DANIELA Y EL PERVERTIDO VIEJO DE SU VECINO PARTE 1

 Desde afuera parecían una de las típicas parejas a las que todo parece irles bien, Jorge tiene un puesto importante en una reconocida empresa, actualmente está en una relación con Daniela quien es 8 años menor que él, la chica era muy hermosa y con una figura de envidia, pero a pesar de vivir juntos por un buen tiempo, a lo único que se dedicó fue a sus estudios universitarios y su creciente carrera en el mundo del modelaje. Tenía un gran corazón para ayudar a los demás, pero las tareas del hogar eran No eran muy buenos con él, obviamente Jorge ya sabía cómo era ella y solo necesitaba que su esposa luciera lo más bella posible para presumirla en todos lados, además con lo que ganaba podía cubrir fácilmente sus necesidades de limpieza y alimentación.



Daniela tiene 23 años y está bendecida con un cuerpo espectacular que mantiene ejercitándose regularmente en el gimnasio. Sus piernas largas y trasero bien tonificado eran sus partes favoritas y con eso conquistó a Jorge, pero sus otros atributos físicos no. quedarse atrás ya que tenía un buen par de pechos que se balanceaban majestuosamente cada vez que trotaba en la cinta del gimnasio, su piel era clara, sus ojos color avellana y su cabello largo que le llegaba hasta la cintura la hacían lucir como una modelo profesional a pesar de que era Aun siendo una novata en ese campo, su forma de ser coqueta y juguetona le fue muy útil para salirse con la suya muchas veces, su hermoso rostro inocente hizo que muchos chicos tanto en el gimnasio como en la universidad quisieran algo con ella, pero a pesar de su Su comportamiento les dio la idea de que era una chica fácil, que siempre imponía respeto cuando la situación lo ameritaba.


A pesar de su apariencia y sus increíbles atributos, cualquiera pensaría que su experiencia con los hombres era inmensa, pero en su caso fue todo lo contrario, Daniela era una principiante en el tema amoroso, antes de Jorge solo había estado con un chico y fue una experiencia fugaz, o sea que básicamente Jorge ha sido el hombre de su vida, llevaba con él unos 4 años de relación y a partir del segundo año se fue a vivir con él a su casa que si bien no era muy grande, Era lo suficientemente acogedor para que los dos vivieran.


Los primeros meses de convivencia fueron los más gratificantes para ambos, había mucho amor y el sexo nunca faltó, pero conforme pasaba el tiempo Jorge fue escalando puestos en la empresa, en poco tiempo ya estaba a cargo de un grupo de personas y debido a ello tuvo que hacer ciertos sacrificios en su tiempo libre, descuidando mucho a su despampanante novia. Poco a poco las relaciones íntimas fueron disminuyendo y para una jovencita tan ardiente y curiosa como era, Era algo frustrante no poder hacerlo al menos una vez al día. De alguna manera comprendía lo agotador que podía ser el trabajo de su amante, pero aun así quería hacer su parte para recuperar esas noches de pasión. A menudo intentaba animarlo. esperándolo con provocativos atuendos que le sentaban perfecto, y aunque los primeros días funcionó de maravilla, pronto se volvió rutina y el cansancio del hombre era aún mayor, incluso se disculpó y le dijo que tal vez podrían hacerlo mañana antes de caer en cama, hiriendo el orgullo de la joven, la pobrecita. y caliente no Ella no tiene más remedio que satisfacerse a sí misma.


Pasaron los meses y parecía que las cosas no iban a mejorar. Pronto, la autocomplacencia no le bastó. Se volvió algo adicta a los sitios de porno casero. Le gustaba ver cómo las chicas de los videos disfrutaban sin tener que pretender algo como lo hacían las chicas estrellas porno, pronto descubrió y le tomó gusto a los videos donde chicos sin gracia entre maduros y viejos follaban con mujeres mucho más jóvenes y hermosas, le gustaba ver esas caras horribles disfrutando el momento, las chicas en los videos en su gran mayoría ellos disfrutaban sin ningún tipo de disimulo ya que en la gran mayoría de los videos caseros no tenían idea de que había una cámara grabándolos o quizás simplemente se estaban desahogando ya que en su vida normal no tenían la oportunidad de pasar un buen rato como lo hicieron en ese momento, Poco a poco, Daniela adquirió una adicción a este tipo de porno en particular porque pensaba que las chicas de esos videos estaban pasando por lo mismo que ella, que tenían cosas muy ocupadas. maridos dejándolas insatisfechas y sólo un hombre maduro con toda su experiencia podría llevarlas a ese punto. éxtasis con tanto anhelo.


La joven se preguntaba a menudo si ella era la que se encontraba en ese tipo de situación, mirando a la cara a esos ancianos tristes y solitarios y dándoles una alegría que nunca olvidarían o, por el contrario, siendo subyugada por esos ancianos maduros. mala" inclinándose ante todo lo que le pedían por más humillante que fuera y haciéndola llegar al orgasmo más profundo, solo pensarlo hacía que su piel se volviera bastante sensible y sus pezones la delataran, ella sabía que con su físico podía lograrlo. todo eso una realidad, pero a la vez sentía remordimiento y algo de vergüenza al sopesar esas cosas teniendo a su pareja que se mata por ella en el trabajo, pero su fiebre era mayor y muchas veces se perdía en sus pensamientos morbosos.


Una mañana, después de despedirse de su novio y pasar varias horas con el portátil viendo porno, decidió pasear por la ciudad y despejarse un poco. Se puso un polo negro que no le quedaba muy ajustado, pero que le daba un aspecto muy femenino. encantos, era imposible ocultar sus pechos copa C, unos leggings grises que resaltaban mucho sus largas piernas y su tonificado trasero, zapatillas blancas, lentes de sol, se hizo una coleta y se dirigió al centro de la ciudad. .



La figura de la joven no pasó desapercibida para las personas que le lanzaron silbidos, halagos y hasta piropos groseros, algo a lo que ya estaba acostumbrada y solo tuvo que ignorarlos, decidió desviarse un poco antes de llegar al centro, no le importó. Tardó mucho cuando comenzó a caminar por un lugar que no era muy agradable a la vista, la típica cara de pobreza, suciedad y desigualdad que había en toda gran ciudad, pasó por la parte trasera de un gran mercado popular, la triste vista al lado Al fuerte olor El olor a basura y licor barato era imposible de ignorar. Vi a personas que vivían en la pobreza en una esquina jugando a las cartas en una mesa improvisada y bebiendo algún licor artesanal. Por su propia seguridad, la joven decidió ir a la del otro lado de la acera, pero aun así los silbidos no paraban, nos hicieron esperar, sus gafas de sol ayudaban a no delatar hacia donde miraban, veían como los horribles tipos los devoraban con la mirada, la mayoría eran de la calle. chicos de al menos 50 años o más, todos en harapos y no había necesidad de acercarse para Al darme cuenta de que no se habían bañado en semanas, también vi gente tumbada por exceso de licor y algún que otro anciano pidiendo unas monedas, una escena generalmente lamentable.


De pronto se le ocurrió una fugaz idea de que podía alegrarles la mañana a algunos de ellos, aunque muchos de ellos parecieran maleducados, pensó que ellos también necesitaban recibir algo de cariño y quién mejor que ella para darles un poco de eso y tal vez recibir algo delicioso a cambio de su buena acción, recordó que en los videos de internet, la mayoría de las chicas disfrutaban de encuentros casuales con chicos nada agraciados y bastante mayores como los que ella veía, por un momento se imaginó sentada en las piernas de algunos de ellos recibiendo alguna que otra caricia descarada a la vista de todos los demás, mientras continuaban con su juego de cartas. Un pequeño impulso lo animó a acercarse a aquellos tipos, tal vez preguntarles algo inocentemente, ganarse la confianza de alguno de ellos y ver qué podía pasar después, pero el miedo y la vergüenza pudieron más y simplemente continuó su camino.


Después de retirarse allí, continuó con su ritmo constante hasta llegar al centro. Intentó distraerse recorriendo los centros comerciales y comprando algo de ropa y maquillaje. Después de mucho caminar, decidió descansar un rato en una pequeña plaza. antes de regresar a casa. Estaba agotada después de todo lo que había comprado, antes de sentarse en las bancas se acercó al triciclo de un humilde vendedor de helados artesanales y le pidió que le regalara un cono con dos bolitas de chocolate, el vendedor de helados era un hombre con rasgos bastante andinos, marcados, una piel oscura producto del sol inclemente al que estuvo expuesto todos estos años y una estatura por debajo de la media no perdía de vista a la escultural jovencita, el anciano que debía rondar los 65-70 años. Daría cualquier cosa por tenerla sola un par de horas para disfrutarla y sentirse joven de nuevo, por su parte Daniela a pesar del cansancio y el calor sofocante notaba las miradas lascivas hacia sus bien formados pechos, se sentía muy caritativa ese día. y como no hizo nada con los otros ancianos por vergüenza y miedo ya que eran tantos, ahora sentía que tenía que hacer algo ya que comparado con los demás, este era solo un anciano inofensivo, pensaba. , así que cuando recibió el helado, ella se inclinó lentamente para que el anciano tuviera una buena vista del nacimiento de sus pechos bien formados y un poco más.


Satisfecha con el pequeño obsequio que le había dado al viejo heladero, le dedicó una tierna sonrisa, le pagó y luego se alejó de él hacia un banco con sombra, moviendo las caderas lo más provocativamente que pudo.


Una vez que finalmente se sentó, se preparó para disfrutar su helado. Se sintió como si hubiera hecho una buena acción hacia un viejo y humilde vendedor de helados. La joven juguetona supo que había molestado al anciano cuando se dio cuenta de que había Movió su triciclo de helados. En el otro extremo de la pequeña plaza intentó actuar como si esperara más clientes, pero su intención era clara, el anciano quería seguir deleitándose con el gran cuerpo de la universitaria y observaba no muy lejos. Desde donde ella estaba. La necesidad de darle otro capricho al anciano empezaba a excitarla y a sacar a relucir su lado más juguetón. Se dio cuenta de que no había nadie más cerca, cruzó las piernas y comenzó a lamer el helado de una forma bastante erótica, como Si fuera una polla. El anciano observó con asombro como aquella hermosa jovencita se arreglaba el cabello y movía levemente la boca de una manera bastante provocativa, pasando la lengua por todos lados y untando sus labios con todo el helado, la cereza en el centro. El plan juguetón de la joven fue cuando dejó caer a propósito un poco de helado a la altura de sus pechos, goteando un poco de helado en el interior, lo que provocó que ella sacara un pequeño pañuelo para limpiarse, primero la parte de arriba, luego sacó el polo. bajo un poco y comenzó a limpiarse todo lo que se había derramado y corrido por sus pechos, ella sabía que el anciano la estaba mirando así que bajó un poco más su camisa y se tomó su tiempo para limpiarse.


Ahora si estaba satisfecha, sabía que su viejo pervertido lo había visto todo así que como último regalo dejó el pañuelo con el que se había limpiado los pechos en el asiento y se retiró de la misma manera moviendo esas caderas rítmicamente, sabía que ahora él Podría tener algo en qué pensar por las noches y recordarla siempre. Unos minutos después de que la sexy joven se fue, el anciano se dirigió al asiento donde había estado su joven musa, tomó el pañuelo y antes de guardarlo respiró profundamente, sintiendo el aroma a rosas que probablemente ella usaba como perfume, luego lo guardó en su bolsillo y con una gran sonrisa se subió a su triciclo para seguir vendiendo sus helados.


Daniela regresó a casa y comenzó a recordar la experiencia que había tenido con el anciano heladero. A pesar de sentir que había hecho algo bueno por un anciano de aspecto triste, sintió un poco de remordimiento por lo que Jorge podría decirle si lo encontrara. fuera., sabía que no debía pensar más en eso, pero la idea y todo el porno que había visto en las últimas semanas ya estaba en su cabeza y con un novio que no la satisfacía como antes, era difícil. Para poder pensar con claridad, el universitario decidió darse un largo baño para meditar sobre todo lo que había sucedido, mientras se relajaba en la bañera escuchó el timbre de la puerta, al principio no lo tomó en serio, pero la insistencia fue tanta que Tuvo que ponerse la bata y salir a ver quién era el que jugaba así. Para su sorpresa, era el viejo Rómulo, el vecino más veterano de la urbanización.


Don Rómulo era un hombre de 62 años, un poco más bajo que Daniela, llegando a la altura de sus labios, su piel era cobriza con arrugas y ojeras que delatan que había tenido una juventud bastante difícil desde la extrema pobreza que padeció en su niñez hasta los malos pasos que dio por un tiempo en su juventud-adultez, su complexión era delgada, aunque ya se le notaba algo de barriga por la cerveza, su ropa básicamente consistía en una camisa blanca bastante desgastada la cual estaba abierta. mostrando el típico bividi en su interior y un pantalón de tela bastante desgastado y holgado, a pesar de su horrible aspecto y sus malos hábitos el anciano aún tenía fuerzas suficientes para follar a los demás vecinos con lo que fuera, era el tradicional viejo gruñón de la urbanización. , aunque su comportamiento cambiaba cuando se trataba de una muchacha bonita, comportándose de la mejor manera para ver si alguna caía en sus manos, lo cual no tenía mucho éxito debido a su apariencia, edad y su limitado dinero.


Daniela y su novio conocían al hombre desde que se mudaron, en una época en la que los vecinos casi ni se saludaban, él había sido uno de los vecinos que mejor la había tratado y la había ayudado a ella y a Jorge en más de una ocasión cuando lo necesitaban. él. Era un anciano hábil ya que en su juventud tuvo que valerse por sí mismo y aprender muchas cosas para sobrevivir y no volver a la mala vida del robo y otras cosas. Daniela sentía que él era como un tío para ella y le encantaba su carácter gentil, claro que esa gentileza que irradiaba Don Rómulo era solo hacia ella, ya que las cosas estaban cambiando con su novio y habían tenido más de una discusión por cosas triviales, ella vivía en una de las casas más humildes de la urbanización, la modesta casa en realidad pertenecía a su esposa que era la que trabajaba cuando ella aún vivía, por su parte él siempre se la había pasado holgazaneando desde que se casó, tenían Ya habían pasado cerca de 15 años desde que falleció su esposa, su único hijo nunca tuvo buenos recuerdos de él y hacía mucho que no lo visitaba. A estas alturas de su vida y debido a su forma de ser, prácticamente nadie lo visitaba. se preocupaba por su situación, él era solo un anciano solitario y triste que si alguna vez muriera, a nadie le importaría.


Daniela a pesar de estar solo en bata le dedicó una tierna sonrisa y le preguntó qué quería, pero para su sorpresa ese día el anciano estaba bastante molesto y quería desahogarse con Jorge ya que la mascota de la pareja tenía fama de escaparse y En una ocasión, había dañado casi todas las plantas de su patio delantero, pero como la dulce joven estaba sola, tuvo que contenerse y tomarse un tiempo para procesar la situación de ver a la joven ama de casa en bata de baño, después de Un fugaz momento de calma para aclarar sus ideas, volvió a recordar su jardín y le explicó bastante irritada todo lo sucedido. Tras explicarle la situación, la joven solo atinó a disculparse y ofrecerse a reponer todas las flores que su mascota había dañado. Ella pidió un momento para cambiarse e ir a revisar junto con quien tanto daño había hecho. Luego de un rato, la tierna joven salió luciendo un típico vestido floreado de verano que le llegaba un poco más arriba de la rodilla y unas sandalias blancas.



Cuando llegó a la casa del anciano, se dio cuenta de que su perro realmente había hecho un desastre y esto no le tomaría solo un día, por lo que le prometió que vendría por la mañana para limpiar su jardín y también ayudarlo con algunas tareas básicas ya que veía que la casa estaba bastante descuidada ya que al anciano no le importaba mucho la limpieza y el orden, su único pasatiempo era su jardín y nada más.


Dada su inexperiencia en jardinería, a Daniela le tomó varios días arreglar todo el desastre de su mascota, y venía todos los días con ropa deportiva. Don Rómulo nunca perdía detalle del bello cuerpo de la joven. Cada vez que la joven llegaba a su casa, él se acostaba en su vieja hamaca y, con la ayuda de unos lentes negros, podía mirarla sin ningún problema. El anciano la molestó. Cuando terminó su trabajo del día, le ofreció algo de beber, pero se negó a ayudarla en el jardín porque sintió que era su deber. Cuando ella estaba a punto de irse, se sentaron a charlar un rato. momento. A Dani le caía muy bien el anciano, no le importaba que no la ayudara ya que sentía que todo esto era culpa suya por no controlar a su mascota, así que no le contó a Jorge lo que estaba haciendo en el Por las mañanas, la joven disfrutaba mucho arreglando cosas y aprendiendo sobre jardinería, pues no se atrevía a usarlo para sus nuevos fetiches por miedo a destruir esa hermosa amistad.


Al tercer día el jardín estaba casi terminado y don Rómulo le pidió ayuda para mover unas cajas.


-No hay problema, señor Rómulo. Muéstrame el camino – respondió Dani y siguió a Don Rómulo por las escaleras, donde le señaló varias cajas cargadas con antiguas posesiones. El anciano observó a la joven agarrar la primera caja y subir las escaleras. Él la miró desde atrás mientras ella subía las escaleras. El chico arrugado se percató de lo grande y firme que era aquel trasero joven cubierto por aquellas ajustadas mallas negras, mientras permanecía abajo, observándola atentamente mientras ella subía a paso constante.


La afortunada se quedó mirando mientras ahora bajaba nuevamente, sus pechos rebotaban suavemente dentro de su camiseta deportiva con cada paso que daba, demostrando que a pesar de su buen tamaño, se mantenían firmes como producto de la juventud. Dani parecía ajena a la mirada de don Rómulo, aún lo veía como un viejo amigo y le prestó poca atención mientras regresaba por otra caja. A medida que Dani avanzaba con la tarea, fue disminuyendo un poco el ritmo, dándole al anciano tiempo extra para admirar ese gran y hermoso culo que se movía con cada paso que subía la joven.


Pronto, Daniela movió todas las cajas. Un ligero sudor cubría su rostro, levantó la parte inferior de su blusa para limpiarse la frente mientras Don Rómulo observaba. Su camiseta deportiva se levantó para revelar un vientre firme y plano. La camisa polo deportiva se levantó hasta el punto en que dejaba ver los bordes del sujetador, luego devolvió la prenda a su lugar y sonrió al encontrarse con los ojos del anciano.


- ¡Guau! Todo listo, señor. Rómulo. ¿Qué más puedo hacer?


-Oh, no querida, eso es todo. ¡Qué placer verte trabajar! Quiero decir, bueno, ya sabes... umm


- ¿Qué pasa, señor? —Preguntó la muchacha, intrigada por el tartamudeo del anciano.


--Bueno Daniela, te pido disculpas si mi mirada te ha incomodado estos días, hace mucho que no veía el cuerpo de una mujer, especialmente uno tan hermoso como el tuyo, espero que no te importe que te lo diga.


- ¿En serio, señor Rómulo? No, en absoluto. ¡Ni siquiera me di cuenta! Jajaja…esto…¿crees que tengo buen cuerpo? --Preguntó Daniela y subconscientemente pasó sus manos por sus costados hasta llegar a sus caderas y sobre su estómago.


--Oh sí... realmente eres muy hermosa. Me pregunto si podrías hacerme un pequeño favor. Umm, algo así como... no lo olvides... ni siquiera debería preguntar... lo siento.


Daniela hizo una pausa y observó al anciano mirar hacia otro lado por un segundo, alejándose y murmurando un poco incómodo y avergonzado.


- ¿Qué pasa, señor Rómulo? Me ha ayudado mucho durante todo este tiempo, ¿qué tipo de favor puedo hacerle? Realmente puedo intentar ayudar.


--No, Dani... no debí decir nada... es solo que cuando te vi trabajando hoy, me di cuenta de cuanto tiempo había pasado desde que veía a una mujer hermosa y podía admirar su cuerpo.


-Oh, muchas gracias señor Rómulo, pero dígame ¿qué favor quería pedirme? Dime con confianza


--Oh, me siento tonta ahora... es que estos días te he visto con tu ropa deportiva que por cierto te queda genial, pero... me preguntaba si tal vez podría verte con otra ropa. ...ya sabes, algo más ligero, típico del verano y típico de una mujer tan joven y bella como tú, quizá unos pantalones cortos... o una minifalda o algo así. Sería una manera de recordar y valorar cómo es realmente una mujer ya que, como sabéis, mi mujer falleció hace 15 años y desde entonces no he estado con otra mujer.


Daniela estaba un poco sorprendida, no se había dado cuenta que el anciano la había estado mirando todo este tiempo y con los lentes oscuros que usaba don Rómulo era difícil saber hacia dónde miraba.


- ¡wow!, señor Rómulo, no sé… ese es un favor diferente… se lo digo porque no creo que a mi novio le guste la idea de que use ese tipo de ropa cuando No estoy con él.


-No, está bien, ni siquiera debería haber preguntado. Por favor olvida que dije algo... No quiero que pienses que soy un viejo idiota... Lo siento.


-Oh, no te preocupes, Don. En realidad, tu comentario no me molesta en absoluto, es solo que no tengo nada parecido, aunque supongo que no es muy diferente a los shorts deportivos que uso cuando voy al gimnasio. Empecé a usarlos este verano. , pero no los uso fuera del gimnasio.


--Pequeña, tu cuerpo es muy lindo, deberías comprarte algunas cosas como las que te mencioné... ¿o podrías?... ¿Quieres alguna ropa bonita?, te diré una cosa, por todo el trabajo has hecho en el jardín y dentro de la casa, como agradecimiento puedo comprarte algunos de esos sets y podrás usarlos cuando quieras aquí.


-ummm, bueno, supongo que no estaría mal variar un poco mi ropa para no tener siempre lo mismo, no es que me falte, pero un conjunto de ropa nuevo nunca viene mal jeje, vale. acepta, te anoto mis tallas, la verdad es que estaba pensando en comprarme alguna ahora que empieza el verano


--Bueno, si te compro algo... ya sabes... de buen gusto, tal vez podrías modelarlo aquí, solo por unos minutos-- Sugirió con algo de miedo, obteniendo la aprobación de la joven que asintió con la cabeza. Positivamente. .


"Esto en realidad fue un poco extraño, el viejo señor Rómulo me acaba de pedir que modelara unas minifaldas para recordarle cómo es una mujer joven, supongo que realmente debe sentirse solo y han pasado muchos años desde que su dama estuvo viva, bueno, "Puede ser malo, estamos empezando el verano y enseñar un poco las piernas no vendría mal", pensó la joven.


-Bueno, estaría bien tener uno o dos conjuntos, así que... ¿por qué no?


--Bueno, entonces eso lo resuelve, recogeré algo más tarde en alguna tienda del centro y podrás tenerlo para ti muy pronto. ¡Piensa en ello como un regalo mío para este verano! y también por ser una vecina responsable que cuida las travesuras de su mascota.


- ¡Acordado! -- declaró Dani, cogiendo un bolígrafo de la mesa y anotando las tallas que suele usar en ese tipo de ropa.


El anciano miró el papel, se hizo una idea de las tallas, sonrió al imaginar cómo luciría la joven con el tipo de ropa que elegiría para ella y después de un silencio incómodo el anciano volvió de sus pensamientos. y le ofreció un poco de té.


-No, está bien, señor Rómulo. Realmente debería irme.


Daniela se dirigió a la puerta de salida, el anciano la siguió de cerca, observando aún más de cerca ese delicioso trasero, antes de salir la joven colocó una de las pantuflas frente al anciano, mientras se agachaba, el anciano observó como la Su camiseta deportiva cayó un poco, dejándole ver parte de esos hermosos pechos que se balanceaban cuando ella se movía para abrochar sus zapatillas. Cuando la joven se levantó, el anciano rápidamente miró hacia otro lado y vio a la sonriente niña decir adiós y marcharse.


Esa misma tarde, Don Rómulo llegó a una tienda de ropa juvenil. Su nerviosismo era evidente, pero la vergüenza de entrar a esa tienda y ver ropa de mujer siendo un hombre mayor valió la pena. Cuando entró, una joven detrás de él, la cajera, lo saludó. calurosamente.


-Hola señor, vamos, ¿está buscando algo especial para algún familiar?


--Bueno, me gustaría comprar algunos regalos... para mi nieta --respondió el anciano y sacó la hoja de papel con las medidas de la joven.


-Oh, sí, tenemos muchas cosas así.


 La mujer le mostró un perchero con todo tipo de ropa, desde la más modesta hasta la más atrevida.


"Échale un vistazo y avísame si necesitas ayuda", dijo alegremente la vendedora, para luego regresar a la caja.


El anciano examinó el estante y encontró algunas prendas que pensó que le quedarían muy bien a la muchacha. Primero sacó una pequeña microfalda, combinada con una blusa negra de generoso escote, también vio unos shorts bastante pequeños que seguramente no cubrirían por completo las imponentes nalgas de la joven, el anciano no quería llevar las cosas demasiado lejos. la primera vez Lo primero que hice fue no parecer demasiado pervertido. Pero sólo imaginarla usando una de esas prendas le hacía babear.


El anciano siguió buscando, ya tenía algunas prendas preseleccionadas. Unas blusas ajustadas llamaron su atención. Notó que la tela blanca se transparentaba un poco a plena luz. Sabía que tenía que usar esa prenda.


Por la noche en casa de la joven, Jorge volvió a quedarse dormido nada más llegar del trabajo, dejando a la pobre universitaria con ganas de un poco de sexo. En la cama, la chica pensaba en todo lo que había pasado durante el día y en lo que podía hacer. uso mañana, por un momento vinieron a mi mente esas imagenes de su computadora donde tipos horribles disfrutan de cuerpos jovenes como el suyo, a pesar de ellas se negaba a pensar que su buen vecino se prestara a esas cosas, a lo sumo pensaba que era un poco pervertido pero no lo culpo ya que había pasado mucho tiempo desde que falleció su esposa, pero de ahí en adelante fue imposible para él pasarse de la raya con ella, de alguna manera estaba ansioso por ver qué tipo de ropa tenía su antigua vecina. Se lo compré.


Al día siguiente, Dani apareció puntual como todos los días, volvía a llevar sus leggins negros, pero ahora llevaba un pequeño polo rosa ajustado y escotado, ya que hoy no iba a trabajar en el jardín, Pensó que podría ponérselo y ver la reacción de los chicos que pasaban hasta llegar a la casa del anciano. Era un día cálido y la joven se preguntó qué tipo de ropa le había comprado el anciano.


Apenas llegó a la puerta principal, le abrió don Rómulo. El anciano la esperaba ansioso desde las primeras horas de la mañana. El anciano había separado los atuendos que había elegido y los tenía en pequeños Bolsas en la mesa del comedor. Una vez que la joven estuvo dentro, el anciano se encargó de preparar un té y de escuchar todo lo que la joven había hecho durante la tarde de ayer.


Habían pasado unos minutos, el anciano no estaba prestando atención a la historia de Daniela, solo quería llegar al momento donde ella fuera a cambiar, apenas podía contenerse, así que comenzó a cambiar la conversación poco a poco hasta que Llegó a la parte de los regalos. Le entregó la bolsa que contenía un par de shorts de mezclilla blancos de cintura baja junto con una blusa veraniega con un escote generoso. Vio la marca y se dio cuenta de que era de una tienda conocida, por lo que lo que tenía no era barato en todo con sus manos, se sentía un poco culpable ya que sabía que su vecino no tenía mucho efectivo y encima le había comprado ropa de marca, lo mínimo que podía hacer era modelarlas para él y agradecerle por el gesto.


- ¡Oh, qué bonito! ¡Gracias señor!


Ella vio el atuendo y lo sostuvo contra sí misma. Ella pensó que no sería tan revelador cuando lo usara, de hecho, estaba un poco decepcionada, ya que planeaba usarlo algún día para burlarse de esos viejos borrachos en el mercado nuevamente, pero aun así, estaba muy emocionada por el atuendo.


La joven se llevó la bolsa al baño y se puso su nueva ropa. A ella le gustó como se veía y notó como ese escote resaltaba sus pechos, luego continuó con los shorts pequeños y bastante ajustados los cuales al principio no le llamaron mucho la atención, pero al ponérselos notó que eran mucho más pequeños y llamativo de lo que había esperado. lo que había pensado, se dio la vuelta varias veces en el espejo del baño antes de salir, la primera impresión que tuvo de la ropa le había parecido normal, pero una vez que se la puso, se veía realmente espectacular con ella, ella se sorprendió de lo bien que le quedaban y lo que no sabía es que el anciano había recibido ayuda de la recepcionista de la tienda para elegir la mejor prenda según las medidas que había anotado, solo había un detalle y era que sintió que sus zapatillas no combinaban con la ropa., después de pensarlo un momento decidió quitárselas al igual que las medias y salir así, le gustaba más salir descalza que salir con zapatillas que No combinaba con la bonita ropa que le había comprado su antiguo vecino.


El anciano esperaba impaciente en su sofá, sin apenas poder contenerse. Empezaba a imaginarse la escena de la universitaria cambiándose, por fin oyó que se abría la puerta del baño y la cabeza de Dani se asomó por la esquina.


-Señor. Rómulo... no estoy muy seguro de esto... es solo que yo mmm... ya sabes.


--Tranquila niña, está bien, estoy muy segura de que te ves hermosa, me tomé el tiempo de asegurarme de que fuera la talla que escribiste en el papel, pero si aún así no te queda, me dijeron que Podría cambiarlo por mí, pero no creo que sea el caso, estoy segura de que para ti es adecuado y te ves genial.


-Bueno, está bien, supongo ... la joven universitaria pensó que tal vez todo esto no era una buena idea, pero, aun así, Don Rómulo era un tipo tan gentil con ella y realmente parecía tan inofensivo que, si alguien debería verla usando esos pequeños shorts aparte de su novio, debería ser su viejo vecino, así que salió del baño y entro a la sala


El horrible viejo vio a la jovencita salir tímidamente del baño vistiendo el atuendo. El pervertido no podía creer lo que veía. El escote era más grande de lo que había previsto y le daba una buena vista de esos amamantables pechos sin que ella se agachara, lentamente bajó la vista y pudo ver esas bien torneadas piernas totalmente depiladas, el detalle de estar descalza le había gustado ya que resaltaba aún más sus largas piernas, el viejo se quedó embobado unos segundos admirando a la jovencita, fue entonces cuando se percató que se estaba creando un silencio incomodo y miró a Dani, notó que ella tímidamente desvió la vista hacia abajo y con sus manos hacia atrás como si esperara su aprobación.


--¡oh por Dios!, ¡eres toda una hermosura!, …es, es… wow, ese atuendo te queda fantástico. Es perfecto.


-jiji gracias, le confieso que no estaba muy segura al principio, hace mucho que no me ponía un short tan pequeño y apretado.


--fue hecha para ti Dani, vamos regálame una vueltita


La jovencita lo dudo un segundo, pero gracias a los ánimos del viejo, se dio la vuelta lentamente, como si lo estuviera modelando.


--Bueno, Señorita Daniela, se ve genial. Estoy seguro de que volverá loco a su novio cuando la vea usando esa ropa, será el chico más feliz del mundo


-Gracias, señor, realmente me gusta el conjunto que eligió.


--Bueno, no estés tan tensa niña, suéltate un poco, Camina de un extremo al otro. Intenta dar una vuelta o dos como si fuera la pasarela de modas a la que estas acostumbrada -- sugirió el viejo queriendo que la jovencita gane mucha más confianza


Dani sabía que el viejo exageraba ya que aún era una novata en el tema de desfiles y solo había participado en un par, pero aun así se sintió envalentonada por el halago y se volvió más segura al momento de modelarle. El viejo apenas apartó los ojos de ella en todo ese tiempo, no quería incomodarla mirándola fijamente , pero era imposible apartar la miraba de ese gran trasero cuando la chica le daba la espalda, pronto comenzó a aplaudir para darle ritmo a la caminata, ella reaccionó poniendo un poco de influencia en sus pasos , contorneaba sus caderas como si realmente estuviera desfilando en unos de esos concursos de belleza, Ella siguió ganando confianza deteniéndose un poco más cerca de él cada vez hasta que casi rozó su trasero contra el afortunado pervertido que se encontraba sentado en el sofá.


--Bueno, Dani. Creo que con ese conjunto serás la envidia de todas las chicas.


Daniela le respondió con una leve sonrisa, un poco sonrojada por sus movimientos, pero dándole a entender que se estaba divirtiendo


--esto…Dani. Conseguí un par de atuendos más para ti, quizás también te guste este de acá es un poco más de verano, así que puedes probarlo ahora o más tarde, pero creo que te hará lucir realmente sexy, toma la bolsa, depende de ti, pero si quieres probártelo, le harías un gran favor a este viejo viudo


Daniela tomó la bolsa y miró dentro para encontrar una microfalda de esas que con un leve movimiento no te aseguran que te vaya a cubrir el trasero por completo y una blusa bastante curiosa. Este era el tipo de ropa que realmente había pensado ayer, pero parecía demasiado atrevido para modelárselo, por fin entendió que el viejo no era tan inocente como pensaba, pero no podía culparlo hace mucho que su mujer había fallecido así que alegrarle un poco la vista no haría daño a nadie, además que poco a poco esta situación se estaba pareciendo a los videos que le gustaba ver, por un momento le dio un poco de vergüenza continuar pero luego de un rato decidió seguir con el juego. Una vez dentro del baño procedió a cambiarse, empezó con esa microfalda de color negro, le tomo algo de esfuerzo ponérsela y ajustarse bien el cierre, noto que a las justas y le cubría todo su imponente y bien trabajado trasero, pero al inclinarse solo un poco ya empezaba a mostrar más de la cuenta, luego procedió con la blusa que le había llamado la atención cuando lo vio en la bolsa y ahora que se lo había puesto noto que no se había equivocado, la tela era levemente transparente y para su mala suerte ese día llevaba un brasier negro de media copa el cual resaltaba bastante con esa blusa, miró de nuevo todo el conjunto, poso unas cuantas veces en el espejo contemplando la naturaleza reveladora de las prendas, por un momento se imaginó pasando con esa ropa cerca de los vagos que jugaban cartas o provocando otra vez al viejo heladero del triciclo, su mente comenzaba a volar aunque sabía que Jorge nunca le iba a permitir salir sola con ese tipo de atuendos tan “vulgares”, por lo que tendría que ingeniárselas para salirse con la suya.



Cuando la jovencita dejo de imaginarse cosas que no debería, se volvió a preguntar si debería modelar el atuendo, de pronto escuchó al horrible viejo preguntar si todo encajaba bien.


-Sí, señor Rómulo, bueno…eso creo.


--Vamos linda sal y lo comprobaremos con seguridad


El tono amable del viejo hizo que la jovencita encontrara el valor para salir del baño. "Supongo que no hay nada malo en modelarle un poco, Sin duda es más revelador que el otro atuendo, pero es solo el Sr. Rómulo, así que no puede ser tan malo que se gane un poco este viejito pervertido jiji". -- Pensaba la sexy jovencita que no se daba cuenta de lo excitado que se encontraba el anciano en esos momentos solo de esperarla


-Ok, señor Rómulo, supongo que puede echar un vistazo


Ella abrió la puerta lentamente, nuevamente, con una leve vacilación, la universitaria cruzó la puerta y encontró al horrible viejo de pie esperándola, Ella notó como se le abrieron los ojos cuando salió y la vio con ese diminuto atuendo,


la vista era impresionante, el viejo tuvo que sentarse un momento, no podía creer su suerte mientras veía a Daniela salir del baño con el atuendo más sexy que podía imaginar. El conjunto resaltaba a la perfección las curvas de la nena, cuando entró en la sala, la blusa transparente mostró ese brasier de media copa que sostenía esos senos llenos de vida. Con cada paso de la sexy universitaria se podía notar el ligero balanceo de sus pechos y unas pequeñas protuberancias que sobresalían producto de todo lo que había estado pensando Daniela antes de salir del baño y que no se había percatado. Cuando ella se acercó más vio que los ojos del viejo se perdían en sus pechos es cuando se dio cuenta de que sus pezones se habían puesto duros y estos se notaban claramente a través de la prenda, por lo que cruzo sus brazos tratando de taparlos.


El viejo noto la expresión de la jovencita y pensó: "tengo que controlarme, si la sigo viendo de esa manera esta zorrita se pondrá incomoda y todo se ira a la mierda, ella no debe saber cuántas ganas tengo de cogérmela, tengo que aguantar…al menos hasta que agarre más confianza"


--Epaaaaaaaa señorita Daniela, eres increíble, es un placer para un anciano tener la oportunidad de apreciar este hermoso espectáculo


-Sr. Rómulo, realmente no estoy muy cómoda con esta blusa transparente ... lo siento ... no estoy segura de esto.


--Oh, está bien preciosa, solo quería ver cómo te quedaba y sin duda esas prendas están hechas para ti, vamos regálame otra modelada como la anterior


La universitaria dudo un poco, pero aun así se puso a modelar aun con sus brazos entrecruzados, la transparencia de la prenda superior la tenía algo atontada de la vergüenza y se había olvidado de la pequeña microfalda que al inclinarse un poco le regalaba un espectáculo indescriptible al asqueroso viejo de sus increíbles y apetecibles nalgas


El arrugado tipo no estaba preparado para tal acontecimiento, pero vio lo suficiente para darse cuenta de que acababa de ver el culo más hermoso de toda su penosa vida y estaba solo a unos pocos metros de sus ojos y no era para menos, ya que el trasero de la jovencita era su mejor atributo.


--Daniela, se te ven genial


Sin saber si don Rómulo se refería al atuendo o a alguna parte de su cuerpo, se dio la vuelta para mirarlo, la sexy jovencita se quedó quieta mientras el viejo examinaba su cuerpo. Poco a poco se empezaba a relajar, “lo peor ya había pasado” pensaba ella mientras veía como el viejo la examinaba sentado en el sofá, sin duda don Rómulo estaba disfrutando mucho de esto y bueno, ella también estaba empezando a gustarle el morbo que estaba ocasionando.


“Esto no es tan malo”. “de alguna manera estoy ayudando a una persona solitaria” pensaba ella, la jovencita estaba feliz de poder darle un poco de alegría a un viejo solitario.


--Intenta caminar de nuevo como si fuera un desfile de modas, pero ahora sin las manos entrecruzadas


La jovencita con más confianza de tener la situación controlada obedeció e hizo la misma caminata por el pasillo de la sala, dejando que sus pechos se movieran libremente con cada contorneo que ella hacía, girando al final y regresando.


El pervertido aprovechó al máximo esto y miró sus perfectas nalgas y el bamboleo de esos juveniles pechos que rebotaban con cada paso mientras ella se acercaba.


La joven ya más desinhibida escuchó nuevamente al viejo comenzar a aplaudir lentamente y después de un viaje por el pasillo, tomo el ritmo de los aplausos y volvió a mover sus caderas al ritmo de los aplausos.


Pronto la situación le hizo acordar a uno de los videos que había visto en su computadora donde una jovencita le regalaba un striptease a un arrugado y asqueroso tipo, la situación le estaba empezando a calentar.


"Uno, dos, tres y cuatro, Uno, dos, tres y ..." hablaba el horrible viejo mientras los aplausos eran de lo más sonoro para que Daniela siguiera el ritmo. La jovencita continuó el acto del desfile y cada vez se acercaba al viejo que se encontraba parado, Luego comenzó a rozarse intencionalmente contra él mientras giraba y como su trasero solo estaba cubierto por esa fina tela y su pequeña ropa interior de color negro, el vejete pudo sentir la suavidad de esas carnes cuando se acercaba.


El suertudo tipo vio como la universitaria se le acercaba de nuevo levantando la mano, Cuando se giró, esa juguetona mano rozó todo el ancho de esa arrugada mejilla.


Un par de pasos más y la nena se detuvo, se giró para mirar al señor Rómulo ,parecía estar esperando alguna instrucción, el viejo le pidió un desfile más y ella asintió con una sonrisa y un leve movimiento afirmativo de su cabeza, con cada viaje que hacía, parecía relajarse y disfrutar más de su exposición, Ni siquiera le importó tanto que parte de su trasero era visible cuando hacia el giro, Podía ver el efecto que estaba teniendo en el viejo pervertido y le gustaba tener en esa situación a aquel anciano que nunca podría obtener en ningún otro lado el espectáculo que le estaba regalando ella, luego de un par de modeladas estaba frente al viejo otra vez, un poco fatigada por su desfile por el pasillo.


Todo lo que había pasado el viejo hasta ahora era como un sueño, veía a Daniela mucho más segura que antes, sentía que tal vez la jovencita podría estar dispuesta a mostrar más si se lo pedía de la forma correcta


--Sabes pequeña, todo esto ha sido hermoso, me has regalado un rico espectáculo, han pasado tantos años desde que vi un cuerpo tan perfecto y femenino como el tuyo... ¿Hay alguna manera de que te sientas cómoda mostrando …tal vez… ¿un poco más? Prometo no hacer nada, es que tu cuerpo es tan… tan perfecto.


La atrevida proposición del anciano sorprendió a Daniela, sabía que lo correcto hubiera sido negarse y salir de ahí, pero en ese momento recordó aquellos videos pornográficos donde muchas veces empezaban de esa forma y luego terminaban abruptamente en la mejor parte dejando con ganas de más a la pobre jovencita. Quedó congelada en el lugar unos segundos pensativa. ¿Qué tan lejos podría llegar en esta situación?, Su situación era muy parecida a la de algunos videos que a ella le gustaba ver, ¿podría continuar?, Realmente esto había comenzado como un pequeño favor al probarse los atuendos que compró el “amable” viejo, pero esto ya era un poco diferente


-Ummmh, señor, ¿realmente quiere ver más? ¿Me refiero a mí en ropa interior? ummm, eso ya es un poco más difícil, ¿no le parece?"


--No, niña, está bien, lo siento, pregunté porque creo que cualquier hombre querría verte un poquito más descubierta si tuviera la oportunidad, eres tan hermosa… cualquier hombre caería a tus pies.


El viejo ahora sentado en el antiguo sillón de la sala, se preocupó un poco por la forma como se mandó con su proposición, comenzó a tartamudear en su respuesta, además tenía otro problema y es que su erección estaba en su punto más alto debido a todo el espectáculo recibido, afortunadamente la nena no se había dado cuenta ya que el hombre se sentó, disimulando su enorme erección.


--Si… si pudieras hacerme este favor, estaría eternamente agradecido contigo Danielita, imagina que fuera como si estuvieras probándote un bikini antes de ir a la playa, es casi lo mismo, tal vez solo podría ser una prenda… ¿Tal vez solo tu parte superior?"


Daniela se encontraba pensativa, posar en bikini ya lo había hecho en alguna oportunidad para un concurso de belleza en la playa y para su novio, pero nunca para otra persona en particular, además sabía que los bikinis que había usado era de tamaño normal, en cambio su ropa interior era bastante más pequeña tanto en la parte superior como inferior, a pesar de eso su morbo era mas, pronto empezó a encontrar más pros que contras al pedido del viejo, por su cabeza pensaba y sentía lastima de recordar de que tal vez esta sería la última vez que podría ver a una jovencita en ropa interior,


-Bueno, está bien…supongo


Al viejo se le dibujo una sonrisa de oír esas mágicas palabras, dicho esto, la nena puso sus manos arriba y comenzó a quitarse aquella blusa transparente que ponía loco al viejo, de pronto esos ojos lagañosos se abrieron como platos cuando vio ese perfecto par de senos caer al momento de que la nena se sacara la blusa, era increíble el bote que daban, se les notaban majestuosas, firmes y listas para ser chupados.


A pesar de su duda inicial, pronto se dio cuenta de que estaba disfrutando la atención que él vejete le estaba dando, Ella observó esos ojos que miraban fijamente su pecho.


--Dios mío… OH dios mío


 jadeó el viejo, viendo como esta joven diosa había cumplido con su pedido y ahora vio esas esplendidas montañas de carne adornadas con ese pequeño brasier en su propia sala de estar. Ella permaneció inmóvil, sintió que sus pezones una vez más se tensaban al saber que él los miraba fijamente. Nadie dijo nada por unos segundos. La nena se quedó quieta mientras el viejo verde la miraba sin pestañear, ahora sin esa blusa, pudo notar las pequeñas pecas que adornaban la parte superior de los pechos, le dio un pequeño piropo referido a esas lindas pecas sorprendiendo a la jovencita lo observador que era el anciano y recordaba como su novio jamás le había dicho algo de sus pecas


la joven universitaria se movió ligeramente y sus senos temblaron. Don Rómulo finalmente rompió su mirada y miró a su musa que buscaba la reacción de él.


--¡guau!, Dios mío, me he quedado sin palabras, son magníficos... digo, ummm, no puedo creer lo perfectos que son.


- veo que realmente le gusta la vista, señor pervertido jiji


La joven un poco más calmada y caliente por la situación, tomó cada pecho en su mano, levantándolos mientras el viejo lo seguía con la mirada, luego los dejó caer para que la fuerza de la gravedad hiciera su trabajo y el suertudo tipo pueda ver el bamboleo y la firmeza de esos juveniles pechos que volvían a su lugar luego de un par de rebotes.


-ufff, sí que son perfectas Danielita, cualquier hombre moriría por tenerlas en sus manos


A pesar de la tensa situación y de que el viejo cada vez se soltaba más en sus palabras, Dani se acostumbraba rápidamente a la situación, por su parte al viejo ya en estos momentos poco le importaba esconder su erección, solo quería seguir viendo esas perfectas y antojables toronjas.


La situación se ponía cada vez más favorable para el viejo Rómulo ya que sin mucho esfuerzo había logrado que la joven universitaria y ama de casa se encuentre frente a él con una pequeña microfalda y con su brasier negro de media copa, viendo su suerte decidió estirarla un poco mas


--pequeña Daniela, realmente eres un ángel caído, estoy muy feliz con todo lo que has hecho por este pobre anciano solitario, pero …


-no me diga, ahora quiere que me quite la falda ¿verdad?


La respuesta sorprendió al arrugado tipo que solo asintió con la cabeza.


Daniela miró los ojos suplicantes del señor Rómulo. No estaba segura de poder llegar tan lejos, su firme trasero era lo que más anhelaban los hombres en ella, pero ya se encontraba envuelta en el momento, un pequeño impulso dentro de sí le insistió a que continuara, ya que con este morbo seguramente tendría mucho en que pensar en las frías noches en las que Jorge no la tocaba, así que sin más se bajó el cierre y empezó a quitarse lentamente aquella apretada microfalda, se le hizo algo difícil hacerlo ya que realmente se encontraba bastante ajustada y con cada movimiento que hacía no se daba cuenta que sus pechos se movían alegremente frente a los ojos de aquel viejo lujurioso.


Don Rómulo apenas podía creer su suerte, esta vez la chiquilla había dado el primer paso, sus ojos se abrieron cuando las finas manos de la nena se iban a los lados de su cintura y comenzó a bajar poco a poco la microfalda para luego darle la espalda e inclinarse levemente mostrándole la parte favorita de su cuerpo, la parte que la había hecho famosa en la universidad, su enorme y bien formado trasero que lo había trabajado por años en el gimnasio , una fina prenda interior de color negro que se asemejaba a una tanga completo el espectáculo


--Oh por Dio ...


El viejo Rómulo jadeó porque apenas podía hablar.


- ¿Le gusta, señor Rómulo? -- preguntó. Coquetamente Daniela,


-nunca había estado a si frente a otra persona que no sea mi novio, pero esto solo lo hago por usted ya que siempre ha sido buenito conmigo y será nuestro secreto  


--sí si lo que tu digas preciosa será nuestro secreto, ufff eres toda una diosa, me estas volviendo loco nena, ese trasero es perfecto


-jiji gracias Don, Me gustó mucho ambos conjuntos, desgraciadamente no creo que los pueda usar en la calle, la gente afuera no es tan educada como usted además mi novio nunca me dejaría usarlos.


--pero que tonterías dices preciosa, todo te queda tan bien y sería una pena que no lo vuelvas a usar


-hummm bueno si usted se sigue portando bonito conmigo, tal vez y solo taaal vez pueda venir a visitarlo uno que otro día y volver a ponerme la ropa que me compro, pero solo eso he, lo de hoy es un regalo especial jiji


--siempre te tratare como una reina nenita y bueno ya que hoy es un día especial como tú lo has dicho… que tal ¿un abrazo?


- ¡uy! Señor Rómulo que atrevido se ha vuelto usted, no lo conocía así, pero creo que me negare a su petición ya que se puede mirar, pero no tocar jiji


--vamos Danielita solo por hoy que es un día especial, tú mismo lo dijiste


La nena pronto se dio cuenta que no debería hablar demás ya que cualquier cosa podría ser usada en su contra más adelante


-mmm bueno está bien, pero solo por hoy que es especial


Dicho esto abrió los brazos y espero que el viejo se parara del sillón para que se acerque a ella, el viejo Rómulo se paró como si fuera un resorte y prácticamente se abalanzo hacia ella para darle su mejor abrazo, la nena pudo sentir un olor raro y es que el viejo al estar solo no frecuentaba mucho la ducha hasta que era realmente necesario, pero lo que más le sorprendió es que sintió algo duro en su pierna derecha, era imposible no saber qué era eso.


--gracias por todo preciosa, este fue el mejor día de mi vida, tienes un cuerpo realmente exquisito, cualquier hombre mataría por estar en mi lugar


La nena correspondió el abrazo unos momentos, pero esa cosa dura que sentía en su pierna la ponía nerviosa así que después de unos segundos ella misma rompió el abrazo y retrocedió.


-Ok señor Rómulo creo que ya mucho abracito


--Bueno pequeña Daniela, realmente me has hecho muy feliz, pero como todo hombre al ver tremendo monumento de mujer que estas hecha siempre quiere más así que … ¿hay alguna forma de que me dejes ...


- ¡Señor Rómulo!,


la sexy nena se río luego del llamado de atención. Le sorprendía como el viejo conchudo quería aún mas


- ¿Qué más podría pedirme?, Quiero decir, estoy en su sala solo en ropa interior y le he modelado todas las veces que ha querido, ¿qué más podría pedirme? – dijo en un tono coqueto, pero algo sorprendida


El viejo noto el tono de voz con el que hablo su musa y sabía que tenía luz verde para seguir y lanzarse con todo, era ahora o nunca


--Daniela, si no te has dado cuenta, tengo la erección más grande que he tenido en muchos años y es gracias a ti y te lo agradezco, ha pasado mucho tiempo desde que se me ponía así y muchos más años desde que alguien me hiciera sentir bien y creo que tu podrías hacer ese último trabajito para calmar a mi Rómulo Jr. jeje


- ¡Señor Rómulo! ¿me está pidiendo que los masturbe? ¡En serio!


El tono de la nena ahora si cambio de coqueto a serio y es que Daniela no pensó que el viejo se atrevería a tanto, a lo mucho pensaba que le pediría que le modele una vez más, pero masturbarlo ya era pasarse de los límites que ella había creado.


--por favor bombón no te molestes, pero es algo que no he sentido en mucho tiempo y me gustaría volver a experimentarlo una vez más antes de que me vaya de este mundo


- Usted es un exagerado, no está en las últimas como para decirme eso, además usted mismo puede hacerse eso y sentirse bien con todo lo que le he enseñado hoy.


--no es lo mismo, no se siente tan bien como que te lo haga otra persona, por eso te lo pido, solo una única vez y estaré tranquilo


El viejo intento poner su cara más patética para tratar de llegar al corazón de la joven


-Lamento que no haya podido sentir esa sensación en mucho tiempo, sin embargo, eso es realmente demasiado lejos para mí ... lo siento.


Ante la negativa de la nena el viejo se desilusiono totalmente, hasta acá llegaba su suerte, pero pensó que debería seguir el impulso que tenía ahora, así que tiró de su cinturón y dejó caer sus viejos pantalones. Daniela no se dio cuenta de lo que había pasado, estaba buscando sus prendas con las que vino para vestirse nuevamente y salir ya que pensaba que esto se le estaba yendo de las manos, ni siquiera se dio cuenta de lo que había sucedido cuando el Sr. Rómulo de repente sacó su verga totalmente erecta de su calzoncillo. Ella se congeló en su sitio cuando el Sr. Rómulo se empezaba a acercar a ella con aquella gran herramienta apuntándola.


-oiga señor, no se comporte como un ordinario, por favor guarde su cosa ... yo ya me tengo que ir, se puede quedar con sus prendas ya no las quiero


A pesar de ponerse firme, el viejo la empezó a ignorar, en su mente solo estaba sentir esas jóvenes carnes en sus arrugadas manos, la jovencita no sabía cómo reaccionar, el viejo de pronto se acercó a ella y la abrazo una vez más, ahora si podía sentir con total lujo de detalle aquella dura y venosa herramienta puntear su pierna desnuda, el viejo la empujo hasta la pared para tener en donde apoyarse y dejarle menos salidas de escape a ella


--vamos culoncita, solo este último favorcito, mira como la tengo, esto no bajara nunca si tu manita no me ayuda


Daniela no podía moverse, una sola mirada basto para ver que ese cobrizo pene tenía dimensiones más favorables que la de su novio, sus manos permanecían inmóviles, el viejo seguía punteando la pierna derecha de la jovencita, al ver que la nena no hacía ni decía nada, el viejo tomo la mano de ella y trato de ponérselo en su verga, cosa que se negó a hacer la dulce universitaria que detuvo su mano a centímetros de esa oscura herramienta.


--vamos bebita solo un poquito, haz que me corra y todo esto acabara, no querrás que los demás vecinos se enteren de todo lo que ha pasado en esta sala ¿verdad?, hazlo solo por esta vez que es especial


Ahora la estaban chantajeando, la nena se arrepentía de haber dejado que las cosas llegaran hasta este punto por ponerse juguetona y creer que tenía el control de la situación, sabía que no le quedaba de otra, el viejo a pesar de su edad aún conservaba su fuerza para contrarrestarla y saber lo que este maldito anciano diría a los vecinos le empezaba a preocupar, sus opciones se acababan, así que sin ninguna otra alternativa empezó a bajar su mano hasta la altura de la verga del viejo que estaba rodeado por una abundante mata de pelo como si no se hubiera afeitado en años


Tímidamente su manito sintió los hinchados testículos del viejo, aún tenía miedo de tocar la verga así que empezó sintiendo esos testículos que se encontraban bastante sensibles ya que volvían a recibir la caricia de una mujer en mucho tiempo.


--uffff ohhh esooo sigueee masajea mis huevos, vamos sigue asi uffff


La jovencita comenzó a jugar suavemente con aquellos testículos dándoles suaves masajes y apretándolos suavemente al punto que hacían jadear al horrible viejo, a pesar del asco, la nena sentía curiosidad ya que incluso los testículos del viejo eran más grandes que los de su novio, al viejo le gustaba la sensación de tener a una joven mano agarrándole las bolas, pero quería de una vez que la jovencita le diera una buena masturbada , así que guio su mano hasta la cabezota de su verga y dejo ahí su mano para que la universitaria empiece a tocarlo


Los dedos de la joven por fin estaban en esa apestosa y maloliente verga, con mucho cuidado empezó a dar unos leves círculos con su dedo pulgar por aquella cabeza que ya botada algo de líquido preseminal, los movimientos fueron suaves y poco a poco empezó a bajar por el tronco de ese venoso mástil de carne, sentía como palpitaba, trataba de recordar el miembro de su novio, pero la diferencia era notable, ya que si bien el largo era parecido, lo que no entraba en discusión era el grosor que le ganaba de encuentro a la de su novio


Poco a poco empezó a subir y bajar su mano por aquella barra de carne, mientras el viejo solo jadeaba como un animal, después de muchos años una mujer lo estaba masturbando, se sentía tan bien que empezó el mismo a mover las caderas como si se estuviera follando la mano de la joven


El movimiento poco a poco empezó a aumentar, la nena sabía que entre más temprano acabara con esto, más rápido se podría ir a casa, así que movío su mano tal y como le gustaba a su novio, pero a pesar de que ya había pasado unos cuantos minutos el viejo no eyaculaba, a la nena le parecía raro ya que siempre movía de esa manera y a esa velocidad su mano y su novio nunca aguantaba más allá de un par de minutos


-viejo asqueroso ya … ¿ya está por acabar?


--hummmff nooo culoncita, tus manos son divinas, pero aún estoy lejos de eso uffff creo…creo que necesito un poco más de estimulo


- ¿más estimulo?


--sí señorita calienta vergas, tal vez si te toco un poquito ese cuerpazo que te manejas, pueda acabar más rápido ufff


La joven mujer no podía creer lo que escuchaba, ahora el viejo quería que ella se dejara manosear, la idea le repugnaba, el amable anciano que conocía había muerto para ella, este viejo era un total desconocido que la estaba empezando a tratar como un pedazo de carne por su forma como se estaba expresando, pero a pesar de todo la jovencita estaba empezando a sentir cositas extrañas.


La situación en la que estaba, estar sometida estando solo en ropa interior dándole la paja de su vida a un viejo verde ordinario y ver que ahora no era ella la que tenía el control de la situación sino que era el viejo horrible el que le estaba empezando a controlar a su antojo, pensar en eso , en toda esa situación le estaba empezando a calentar, nunca antes había sido sometida de esa manera, era un experiencia nueva para ella y poco a poco se dejaba llevar


-ufff, señor Rómulo... sí … si cree que eso le ayudara, supongo que está bien que me toque… pero solo un poquito y solo será para ayudarlo a que se venga


-- pequeña zorrita ufff que conste he, me estas dando permiso para agarrarte ese culazo que te manejas


La nena mordiéndose el labio inferior miro el suelo y movió su cabeza de forma afirmativa, el horrible anciano con el permiso inesperado otorgado, no perdió el tiempo y extendió sus callosas manos para ir directo al gran trasero de la nena, el cual solo estaba protegido por la minúscula prenda de color negro que tenía la jovencita


por fin sus manos callosas de apoderaron de ese par de monumentales y firmes nalgas que siempre hay soñado tener desde que la vio por primera vez


--pero que rico culo te manejas Danielita, nunca había tocado un trasero tan firme y grande como el tuyo, es tal cual como siempre me lo imaginaba


Esa última parte retumbo hondo en la mente de la universitaria, el viejo vecino que siempre fue amable, estaba loco por su trasero y ella nunca lo había sospechado, siempre lo vio como un viejo solitario, pero buena persona, pero ahora en estos momentos le estaba dando la manoseada de su vida a su trasero, invadida por la curiosidad solo atino a preguntar


- ¿desde cuándo?


--¿ahhh?


El viejo recorría con sus manos toda la parte baja de la nena, sentía desde los suaves muslos hasta la firmeza de ese imponente trasero, sentía como esa pequeña ropa interior poco a poco se metía entre sus enormes nalgas por tan intenso manoseo, le faltaba manos para deleitarse con tan imponente trasero que se cargaba la jovencita, apenas podía escuchar la débil voz de Daniela que hacía esfuerzo para dejar de respirar pesado y tratar de vocalizar lo que le iba a decir


- Señor Rómulo, dígame ufff… dígame ¿desde cuándo siente esa atracción por mí?


--desde la primera vez que te mudaste con ese petulante y engreído de tu novio, aún recuerdo ese jean apretadito que te pusiste, sentía un fuerte impulso de darte unas fuertes nalgadas


De pronto, dos fuertes nalgadas retumbaron por toda la sala haciendo que la jovencita se queje y deje de masturbar al viejo


- ¡ayyyyyyy! Nooooooo no haga eso  


Daniela adolorida y algo asustada llevo sus manos a su trasero y trato de alejarse, pero debido a que el viejo la tenía contra la pared, no logro su propósito


--siempre quise hacer eso, desde el primer día que te vi quise agarrarte a nalgadas


El viejo Rómulo se apegó nuevamente a la joven y volvió a poner sus arrugadas manos en las firmes nalgas de la chica


-Don esto fue suficiente, permítame que me vaya, le prometo que no le diré a nadie lo que paso hoy, puede quedarse con la ropa, ¡esto fue un error!


--no mamita rica, no fue ningún error, te estoy siendo sincero, te estoy expresando mis sentimientos, tú sabes que siempre me he portado bien contigo a pesar de estar con ese hijito de mama de tu novio.


-pe...pero ¿porque dice eso?, si usted siempre se llevó bien con el


--bahh, fue pura actuación, solo cuando estabas tú aparentaba llevarme bien con ese inútil, nunca me agrado ese tipo, desde que se mudó siempre fue un cretino insoportable con aires de superioridad disfrazado de bondad… pero ahora se un secreto suyo y es que por lo que veo el tipo es un inútil en la cama


- ¡eso no es verdad! Por favor no se refiera así de el


-- yo sé que es así culoncita, una hembra bien pisada nunca estaría en manoseos con otro hombre si no fuera porque esta insatisfecha sexualmente, pero descuida yo si soy un verdadero macho que te hará sentir cosas que el inútil de tu novio nunca podrá hacerlo


- ¡cállese! él lo hace bien… solo que últimamente ha estado ocupado en su trabajo… eso es todo


--uy pobrecita… el tarado ese trabajando como burro por unas monedas más, mientras que su yegua se queda solita en casa y frustrada sexualmente jajaja te digo algo culoncita, ¿sabes por qué mi mujer nunca me hecho de la casa a pesar de que nunca hacia nada?... es bastante sencillo, ¡la tenía bien cogida¡ , es por eso que siempre me mantenía a pesar de que le era infiel con sus amigas o me gastaba todo su dinero que ganaba en cerveza o putas, a ella poco le importaba, lo único que quería era terminar bien follada al finalizar el día y yo siempre le cumplía de la mejor manera, así que déjate llevar nenita a pesar de tener casi 63 años sigo manteniendo mi virilidad y pronto sabrás lo que es gozar como una verdadera perra, pronto me rogaras por verga , ya verás , así que ahora olvídate de todo y deja que mi verga haga todo el trabajo jejeje


Dicho esto, el asqueroso anciano volvió a agarrar la mano de la joven y se la llevo nuevamente a su miembro, Daniela intentaba sacar su mano, pero el viejo se mantenía firme y no la iba a soltar hasta que vuelva a su labor masturbatoria


--vamos perra, ¡termina tu trabajo!


-no señor Rómulo, yo…yooooo… est…esto es un error, amo a mi novio, no puedo hacerle…no puedo hacerle esto


El viejo noto que la nena aún no estaba totalmente entregada y se había pasado con todo lo que había dicho por lo que trato de apaciguar las aguas


--no seas así nenita, mira lo rico que lo estamos pasando, vamos discúlpame por ponerme así de idiota, compréndeme que hace muchos años que no tenía una experiencia como esta y verte con tan poca ropita me descontrolo un poco


El viejo trato de usar otra vez palabras suaves, pero era demasiado tarde, ya había revelado su verdadera cara


Daniela ya no quería creerle nada a ese anciano machista, quería irse de ese lugar pero su cuerpo no le hacía caso, había pasado un buen rato desde que el asqueroso viejo había empezado a manosear su trasero, por más que quisiera, no podía negar que el viejo sabía muy bien cómo tratar y manosear un trasero con la rudeza exacta que a ella le gustaba y ahora con una mano poco a poco le empezaban a tallar su zona intima con dos de sus dedos aun por encima de su pequeña ropa interior, la sensación fuerte con la que era sometida su lugar más preciado le estaba empezando a gustar, y solo se retorcía ya que los manoseos y las palabras de grueso calibre que estaba usando el vejete la estaban poniendo bastante excitada


-yo…yo lo entiendo y acepto sus disculpas, por favor terminare de hacer esto, pero será lo último que haga ¿está bien?


El viejo asintió con la cabeza, sabía que poco a poco la escultural jovencita estaba cediendo y pronto la tendría ensartada llenándole todos sus agujeros con su leche.


--jeje gracias por entender ricura, gracias por entender a este solitario viejo


Daniela intuía que el viejo antes del altercado ya estaba pronto a llegar a su límite por lo que que volver a llevarlo a ese estado no le iba a llevar mucho tiempo, así que luego de volver a masajear un poco las bolas del viejo, se puso a mover su mano mucho más rápido haciendo jadear al viejo como un animal, producto de eso el viejo dejo de acariciar su zona íntima y volvió a sujetarle fuerte las nalgas.


La jovencita observo como el repugnante aliento del viejo se volvía más rápido ,sabía que era la señal inequívoca de que faltaba poco para que se venga, cada vez que su mano llegaba a la parte superior, con su dedo pulgar masajeaba la cabeza para estimularla cada vez más, el viejo por su parte trataba de aguantar, pero que una hermosa mujer te hiciera eso mientras le agarras el trasero a tu antojo era demasiado para él, poco a poco empezaba a perder la cabeza, lo apretones y las nalgueadas cada vez eran más fuertes , Daniela lo dejaba hacer ya que sabía que esto pronto iba a acabar .Don Rómulo jadeante levanto su rostro para mirarla a la cara


--Eres tan encantadora, tan jodidamente encantadora.


Sus ojos se posaron en el siguiente premio


--Oooh, esas grandes y ricas tetas -- le susurró al oído-- ¿qué tan grandes son? Mmmm ¿De qué tamaño es tu sostén?


 Don Rómulo volvía a sonar como el viejo y sucio pervertido que realmente era., Daniela no le hizo caso y evitaba mirarlo, seguía concentrada en su labor, le impresionaba como con la velocidad a la que lo estaba masturbando aún no lograba que se corriera , peor aún , la que estaba volviendo a perder la cabeza era ella debido al fuerte y estimulante manoseo al que era sometido su trasero, comprendió entonces que el viejo pervertido necesitaba un último estimulo.


-Tu… viejo mañoso --dijo con un temblor en su voz cuando comenzó a perderse en el momento


-Oooooh, tu viejo mañoso, amas mis grandes tetas, ¿no?, Eres un viejo sucio, ¡apuesto a que nunca pensaste que las tendrías tan cerca a tu cara, mmmmm! ¡Apuesto a que piensas en ellas todo el tiempo!


--Oh, sí, sí, sí -- dijo el vejete cuando la jovencita empezó a mover sus pechos más descaradamente enfrente de sus ojos


- ahhh siempre piensas en mi colita y en mis tetas ... ¿eh?


--Sí, sí, sí, todo el tiempo, Ooooh, esas preciosas tetas, siempre las quise tener en mis manos.


-dime viejo maldito…que te gusta más ¿mis tetitas o mi colita?


--uff me gusta todo; tienes un culo muy rico, pero tus tetas también son magníficas, son tan grandes y suaves…ufff


-ya me has manoseado mucho mi trasero, mmmfff porque no te encargas ahora de mis niñas.


--uffff claro que sí, esas ubres merecen ser ordeñadas


-mmmm ahhhh así que ubres ¿no?, y si son ubres ¿no te gustaría chuparlas?


--mmmfff claro que sí, muero por succionarte tus ricas tetas y morderte esos hinchados pezones hasta sacarte leche


-ahhhh mmmmff ¿te tu gusta la lechita? ¿Siii?.... uff pues para tu mala suerte aun no puedo hacer eso, ahhh pero igual chúpamelas para ver si sale algo, son todas tuyas maldito viejo con suerte, de momento yo tratare de sacarte tu lechita de tu verga también


El viejo ya invadido por la lujuria dejo caer su arrugado rostro justo en medio de ambos senos, haciendo que Daniela se muerda el labio inferior del placer, realmente lo estaba disfrutando, sentía como ese viejo lujurioso metía su rostro lo más adentro que podía, Daniela sentía como esa babosa lengua recorría sus blancas y suaves carnes, sentía ese mal afeitado rostro hacer cosquillas por todo su pecho el cual solo lo protegía ese pequeño brasier de media copa


-oh sí ... que rico…ahhh… siiiiiiii -- Gemía suavemente en la oreja del viejo


Por más que el viejo hundía su cara no podía bajar el brasier de Daniela, así que dejo un rato el manoseo al trasero de esta y con un fuerte tirón rompió el brasier negro de media copa que tenía la nena haciendo que esta gima más fuerte por la rudeza de como se lo habían quitado


-ahhhhh siiiiii papiiii


Por fin fueron liberadas esas majestosas montañas de carne adornadas con un pezón de color café claro las cuales estaban listas para ser succionadas de la manera más salvaje posible, el viejo sentía que quería llorar por tan hermoso espectáculo, esos pechos que por tanto tiempo había soñado por fin estaban al alcance de su maloliente boca así que sin pensarlo más, se apodero del seno derecho de la joven succionando lo más fuerte que pudo



-ahhhhh ayyyyy no lo haga tan fuerte que me la va a arrancar uyyyyy


--tetas ufff tetas mfffff que ricas ubres tienes, no me cansare de chuparlas hasta que me den leche


El horrible viejo se sentía en el cielo, chupaba, mordisqueaba, le lamia el pezón y todo el pecho derecho mientras que con su otra mano amasaba con fuerza el otro, mientras la nena le daba una fuerte masturbada, nunca se imaginó estar en esta situación con una joven tan bella como Daniela


-O... Oh... Ohhhhhhhhhhh...! A... Ah... Ahhhhhhhhhh...! Mmmmmmmm...! don... Romulo... q... que... ri... coooooo...siga asi…ufff… aaaahmmm, si que le gustan, ¿esta rico?


--uffff están sabrosas perrita


-pues no se olvide de mi pecho izquierdo, también se merece un poco de su amor


El viejo no se hizo de rogar y pronto su apestosa boca se apodero del seno izquierdo para darle el mismo trato rudo que sufrió el seno derecho, por lo tanto, la nena seguía masturbándolo, se estaba empezando a cansar y no podía lograr que el viejo se viniera, ni siquiera con el enorme incentivo que le estaba dando, de pronto su ya mojada vagina volvía a sentir unos dedos juguetones que intentaban abrirse paso de su pequeña ropa interior y es que el viejo aún seguía chupando y perdiéndose en esos blancos montículos de carne, pero con la otra mano volvió a tallar el sexo bastante lubricado de la nena, por un momento quiso cerrar sus piernas, pero era inútil, el viejo le ganaba en fuerza y además ella realmente lo estaba disfrutando por lo que no ofreció mucha resistencia y dejo que esos arrugados dedos jugueteen con su zona más íntima, zona que solo había tocado su novio


Pronto lo dedos hábiles del lujurioso anciano movieron hacia un lado la pequeña ropa interior de Daniela y sin previo aviso introdujo uno de sus dedos y de una manera muy lenta comenzó a abrirse paso haciendo gemir a una desinhibida jovencita que se estaba dejando llevar por el momento.


--Estas bien apretadita -- decía el viejo, para luego llevarse sus dedos a su boca y lamerlos


-ahhhh ufff sea gentil ahí abajo don ahhhh


--slurrp me gusta como tu manito juega con mi verga, yo también hare lo mismo con ese huequito rico que tienes, ufff mira lo mojadita que estas y eso que solo he metido un dedo, imagínate cuando te meta por completo mi verga, te hare gozar como la yegua que eres y pronto me rogaras por más , por cierto yo no soy de esas tonterías de condón he, a mí me gusta meterlo calato y si te hago una guagua tendrás que tomar la responsabilidad y venirte a vivir conmigo como mi mujer – le decía todo esto mientras seguía chupando los juveniles pechos de la nena


Daniela sabía que a este paso era inevitable que el viejo le metiera su maloliente verga y probablemente la embarazara ya que estaba en días fértiles, lo peor es que aún no lograba su cometido su hacerlo correr, por primera vez sus manos le habían fallado, así que con la cabeza totalmente nublada por la situación pensó que la mejor solución era si le daba una mamada. Tomada la decisión Daniela se dispuso a inclinarse de cuclillas para regalarle al viejo la mejor de las mamadas, pero este la detuvo


--me leíste la mente culoncita, justo te iba a pedir que me chuparas la verga mmm, pero tengo una mejor idea, ven


Sabiendo que Daniela estaba totalmente nublada producto de las nuevas sensaciones a la que su cuerpo era sometido, el viejo aprovecho el momento y la jaloneo hasta el sofá donde la jovencita le había regalado las mejores modeladas de su vida. Tumbo primero a Daniela, la jovencita pensó que el viejo se tiraría encima de ella para besarla y automáticamente cerro sus labios y ojos, pero grande fue su sorpresa cuando los abrió y vio la enorme verga del viejo muy cerca de su rostro, mientras que la arrugada cara de este se acercaba a su zona intima.


El viejo bajo hasta las rodillas la pequeña ropa interior que le quedaba a la nena, estaba sorprendido del espectáculo que estaba viendo y es que la zona intima de Daniela estaba totalmente depilado, ya lo había sentido con sus dedos, pero verlo tan cerca era un espectáculo totalmente distinto.


Luego de apreciar el espectáculo, como si su vida dependiera de ello, se hecho a pasar su cara y lamer todo el sexo de la jovencita, haciendo que esta se retuerza de placer


-ufff ahhhh ahhhh doooon Romu….loooo no haga es….ahhhhhhhhh


 La leves quejas de Daniela eran ignoradas por el vejete que se daba un tremendo banquete, mientras ella levemente se dejaba llevar por la hábil lengua del viejo y recordaba que hace mucho que no hacía un 69 con su novio, el imponente miembro del anciano ya se encontraba golpeando uno de sus cachetes como tocando la puerta para que la sexy universitaria abriera la boca y se comiera tremenda pieza de carne , a lo cual ella lo acepto ya que estaba sintiendo muy rico en su parte de abajo así que lo mínimo que podía hacer era devolverle el favor, aunque aún lo hacía tímidamente


-Siiiiii!! Ricooo!! Ahhhhh!! Comamelaaa!! Ahhhh!! Asiiii!! Meta su lengua mas adentro Donnnn, mas fuerteee!!


-- que rica conchita que te gastas putita…srrrpppsss….tan suavecitaaaaa… Srpsssschtss…tan rosaditaaa…srrrpsssss -- le decía sin poder parar de lamerle toda su vagina


Daniela por su parte empezó con unos pequeños besitos a la cabeza y a los testículos, pronto empezó a aumentar el ritmo y los besos se convirtieron en lamidas como si de una paleta se tratase, motivada por las pequeñas y placenteras mordidas en sus zonas más sensibles y es que para hacer un buen sexo oral a una mujer es todo un arte, para su buena suerte la vejete tenía bastante experiencia y sabía que lugares lamer, meter lengua o darles suaves mordiscos


la joven sentía tanto placer que abrió su boca y el miembro del viejo se abrió paso haciendo que le dé arcadas por lo repentino que fue, pero luego se recompuso y motivada por lo bien que la hacía sentir el viejo allí abajo empezó a mamarle la verga lo mejor que pudo.


A estas alturas Daniela ya había comenzado a menear sus caderas producto de las ricas sensaciones que estaba sintiendo, el viejo sofá en el que estaban acostados rechinaba por cada mínimo movimiento que ellos hacían


--MMMmmm…OOHhhh…nfsssss!… nfsssss!!… nfssss!!! -- eran los gemidos, más la sonora respiración de Daniela por lo bien que era tratada allí abajo.


--Te gusta verdad pendejaaaaa!! -- le consultaba el viejo entre jadeos


--Siiiiiii…!!, le confirmaba la caliente universitaria


-¿quien te lo chupa mas rico ha? ¿Yo o tu noviecito?


--ahhhh ahhhh ufff usteeeed…usted es mas puerco y eso…eso me encanta ufff


La felación mutua, mientras el viejo pasaba su lengua hasta llegar a los alrededores de su virginal ano, la jovencita continuaba y le encantaba estar con la boca llena de esa gruesa verga, las abundantes cantidades de salivas y babas que caían mescladas con otros tipos de líquidos que provenían desde el interior de la enorme verga del hombre, llegaban hasta sus pechos donde ella misma se encargaba de desparramárselas con sus dos manos por todas sus tetas y vientre, Ahora ya succionaba y chupaba la enorme verga como desesperada, la ensalivaba y se la pasaba ella misma por toda su cara, todo lo que se había estado reprimiendo por semanas lo estaba soltando en esos momentos.


Habían pasado varios minutos, Daniela ya se había olvidado de su misión principal que era hacer eyacular al viejo, de momento solo se dejaba llevar y disfrutar las ricas sensaciones que estaba sintiendo, pero al cabo de un par de minutos más, sintió como su boquita era bombardeada por 3 poderosos chorros de semen que llenaban completamente su boquita, el viejo solo jadeaba sin gestionar ninguna palabra, como si fuera un animal. Tanto semen había llenado por completo la boquita de la universitaria, se negaba a tragárselos y con un movimiento y un gesto hizo que el viejo satisfecho se moviera y la dejara libre para dirigirse al baño a botar la semilla del anciano que estaba esparcida por toda su boca y cara.


Ya en el baño, la calentura del momento había pasado, Daniela no solo se había dejado llevar y manosear por aquel acabado anciano, sino que también se la había chupado, su mente era un desastre, se sentía la peor mujer del mundo por dejarse llevar por su calentura hasta tal extremo, pero su vagina lubricada era la señal de que ella no había sido obligada sino que también era participe de este error producto de la calentura del momento, sabía que tenía que largarse de ese lugar antes de que no hubiera vuelta atrás , para su buena suerte sus leggins, zapatillas y su polo aún seguían en el baño, lo único que le faltaba era su ropa interior, desgraciadamente su brasier había sido roto por la calentura del viejo y su pequeña braga estaba totalmente mojada, no tenía tiempo para pensarlo así que se cambió rápido sin la ropa interior ,no le quedaba de otra


Por su parte el vejete se sentía en el cielo acababa de recibir la mejor mamada de su vida y esperaba continuar con la segunda parte que era hacerla suya completamente.


--oye mujer ¿lista para el segundo round?, ahora si sentirás la verga de un verdadero macho


Pero grande fue su sorpresa cuando vio a Daniela totalmente vestida


--Oye, oye, ¿a dónde crees que vas? —dijo mientras se paraba frente a ella con su polla completamente erecta nuevamente.


-Por favor dejame pasar


-No puedes irte, gran trasero, ¿no ves que nos lo estamos pasando genial?


-Déjenme pasar o gritaré y todo el vecindario oirá- amenazó la joven, totalmente decidida


--¡hazlo! ¡Gritar! Que todos escuchen, que sepan que me la estoy pasando genial con la mujer más rica de toda la ciudad jajaja


-Eres un idiota, nunca debí haberte dado tanta confianza.


Dicho esto, la muchacha se dirigió rápidamente hacia la puerta y se alejó, para gran consternación del anciano que no pudo seguirla porque no vio dónde había tirado sus pantalones. Solo pudo gritarle confundido.


--Sabes que no será la última vez que nos veamos, una mujer que prueba mi polla siempre querrá volver a hacerlo! ¡Sé que volverás con un gran culo!


La universitaria infiel no quería voltearse para responderle, solo esperaba que sus vecinos no la hubieran escuchado, caminó con paso firme hacia su casa, sin darse cuenta del espectáculo que le estaba dando a cada hombre que se encontraba, y es que Este chico guapo y ceñido al cuerpo sin sujetador era una tentación para cualquier hombre ya que con cada paso se podía ver el libre movimiento de esas perfectas montañas de carne, también se podían ver claramente los marcados pezones de la chica, además de que sin su ropa interior inferior ella Los leggings se le quedaron atascados y fue inútil tratar de ocultarlo.


Justo en ese momento, por un golpe de destino, el viejo heladero se dirigía a la plaza en la misma dirección que la joven, como todos los días de su rutinaria y aburrida vida, y cuando la sensual joven pasó junto a él, era imposible no notar ese trasero imponente con esos leggins ajustados que era imposible olvidar, era la misma jovencita que estaba en la plaza hace unos días, el tamaño y el trasero enorme coincidían con lo que recordaba este horrible anciano, que sin La niña, al darse cuenta, se dedicó a seguirla desde una distancia cautelosa.


Por su parte el viejo Rómulo, aunque estaba frustrado porque su presa, que estaba casi entregada, se le había escapado, sabía que pronto volvería a ver a la muchacha, ya que pensaba hacerle una pequeña visita pronto, sabía que Tuvo que pensar en la mejor manera de volver a tener en sus manos ese monumento de mujer mientras veía el sujetador roto de la joven en el suelo, lo recogió y le dio un tremendo olfateo recordando cómo había picoteado esos enormes bolas blancas de carne, mientras lo hacía pensaba en la mejor manera de sorprenderla y hacerla tuya...







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