!! - Pero era tarde, César le volvió a meter la verga para seguir follandole la boca, estaba descontrolado y ni siquiera se daba cuenta que la cabezita de Edith chocaba contra el respaldo. Ella solo ponía sus manos en las piernas de su padre y trataba de aguantar lo más que podía, aunque claro, ella era una experta y muy en el fondo lo estaba disfrutando.
- Ooohh sii!! Dime quien la tiene más rica eh? Dimelooo!!! - Dijo César volviéndola a soltar por un instante para que Edith le pudiera responder
- Tu papito, tu la tienes deliciosa y bien ri.... glup glup glup glup glup glup!!!!!
- Esooo! Así me gusta que les encante mi vergaa!! Tragatela tragatela!!!
- Glup glup glup glup glup glup!!!!!!
Luego de un par de minutos más, César se cansó de estarse moviendo para follarle la boca a Edith, así que se sentó en la cama a un lado de ella.
- Ahora me la vas a mamar tu solita si? Por favor hijita linda
Edith solo obedeció poniéndose entre las piernas de su padre y tomando su verga. A ella le gustaba que le hablaran con cariño pero de alguna manera también le gustaba el lado rudo de su padre.
Ella agarro la verga con su manito y le dio 3 sobadas de arriba hacia abajo, le escupió y se la metió a la boca para comenzar a chuparlo como ella sabe.
- Ooohh sii! Que rico lo chupa mi hijaa!
- Te gusta papi?
- Si Edith oohh sigue así así
- Glup, glup glup! - Edith lo chupaba con emoción, le pasaba la lengua desde la base hasta arriba y en cuanto llegaba le daba pequeñas lamiditas al glande con la punta de la lengua, para luego volver a metersela toda en la boca.
- Oohhh! Dime cual es tu verga favorita Edith - Dijo César mientras le acariciaba la cabeza a Edith
- La tuya papi, la tuya me encanta mmmm
- Dime que no te gustó la verga del pendejo de Alvaro ooohh!
- No papi, esta chiquita y fea - Dijo Edith solo para complacer a su padre, aunque realmente le había gustado la verga de don Alvaro, no sabía quién la tenía más grande entre los dos pero lo poco que la había probado le había gustado. En el fondo quería que don Alvaro regresara a terminar lo que empezaron, pero desde que César lo corrió a la calle desnudo, no había vuelto a aparecer, y nadie sabía dónde estaba o qué tramaba.
Mientras tanto Edith le seguía chupando la verga a César, el hombre ya había aguantado 10 minutos de los placeres que le daba la boca de Edith, y eso sumado a los 15 minutos que se la estuvo follando contra el respaldo de la cama, dio por consecuencia que ya no aguantara más la corrida.
- Oohh hija ya me voy a veniiirr!! Quiero dártela en tu boquita!
- Si papito correte
- Abre la boquita, eso así, saca la lengüita pero no dejes de masturbarme uuff bombea la lechitaa!
- Si papito quiero tu lecheee - Decía Edith sin dejar de jalarsela, abriendo su boquita cerca de la punta para recibirla toda
- Ooohh sii ahí vaa! Recibelaaa!! Oooohhh!!!
Cuatro chorros de espeso semen salieron disparados directo a la boquita de Edith, tragandoselos en el acto, aunque el último ya venía con menos intensidad y solo alcanzo menos de un centímetro de altura al salir y cayó en la mano de Edith que aún sostenía la verga. Ella no dudo en llevarse esa mano a la boca y chupar sus dedos batidos de semen.
- Ohh ufff que rico, aver abre la boquita... jeje te los tragaste todo
- Si papito sabían muy ricos
- Así me gusta que sea mi hija, obediente jeje - Dijo César mientras se levantaba de la cama y se volvía a poner su pantalón - Gracias por sacarme el estrés que traía, te veo mañana en mi oficina - Dijo César al final saliendo del cuarto y dejando a Edith tirada en la cama, con la boca toda follada y apestando a semen. Ella lo había disfrutado.
Al día siguiente, Edith se presentó a trabajar en la oficina de su padre como secretaria. César le enseñó todo lo que tenía que hacer y ella aprendió muy rápido. También le dijo que estaba contratando obreros para la construcción y que si alguien llegaba a entrevista lo hiciera pasar. Edith dijo que si a todo y se acomodo en la recepción, se puso a acomodar documentos y cuando terminó ya no tenía nada que hacer, así que se puso a grabar algunos tiktoks en su nuevo trabajo.
Al terminar se puso a editar lo que había grabado, y mientras lo hacía alguien cruzaba por la puerta principal y se acercaba a la recepción donde ella estaba sentada. Ese alguien se quedó parado alrededor de 5 minutos frente a ella, sin que se diera cuenta, hasta que por fin dijo:
- Eeh.. Hola señorita!
Edith al estar concentrada con su celular se espanto al escuchar la voz y rápidamente levanto la mirada para ver a un señor alto y gordo, estaba un poco desarreglado y daba mala impresión, pero el señor tenía la mirada puesta fijamente sobre Edith, que al estar sentada se le podían ver perfectamente sus enormes pechos asomándose por su blusita roja.
- Ay! Me asusto! - Dijo Edith
- Jeje lo siento señorita, me llamo Manuel y vengo por la entrevista para el trabajo de obrero
- Ah, si claro, venga por aquí - Dijo Edith que se levantó de su escritorio y le hizo señas al señor Manuel para que la siguiera a la oficina de César. Don Manuel iba detrás de ella sin perder detalle de ese grandioso culo que se movía armoniosamente con cada paso que ella daba, el pantalón de mezclilla ajustado hacia que se levantará aún más y don Manuel juraba a sí mismo que ese era el culo más grande que había visto, aunque le pareció haberlo visto ya antes en algún lugar.
Llegaron a la oficina de César y Edith hizo pasar al señor para la entrevista y luego se fue de nuevo a la recepción.
En la oficina, César entrevisto a don Manuel haciéndole las típicas preguntas y leyendo su currículum, en donde decía que había trabajado en un rancho varios meses construyendo un pozo, y que tenía mucha experiencia y habilidades para la construcción. César terminó contratándolo y le dijo que podía empezar mañana mismo en el edificio que estaban construyendo. Don Manuel aceptó y antes de irse, sintiéndose en confianza, le dijo a César:
- Oiga mi arqui, con todo respeto pero... su secretaria está que se cae de buena jeje, tiene un culote y unas chichotas que ufff
- Oigame!, me la va respetando que esa secretaria es mi hija, y no quiero escuchar ni ver que se este sobrepasando con ella o lo voy a despedir, ¿entendió?
- Oh lo siento! - Dijo don Manuel muy apenado - No sabia que era su hija, pero no se preocupe, no volveré a decir nada, lo siento mucho
César lo perdono solo porque el señor no sabía que era su hija, así que se dieron la mano y don Manuel salió de la oficina. Al pasar nuevamente por la recepción, don Manuel quedó viendo a Edith que estaba sentada con su celular. No podía evitar pensar que ya la había visto antes pero no recordaba bien. Aun así, el verla ahora le había entrado una excitación tan grande que sabía que no iba a poder cumplir lo que le dijo a César sobre no sobrepasarse con ella.
- Hasta luego señorita y gracias! - Dijo don Manuel a Edith antes de cruzar la puerta
- Hasta luego señor, que le vaya bien - Dijo Edith sin mucho interés y sin voltearlo a ver, debido a que en ese momento su tío Edgar le estaba transfiriendo diez mil pesos para que se comprara lo que ella quisiera. Una vez que le llego el dinero a su cuenta, Edith dejó en visto a su tío.
Al día siguiente Edith volvió a la oficina a seguir trabajando. Llevaba otro pantalón de mezclilla azul y una blusita blanca manga larga que le quedaba a mitad del abdomen y tenía cuello en forma de V lo que hacía que se le viera un poco el escote.
Después de unas horas de trabajo, a eso de las 2 de la tarde su padre le dijo que tenía que salir urgentemente a hacer algo, pero le tenía un encargo.
- Necesito que vayas a supervisar la construcción del edificio Edith
- Que? Pero yo nose nada sobre supervisar construcciones
- Solo ve a revisar que no le haga falta algo a los muchachos o que no tengan ningún problema para seguir construyendo, y cualquier cosa solo me avisas y listo
- Ok papi, me llevare la camioneta
- Si hija, y no tardes mucho - Dijo César para luego salir apresuradamente, ignorando que estaba mandando a su monumental hija a un lugar no apto para mujeres como ella. Pero César no pensaba en eso, pensaba en el asunto que fue a atender.
Edith tomó la camioneta y se dirigió al edificio. Cuando llegó vio que habían varios obreros trabajando, algunos martillando, otros haciendo cemento, otros transportando materiales de un lado a otro, etc. No sabía que hacer ni por dónde empezar, así que se dirigió a 4 hombres que estaban haciendo cemento en la máquina mezcladora. Se presentó diciendo que era la hija del arquitecto y que había venido a supervisar. Los hombres se sorprendieron al verla y uno de ellos le dio los detalles de lo que estaban haciendo, todo con respeto y tratando de no mirar a otro lugar que no fueran sus ojos, ya que sabiendo que era hija del arquitecto la tenía que tratar como una dama, no vaya a ser que lo despidieran.
Luego de terminar con ellos, se dirigió a los que estaban llevando material de un lado a otro, eran unas tablas de madera que los hombres se cargaban al hombro y las llevaban a otro lugar. Llegó a donde dejaban apiladas las tablas y vió a un hombre gordo sentado en el suelo, viendo su celular y riendo.
- Oiga, ¿usted que hace ahí? ¿Por qué no está trabajando?
El hombre volteó rápidamente y vió a la diosa de Edith parada frente a el. Inmediatamente la reconoció y se levantó del piso.
- Ay lo siento, me estaba tomando un pequeño descanso señorita, no se moleste conmigo
- Ok no importa, soy Edith la hija del arquitecto y vengo a supervisar, dígame su nombre y cuenteme como va todo por aquí
- Oh así que se llama Edith, me hacia falta saber su nombre jeje
- Como? Usted me conoce?
- Si, ayer la vi en la recepción cuando fui a mi entrevista, ¿no se acuerda? soy Manuel - Decía el señor sin dejar de ver a Edith de pies a cabeza
- Ah si, es cierto, ya me acordé, veo que si lo contrato mi padre
- Si, es mi primer día jeje y como puede ver señorita Edith, todo va muy bien
- Si eso veo
Estaban hablando cuando de pronto llegó un muchacho a interrumpirlos.
- Oiga don Manuel, ya vine con su botana y su coca
- Eh? Si, déjalo por ahí Pinocho, aunque yo no recuerdo haberte encargado nada jeje pero bueno, mira te presento a Edith, la hija del arqui
- Orales que bonita esta señorita - Dijo el muchacho muy sorprendido al verla
- Gracias - dijo Edith algo confundida - Como dices que te llamas?
- Se llama Paco pero todos aquí le decimos Pinocho jeje - dijo don Manuel antes de que el muchacho pudiera responder
- Ah y eso por qué?
- Debe ser por su nariz jejeje
- Pero me parece que aun es muy chico para trabajar - Decía Edith viendo al muchacho con extrañeza
- Tengo 16 años señorita, yo solo ayudo a los muchachos en pequeñas cosas y les hago algunos mandados, y ya ellos me pagan un dinerito para llevarle a mis padres y hermanos, así como me ve soy pobre pero tengo chingo de ganas de salir adelante - Dijo el Pinocho con gran entusiasmo. Se había sorprendido por ver a una mujer como Edith pero el era muy respetuoso y su mente no pensaba otras cosas. El era flaco, moreno quemado de sol y más bajo que Edith y don Manuel, apenas les llegaba al hombro.
- Bueno bueno, tampoco tienes que contarle tu vida a la señorita jeje, ella y yo estamos platicando de cosas importantes así que por que no vas a ver si no necesitan algo los demás muchachos eh? - Dijo don Manuel que quería seguir a solas con Edith
- Si señor, adiós señorita fue un gusto conocerla, cualquier cosa que necesite estoy a sus ordenes
- Claro Pinocho, nos vemos - Dijo Edith un poco conmovida por el pobre muchacho que tenía que trabajar a temprana edad.
El Pinocho se fue y don Manuel y Edith volvieron a quedar platicando sobre como iba la construcción. Don Manuel que era un señor con mucha labia, le daba vueltas al asunto y le inventaba cosas, ya que se había dado cuenta que Edith no sabía mucho sobre construcciones, así que el alargaba la conversación para estar más tiempo con ella. Pero mientras más tiempo pasaba con ella, más le daban ganas de cogersela, no podía aguantar más, nunca había visto a una hembrota con semejante culote y tetazas. Le miraba los ojos, la sonrisa, los labios, el cuello, la montaña de carne que tenía en el pecho, su cintura, sus piernotas, etc,. Para don Manuel era un deleite visual y mientras hablaban a el le llegaba el olor fresco como a fresas de la boquita de Edith. Se estaba hipnotizando y no podía más, se la tenía que cojer a como diera lugar.
Así que mientras platicaban, en su cabeza empezó a idear planes para que por lo menos, pudiera darle aunque sea un beso o tocarle un pecho. Hasta que se le ocurrió algo.
- Oiga señorita, tengo un poco de sed, ¿me deja tomar un poco de refresco?
- Claro beba
Don Manuel se agachó para agarrar la botella de coca que le había traído el Pinocho. Estando agachado dándole la espalda a Edith, sacudió un poco la botella hasta que se le formó espuma, y luego se levantó.
- ¿Y usted no quiere un poco señorita?
- No gracias - Dijo Edith viendo como don Manuel hacía esfuerzos por tratar de abrir la tapa de la botella.
Pero don Manuel estaba fingiendo, mientras la trataba de destapar se acercaba a Edith.
- Uy que dura está jeje - Dijo don Manuel refiriéndose a la tapa y tal vez a otra cosa. - Creo que tengo las manos un poco sudadas y por eso se me resbala, ¿me lo podría abrir usted?
- Ok pasemela
Don Manuel le dio la botella a Edith, pero en cuanto ella abrió la tapa, salió expulsado un chorro de refresco que se liberó por el agotamiento que le había dado don Manuel. El refresco cayó sobre la blusa de Edith empapandola toda.
- Aayyy se tiró!! Ya me moje toda!! - Dijo Edith un poco enojada y preocupada
- Oh no puede ser, ahora mismo la limpio señorita
Don Manuel sacó un pañuelo de su bolsillo y sin esperar nada, se acercó a Edith y empezó a pasar el pañuelo por su blusa, tocando porfin esas tetas aunque por encima de la tela de la blusa y por encima de la tela del pañuelo que lo movía de un lado a otro haciéndo como que limpiaba. Edith no se enojo porque le estuvieran tocando los pechos, sino que más le preocupaba estar mojada de refresco y quería limpiarse.
- Gracias señor, por favor limpie bien, además esto es su culpa!
- Si señorita disculpe, no debí darle que destapara mi refresco - Decía don Manuel mientras pasaba el pañuelo por todo el pecho de Edith. De a poco vió como la blusa blanca se empezó a transparentar y hacerse más delgada por lo mojada que estaba, y pudo ver como los pezones de Edith se marcaron en la blusa, hasta si se fijaba un poco más, podía ver la aureola rosada que conformaba los pezones. "Mierda está puta no trae sostén!!" Fue lo que pensó don Manuel que no dejaba de pasar el pañuelo por todo los pechos y cuello de Edith.
- Ya se secó? - Dijo Edith
- Eeeh ...si... ya casi pero... creo que también esta mojada un poco por aquí - Don Manuel puso el pañuelo en el abdomen de Edith y lo empezó a mover de a poco hasta que, sintiéndose más en confianza, metió su mano con todo y pañuelo por debajo de la blusa de Edith, posándola en el pecho derecho. En cuanto Edith sintió la mano del albañil invadiendo los adentros de su blusa, rápidamente se aparto dando un paso hacia atrás haciendo que la mano saliera.
- Oiga que está haciendo?!!
- Es que esta mojada ahí señorita, déjeme limpiarla - Dijo don Manuel acercándose nuevamente poniendo ambas manos sobre los pechos de Edith, esta vez masajeandoselos con descaro - Están tan grandes que debo usar las dos manos señora mmm
- Plaff!!!
Edith le dio una bofetada al señor que retrocedió y quitó sus manos de los pechos. Le había dolido tanto que se sobaba el cachete.
- Lo siento, señorita, nose que me pasó, no debí hacerlo, creo que lo mejor es que me va.... - No pudo terminar de hablar porque de pronto Edith se abalanzó sobre el señor directo a besarlo como una poseída.
- Mmm se..señorita mmm que ... que hace?
- Callese! esto es lo que quería no? - Dijo Edith separándose del hombre
- ¿Que? Nose de qué habla jeje - Dijo don Manuel confundido pero excitado
- Cree que no me he dado cuenta como me a mirado todo este tiempo? También se que ayer en la recepción se quedó parado viéndome antes de hablarme, y también escuche lo que le dijo a mi padre en su oficina
- Ups! Tiene razón, pero es que usted me vuelve loco desde la primera vez que la vi
- Ya lo sé, pero esas sobadas a mis pechos y ese beso es lo único que va obtener de mi
- Que? No se vale! Solo me provoca y me deja así nomas? Mire como estoy! - Dijo don Manuel señalando el bulto en su pantalón
- Ese es su problema, yo solo vine a supervisar la obra y ya me voy
Don Manuel, que era un hombre mañoso, sabía que no debía de desperdiciar esta oportunidad, y se le ocurrió algo para retenerla.
- No señorita! Ya me provocó y ahora me cumple como hembra!
- Jaja que? Yo no voy a hacer nada con usted
- Ah no? Ahorita mismo me la va a chupar y sino su padre se va a enterar que hizo mal la supervision de la obra, porque si no se ha dado cuenta, faltan algunos materiales para los obreros, pero no le voy a decir cuales son, y puedo convencerlos a ellos de que tampoco te digan
- Usted no puede hacer eso
- Claro que puedo jeje así que piénselo bien
Edith se había quedado pensativa, no le convenía que su primera supervision saliera mal, y sabía que su padre se enojaria con ella y quien sabe que cosas le podría hacer. Además, ella era la que había provocado a don Manuel primero, el hombre solo hacía su trabajo y ella había empezado todo, así que se sentía en obligación de terminar lo que empezó.
- Ok, no le diga nada a mi padre
- Buena decisión jeje ahora quiero que te arrodilles
- No, aquí hay mucha gente, venga para acá
Edith tomó de la mano a don Manuel y se lo llevó a otro lugar, cruzando por donde habían varios obreros trabajando. Todos voltearon a ver como la hija del arquitecto iba caminando delante de un albañil gordo, guiándolo de la mano.
Todos los hombres murmuraban entre ellos:
- "Vaya que suerte tienen algunos"
"¿A dónde irán?"
"Sabia que esa muchacha era una putita desde que la vi"
"¿Se la irá a cojer?"
"Ojalá también nos toque pronto"
"No creo, ese tipo está feo, a lo mejor ya lo despidió y lo está sacando de la obra"
Eso y más decían los obreros que los veían pasar.
Edith y don Manuel llegaron a una especie de bodega donde guardaban costales de cemento. No había nadie y al parecer los costales que iban a usar ya los habían sacado, así que era el lugar perfecto para lo que fuera que iban a hacer.
Don Manuel volteó a Edith y la comenzó a besar nuevamente en la boca mientras sus manos se apoyaban en su cintura y bajaban lentamente hasta su culo.
- Me quedé con ganas de más besos señorita
- Ya me di cuenta mmm
- Uy que culote tiene jeje - Dijo el señor con sus manotas en ambas nalgas, las apretó y luego rápidamente subió sus manos a los pechos de Edith, agarrando la blusita blanca y subiéndose para arriba, descubriendo los pechos de Edith. Porfin podía ver lo que tanto se había estado imaginando, los enormes pechos de Edith, blancos y con los pezones rosados. Se quedó embobado viéndolos por 5 segundos hasta que ya no pudo más y se abalanzó sobre ellos. Comenzó chupando el seno izquierdo, lo lamia, jugaba con el pezón y lo chupaba como si fuera un bebé.
- Mmm que ricas tetazas que tienes!!!
- Ya se que le gustan mmm tome lo que quiera señor
- No tienes que decírmelo mmm slurpps! - Don Manuel se paso al seno derecho y le hacía lo mismo mientras que con su mano izquierda masajeaba el otro seno. Así estuvo como por 5 minutos hasta que se soltó de una teta
- Arrodillate Edith, ya no aguanto más, vamos a lo que venimos
Edith lo pensó un segundo porque el suelo era pura tierra y se iba a ensuciar el pantalón, pero luego ya no le importó y se agachó. Desabrocho el pantalón de don Manuel y lo bajo hasta el piso, luego metió la mano dentro del boxer y sacó la verga totalmente erecta, era grande y se le hacia apetitosa a Edith. Se quedó viéndola y luego subió su mirada a la de don Manuel.
- Hazlo Edith que ya no aguanto
Edith escuchó eso y comenzó a darle 3 sobadas de arriba a abajo para después meterselo en la boca y sacarlo lentamente, luego se lo volvia a meter rápidamente y lo sacaba con lentitud.
- Ooohh! Siii! No me imaginaba que fuese tan ricoo!!
- Mmm glup glup! - Edith ahora se la chupaba con más intensidad, se la metia hasta la garganta y la volvía a sacar, le daba un escupitazo y se la volvía a meter chupandosela una y otra vez. La sacaba y recorría su lengua desde la base hasta la cabeza, jugaba un poco con la punta de su lengua y se la volvía a meter a la boca.
- Le gusta eh?
- Ooohh sii me encantaaa Edith!! No pares por favor zorrita! sigue asiii ooohh!
Edith que era una experta mamadora de vergas, ya le encantaba lo que estaba haciendo y ella era la que menos quería parar. Tomaba la verga y la masturbaba con su mano mientras bajaba más y agarraba con su boca los huevos de don Manuel que colgaban como fruta de un árbol.
- Oh mierdaaa!! Lo haces de maravillaaa!! - Gemia don Manuel poniendo su mano sobre la cabeza de Edith que no paraba de mamar verga
- Recuerde que esto lo hago porque me chantajeo mmm
- Naa esto lo haces porque te gusta la vergaaa ooohh que ricooo!!
Edith comenzó a darle fuertes chupadas, lo metia y sacaba con rapidez mientras se la succionaba, parecía que se la iba a arrancar a base de mamadas.
- Mmm sii me encanta la verga!! - glup glup glup glup!!!
- Oohh sigue sigue sigue!!!
- Glup glup glup glup!! Aarrgg!!
- Oooh como te lo tragaas!! Que ricoo creo que me voy a correeer!! Ooohh sii eso harée te dare mi lecheeee!!
Don Manuel estaba tan concentrado y a punto de correrse cuando de pronto sintió que Edith se había detenido en su labor mamadora y sólo se quedaba viéndolo.
- Hey que haces? Por qué te detuviste?Estaba a punto de correrme!
- Cree que voy a dejar que se corra y me deje así nomas sin gozar yo? Pues no! Yo ya le cumplí como hembra así que ahora usted me va a cumplir como macho! - Dijo Edith al mismo que se daba la vuelta y se ponía en 4 ahí en el suelo de tierra, con el culo apuntándole a don Manuel entregandoselo.
- Uy no te preocupes mamacita, si lo que quieres es un macho aquí lo tienes - Dijo don Manuel agachandose y poniéndose de rodillas detrás de Edith. Cruzo sus manos hacia delante buscando el botón del pantalón de Edith y una vez que lo encontró lo desabrocho, bajo el cierre y empezó a sacarle el pantalón hasta dejárselo a mitad de las piernas con todo y el calzoncito. Acercó su cara al culo de Edith y le dio besos en ambas nalgas mientras lo masajeaba con sus manos.
- Ufff que culote te cargas mamasota!
- Solo por hoy será suyo cabrón!
Al escuchar la palabra "cabrón" don Manuel recordó donde había visto a Edith antes.
- Mmm ya se donde te había visto jeje
- Qué? Ya me conocía?
- Si, hace unos días iba bajando las escaleras de la plaza comercial y te vi jeje ibas con un wey que me dijo que yo era un cabrón porque te dije que tenias un cuerpazo y unas chichotas jeje, pero dime, quien era ese vato? Es tu novio?
- A usted que le importa
- Pues como sea jeje ahorita mismo me voy a cojer a la mujer que el defendió, para que aprenda a no andar defendiendo putas
- Mmm si pero metemelo ya!
- Uy si ahí voy mamasita, no puedo creer que me voy a cojer a la novia de ese wey, pero esto le pasa por pendejo jeje - Decía don Manuel sin saber que ese wey al que se refería era el tío de Edith.
Puso su verga en la entrada de la vagina de Edith y empezó a meterla poco a poco.
- Uff que apretada la tienes!
- Ay sii metemela lento papi mmm
Don Manuel se la metió hasta la mitad y luego la volvió a sacar para intentar metersela de nuevo. Hasta que sintió que ya le había entrado toda empezó a hacer movimientos de atras hacia delante.
- Ooohh que rica se siente tu vagina mamacita!
- Aay si papii nmm hazme tuya bebé - Decía Edith con los ojos cerrados tratando de acostumbrarse a esa nueva verga y entregándose al placer.
Por su parte don Manuel metia y sacaba lentamente su verga. No podía creer que se estaba cojiendo a la hija de su patrón, aunque hacer algo así no era nuevo para el. Pero nunca había estado con una mujer tan imponente y voluptuosa como Edith que tenía un culote y unas tetazas que lo volvían loco, así que quería disfrutar de ella al máximo.
Metía y sacaba levemente, aun podía sentir esas paredes vaginales abrirse cada vez más y poco a poco aumentaba su movimiento
- Ayyyyyyyy, ayyyyyy, ayyyyyyy
- Eso putita ya puedo sentir como tu hoyito se ajusta a mi verga, vamos mueve tus caderas, muévelas!!
Edith comenzó a mover sus caderas al mismo tiempo que don Manuel aumentaba el ritmo de las clavadas. Tenía las manos puestas sobre la cintura de Edith apretándola con fuerza.
- Ploc ploc ploc ploc!! - Sonaba el choque de las nalgotas de Edith contra las piernas y la barrigota de don Manuel.
- Aaahh! Aah!! Que rico me culea don Manuu!!
- Se que te encanta putita! Ooohhh!
- Sii me encanta mucho su vergotaa!! Aah! Ayyy!!
- Ssshhh! - Plaff!! - Cállate que nos pueden escuchar! - Dijo don Manuel susurrando ya que había oído unos pasos cerca de ahí
- Aahh! No me importaaa! Su verga está tan rica que no puedo parar de gemir Aaahh!! Aaahhh!!
- Plaff! Plaff! Plaff!! - Le dio tres nalgadas fuertes - Si nos descubren vas a hacer que me despidan!! Pero si tanto te encanta la verga pues toma vergaaa!! - Ploc! ploc! ploc! ploc!!
- Que ricoo bebeee dame más duroo siii!!
Don Manuel empezó a embestir con fuerza la vagina de Edith. Ella solo gemia y mantenía los ojos cerrados. Sus tetonas colgaban y se movían rápidamente al ritmo de las embestidas, pero poco a poco Edith fue agachandose más y sus pechos se aplastaron contra el suelo, llenándose de tierra, aunque Edith ni siquiera se había dado cuenta de eso, ella solo disfrutaba del placer.
- Plaff!! - Así me gustan las putas! Adictas a la verga! - Ploc! Ploc! Ploc! Ploc!!!
- Aaahhh siii!! Culeame más bebé! Vamos dame maas!!
Don Manuel estaba en el paraíso culeando a la hija de su jefe y a la misma mujer que había visto hace unos días en la plaza comercial, a la cual había chantajeado para poder estar cojiendola en estos momentos.
Estaba tan concentrado observando como se movía todo el cuerpo de Edith y lo hermosa que se veía puesta en 4 que por puro milagro vió de reojo que a su lado derecho había alguien parado. Rápidamente volteó y vió que era Paco, o como le decían todos, el Pinocho, que estaba parado como estatua viendo como don Manuel se follaba a la muchacha que acababa de conocer hace un rato. Tenía los ojos abiertos como platos y la boca abierta en expresión de asombro, sorpresa y curiosidad, ya que el nunca había visto a una mujer y un hombre cojer, y ni sabía sobre sexo. En sus manos llevaba una bolsa con refrescos que seguramente algún obrero lo había mandado a guardar ahí.
Edith ni siquiera se había dado cuenta de la presencia del Pinocho y seguía gimiendo como perra, ya que don Manuel habia seguido envistiendola sin importarle que el chamaco los estuviera viendo.
- Aaahh!! Aaah! Ricoo! ricoo bebee!! Mmmm!
- Oohh!! Uuff que rica tu conchita Edith!! Como me encanta culear putaas!! Ooh!! - Dijo don Manuel quién miró al Pinocho y le guiñó un ojo. El pobre chamaco no supo que hacer y salió corriendo con todo y su bolsa de refrescos. A don Manuel no le importaba que el Pinocho los haya visto, sino que le daba gracia y en el fondo sentía una lastima por el chamaco. Ya luego le invitaría algo de comer para remediar la vergüenza que el muchacho había pasado.
Mientras tanto Edith no supo que un jovencito la había visto culeando, con la blusa arriba de los pechos, el pantalón a mitad de las piernas y una verga que le taladraba la vagina.
- Ya me canse de estar arrodillado, vente para acá - Dijo don Manuel, desclavandola y haciendo que se pusiera de pie. La tomó de la cintura y con su verga metida entre las nalgas punteandola, la fue guiando hasta una pila de 5 costales de cemento, donde la apoyo haciendo que sus pechos quedarán aplastados contra el costal y su culo apuntándole. Rápidamente se sacó el pantalón que tenía entre los tobillos con todo y boxer y se quitó las botas. Luego tomó el pantalón de Edith y se lo bajo tratando de quitarselo, pero fue un poco difícil por lo ajustado que estaba y porque no pasaba por sus zapatos de tacón, los cuales quería evitar la molestia de quitarselos. Forcejeo unos segundos hasta que porfin se deshizo del pantalón de Edith y lo colgó sobre otra pila de costales. También agarro el calzoncito y se lo quitó más fácilmente pasándolo por un pie y luego por el otro, lo olfateó y luego lo aventó por ahí sin importarle donde caía. El pequeño calzoncito fue a caer sobre sobre un montón de escombros y tierra.
- Ahora si putita sigamosle en lo que estábamos jeje levanta tu piernita y ponla acá
Don Manuel agarro una pierna de Edith y la levantó poniéndola sobre el costal de cemento. Ahora ella estaba parada sobre una sola pierna y su cuerpo se apoyaba contra los costales.
El afortunado albañil volvió a acomodar su verga en la vagina de Edith y se la dejo ir hasta dentro, comenzando nuevamente la culeada.
- Aayyy sii! Así me entra toda bebé!!
- Ploc ploc ploc! Plaff!! - Oohh que rica estas condenada chamacaa!!! Que ricas nalgotas! - Plaff! - Te voy a culear toda la tardeee! ooohh!!! - Ploc! ploc! ploc! ploc!!!!!
- Siii eso quieroo!! Quiero verga toda la tardee!! Aaahhhhh!!!!
Don Manuel estiro su mano y agarro el cabello de Edith, jalandoselo hacia atrás con fuerza. Le estaba pegando una culeada de campeonato y a Edith ya le había agarrado el gusto a aquella verga, hasta se le hacía más rica que la de su tío y de su padre César.
- Oohh eres lo mejor que me he comido en años!! - Ploc ploc ploc!!!
- Aaahh!! enserió bebe? mmmmm!!
- Si putita! - Plaff! - Estás tan rica que hasta se me olvidó que no había comido nada jeje
- Cómeme a mi toditaa bebee! Aaahh sii!! Ricoo!! - Ploc ploc ploc ploc!!!
Mientras tanto, a unos cuantos metros de distancia, una señora de aspecto humilde y algo fea, había llegado a la construcción con una bolsa que contenía un toper con enchiladas. Se acercó a un par de obreros y les dijo:
- Hola buenas tardes, ¿alguno de ustedes ha visto a Manuel? Soy su esposa y vine a traerle esta comidita.
Los hombres recordaban que habían visto a don Manuel irse con la hermosa hija del arquitecto a quien sabe donde, pero como buenos compañeros no lo iban a delatar.
- No lo hemos visto señora, probablemente ya se fue a su casa - Dijo uno de ellos mintiendole.
- Oh esta bien, el tiene una pequeña casa rodante aquí a las afueras de la construcción, creo que ustedes lo llaman camper, así que iré a dejarle la comida allá, pero gracias por avisarme muchachos - Dijo la señora que se dio la vuelta y se fue.
Los obreros pensaron que ya la habían cagado al decirle a la señora que don Manuel se fue a su casa, ya que si se encontraba en el camper con Edith, la señora los iba a descubrir, delatando así a su compañero. Pero ellos ya no podían hacer nada.
La señora llegó al camper de su esposo don Manuel pero no lo encontró ahí. Pensó que tal vez había ido a comprar algunas cosas, así que le dejo la bolsa de comida sobre una mesita y luego se tuvo que ir, ya que ella vivía en un rancho donde trabajaba de sirvienta.
Mientras tanto, no muy lejos de ahí, don Manuel ya se encontraba comiendo, pero no comida, sino comiendo un buen culazo que era de Edith.
El caliente albañil bombeaba con furia la vagina de Edith penetrandola una y otra vez sin parar mientras la tenia agarrada del cabello con una mano y con la otra mano la agarraba de la cintura.
- Ooohh que rica culeadaa bebee!!!
- Sshhh!! Ya te dije que nos pueden oír! - Ploc ploc ploc ploc!!
- Y yo ya te dije que no me importa!! Haz tu trabajo y sígueme culeandoo aaahhh!!
- Como usted diga señoritaaa oooohh! Que rico culazoo!! - Plaff!! - Si vieras como se mueve tu culote mamasota!!
- Le gusta eh? Le gusta? - Decía Edith moviendo más nalgas
- Me encantaa!! - Plaff! Plaff! - Que pendejo debe ser tu novio si no sabe aprovechar todo esto!! - Ploc ploc ploc ploc!!!
- Sii! Es un pendejoo!! Tu me culeas más ricoo bebeee aaaahh ahhh!! - Decía Edith pensando en su tío que ni siquiera era su novio, pero se podría decir que si era un pendejo al comprarle tantas cosas a Edith y que ella se lo pagara revolcándose con otro. Pero a ella no le importaba, solo quería disfrutar del momento.
Luego de varios minutos de intensas bombeadas, don Manuel se la saco y le dio media vuelta a Edith para tenerla de frente. La levanto y la puso sobre el costal de cemento abriéndole las piernas. Una vez teniéndola de frente se dispuso a besarla en la boca como un poseído. Edith le correspondía los besos y no le importaba que el aliento de ese sucio y gordo albañil oliera a cigarros y comida chatarra. El albañil metia su lengua en la fresca boquita de Edith y le mordía los labios, mientras con una mano masajeaba los pechos y con la otra acariciaba la vagina de Edith.
- Mmmm estas deliciosa mamasota!
- Aprovecheme ahora porque puede que sea su primera y última vez mmm
- ¿La última? No mamasota, se que te estoy culeando tan rico que vas a querer repetir jeje
- Mmm ah si? Pues convenzame de querer repetir
- Pues eso haré ahora mismo jeje
Don Manuel agarro su verga y la metió nuevamente en la vagina de Edith, la tenia tan mojada que la verga entró fácilmente deslizándose hasta el fondo.
- Aaayyyy aaahhh!!!!
- Uufff que delicia de vaginaaa!! Como aprieta de ricoo mmm!!
El albañil comenzó el mete y saca mientras besaba a Edith con lujuria. Ella solo se dejaba cojer y rodeaba el enorme cuerpo de don Manuel con sus piernotas.
- Aaah!! Sigue asiii! Metemela todaaa!
- Eso hago putita ooohh!!! Te estoy ensartando toda mi vergaa!!!
El cuerpo de Edith se movía al ritmo de la follada y sus enormes tetas saltaban de arriba a abajo con rapidez. Don Manuel al verlas logró atrapar una con la boca, chupandola y lamiendole el pezón como si fuera un bebé mamando teta.
- Mmm tus tetazas me fascinan puta!!
- Aaaahh aaahh!! Cometelas pinche gordoo!!!
A don Manuel le dolió un poco que le dijeran gordo, así que en venganza se despegó de la teta y le dio un cachetazo fuerte. - ¡¡¡Plaff!!! - Acto seguido comenzó a bombear a Edith con más furia y velocidad agarrandola de la cintura con fuerza. Edith estalló de placer e hizo su cuerpo hacia atrás, dejándose caer sobre el sucio costal de cemento y gimiendo como perra en celo.
- Aaaaahhhh!!! Don Manuuuu Aahh! Por qué no me avisaaa?!!! Aaayyyy!!!
- Ploc ploc ploc ploc ploc!!!! - Aguantate putaa! Que te voy a reventar la concha a vergaso limpio!! Oohh !!!
- Aaahhh!! Ayyyy!!!! aayyyyy!!!! Me corro me corro me corrooooo!!!!!!
Edith arqueo su espalda y don Manuel supo que ella estaba a punto de tener un orgasmo, así que sacó su verga y al instante un chorro de agua salió disparado de la vagina de Edith mojandolo en la barriga y parte de la cara.
- Aaaahhh ayyy que ricooo!! Me estoy corriendo ricooo!! - Decía Edith mientras salían los chorros de sus fluidos y se masajeba los pechos ella sola.
En cuanto don Manuel vio que el último chorro había salido, inmediatamente volvió a meter su verga en la vagina sin darle descanso y siguió cogiendola con la misma fuerza que hace un momento.
- Aaaayyy aaahh!! Aaah! Don Manuuuu! Me va a matar con su vergaaa!!!
- Ooohh es que me encantas perraaa!!! Tomaaa tomaa!!! - Ploc ploc ploc ploc ploc!!!!!!
Edith ya no estaba en sus cinco sentidos, el placer había invadido todo su cuerpo y mantenía los ojos medio cerrados tratando de no desmayarse del placer. Don Manuel por su parte estaba en la gloria, sentía como su verga tocaba los interiores de la vagina de Edith y como era bañada de fluidos vaginales.
- Ooohh estoy a punto de correrme yo también Edith!! - Ploc ploc ploc ploc!!!!
- Siii correte bebé quiero tu lecheee!! Aaah! aahhh!!
- Ah si? La perrita culona quiere leche eh? - Ploc ploc ploc ploc ploc!!!!
- Sii la quiero toda bebée!! Pero sacala cuando te corras mmmm aahh!!
- Si Edith sii! Oohhh ya no aguantoo! Creo que ahí voy a soltarlaa!!
- Aahh sacala sacalaaa!!!!
- Siii ahí vooyyy! Tomaaa tomaala todaaa!!! Ooooohhh!!
Don Manuel no midió bien el tiempo y soltó un chorro de semen dentro de la vagina de Edith antes de sacarla y tiró otros tres chorros sobre el abdomen de Edith, dejándola batida de semen hasta el ombligo.
- Ay que calentita esta tu lechita bebe - Decía Edith mientras don Manuel le tiraba esos chorros encima
- Ooohh uufff que rico me vine ufff - Dijo don Manuel una vez terminó de sacar su leche, dando 2 pasos hacia atrás y cayendo sentado al piso de tierra.
Edith quedo acostada sobre los costales de cemento, escurriéndole el semen del abdomen y saliendo unas gotitas de su vagina.
- Ay señor usted si que sabe como culearse a una mujer
- Uuff claro que se jeje y más si esa mujer es una hembrota como tu - Dijo el albañil mientras trataba de recuperar el aliento. Pero se dio cuenta de que su verga todavía estaba erecta, la tocó y vio que seguía dura como un fierro. En su cara se le dibujo una sonrisa.
- Oye mamasota mira
Edith se levantó de los costales quedando sentada y vió que don Manuel estaba sentado en el suelo señalandole con una mano su vergota parada.
- Ya la viste? Nunca me había pasado esto jeje el destino quiere que tu y yo tengamos otro revolcón
- Que? Pero se acaba de correr bien fuerte hace un momento
- Ya sé, es porque no te subiste sobre mi a rebotarme esas nalgotas jeje eso fue lo que faltó ¿que dices si le damos otro ratito eh?
- Pero ya está por anochecer, pasamos casi toda la tarde cogiendo y este ya no será un lugar seguro - Decía Edith aunque realmente si le encantaría seguir cogiendo
- No te preocupes por eso mamasota, aquí a las afueras de la construcción tengo mi casita rodante donde vivo, es pequeña pero sirve para que me des unas cabalgadas con ese culote. ¿Vamos? Por favor di que si mamasita
Edith lo pensó un poco aunque ya había tomado la decisión pero quería hacerse la difícil un poco. Sin decir nada se bajo de los costales, acomodó su blusa que tenia arriba de los pechos y se los cubrió de nuevo, luego agarro su pantalón y empezó a ponérselo. Don Manuel la veía con cara de tristeza porque pensaba que Edith se vestia para irse, pero su cara cambió y se llenó de alegría cuando escucho a Edith decirle:
- ¿Qué espera ahí sentado? ¿No se va a vestir o piensas llevarme a su camper desnudo?
Rápidamente don Manuel se levantó y buscó su pantalón para ponérselo y luego las botas. Edith ya estaba lista y ni se habia molestado en buscar su calzoncito. Una vez que los dos estuvieron vestidos, salieron de ese lugar donde almacenaban los costales de cemento y cruzaron nuevamente por la construcción para salir por otro lado, esta vez era don Manuel quien guiaba a Edith de la mano. Los pocos obreros que quedaban los veían pasar y se llenaban de envidia, pero ninguno se atrevía a imaginar lo que esos dos iban a hacer en el camper. Edith y un gordo albañil estaban a punto de pasar una noche de sexo desenfrenado, chupadas y orgasmos....

















Yo también soy albañil y me encanta imaginar que soy don Manuel
ResponderBorrarQue suertudo
ResponderBorrarA quien mas le encanta Edith
ResponderBorrarA mi tambien me encanta
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