Melisa iba en el taxi distraída en sus pensamientos sin darse cuenta que el chofer veía por el retrovisor su maravilloso cuerpo. Al llegar al rancho de Melisa ella le quiso pagar pero el taxista no quiso aceptar el dinero diciendo que el traslado iba por su cuenta, y le dio un papelito con su número de teléfono anotado.
- Llámeme por si algún día necesita un servicio señorita, y llegare enseguida
- Oh muchas gracias señor - Dijo Melisa guardando el papelito en su bolso y bajando del taxi.
Al llegar a su casa ceno con sus padres y se dispuso a dormir por lo cansada que estaba.
Decidió tomarse el resto de la semana libre y hasta el día lunes regresaría al colegio. El día llegó, Melisa se despertó, se baño y se puso una mini falda color blanca, y una blusita azul de tirantitos que tenía buen escote, sus pechos sobresalían notándose duros y turgentes. También se hizo dos colitas en el cabello y se puso sus tenis blancos, se veía hermosa como toda una colegiala sexy.
Llegó al colegio y como era de esperarse todos los hombres la volteaban a ver; alumnos, maestros, conserjes, etc. Y se la saboreaban imaginandola desnuda, ya que la ropa que traía casi no dejaba nada a la imaginación.
Ella iba caminando por un pasillo hacia su salón de clases, cuando de pronto se topo de frente con su ex novio Gerardo, quien le cerró el paso para hablar con ella.
- Hola Melisa, hace mucho que nose de ti, ¿como estás?
- Hola Gerardo, como puedes ver estoy muy bien, pero tengo prisa así que compermiso - Dijo Melisa dando un paso hacia el frente para tratar de pasar
- Espera Melisa - Dijo Gerardo deteniéndola - Te quería pedir disculpas por lo que paso el otro día, fui un tonto, no debí maltratarte en la calle y quiero que sepas que estoy muy arrepentido, solo quiero que me perdones y sigamos siendo novios
- Ok te perdono, pero no podemos seguir siendo novios
- Pero por que no?
- Entiende que no me satisfaces y yo necesito un hombre de verdad
- Déjame intentarlo una vez más, te voy a demostrar que te puedo satisfacer Meli por favor
- Lo siento pero no, ya te he dado muchas oportunidades
- Hay otro hombre verdad? Me estas dejando por otro
- Puede que si jiji y este otro hombre es más macho que tú
- No puedes dejarme por otro! Quédate conmigo!!
- Lo siento Gerardo, tuviste tu oportunidad y la desperdiciaste, así que adiós poco hombre - Dijo Melisa en tono de burla y le dio un empujón a Gerardo para que se moviera. Ella se fue y dejó al muchacho ahí solo. Se sentía humillado y enojado y desde el fondo de su alma se juro que se vengaría de Melisa y le demostraría lo mucho que la puede satisfacer.
Mientras tanto, en el estacionamiento del colegio había un auto estacionado en un rincón, dentro del auto estaba un maestro llamado Ramón, flaco como un palo y de unos 40 años, de piel blanca, tenia una estatura promedio de 1.70 y tenia cara de viejo aunque aun no lo era, en la cabeza tenía unas entradas debido a la alopecia y se veía frentón, en si no era un hombre bonito, sino alguien feo para cualquier persona que tuviera que dar su opinión sobre el. Junto con el maestro estaba Rutila, la amiga de Melisa.
El maestro estaba sentado en el asiento del copiloto y ella estaba sentada en el asiento del conductor, estirandose hacia el maestro para hacerle una mamada.
- Ooohh! Que rico la mamas!
- Le gusta maestro? - Glup glup glup
- Si me encanta zorrita oohh! Creo que me voy a correr
- Mmm siii! corrase quiero ver como sale esa lechita jiji
Ya llevaban un buen rato ahí, y Rutila lo empezó a masturbar rápidamente con su mano derecha mientras veía con atención esa rica verga hinchandose. El maestro Ramón solo gemia de placer.
- Ooohh sigue sigue!!
- Si mi maestro mmm que dura la tiene jiji
- Ya sabes que así se pone cuando estoy a punto de correrme oohh oohh! Dalee! Sígueme masturbando con tu pequeña mano mmm!
- Si bebé te voy a sacar toda tu lechita - Decía Rutila incrementando el ritmo de la masturbada
- Uy creo que ahí vienee ooohh me corroooo!! Oooohh!!!
- Ayy! jiji Wow!!
De la verga del maestro Ramón salió disparado un chorro de semen directo al parabrisas y un segundo chorro con menos potencia cayó en la mano de Rutila. Un tercer chorro salió y se le escurrió por los dedos mientras Rutila ponía carita de asombro al ver semejante acto, como si no pudiera creer lo que veía.
- Wow!! te corriste rico profe jiji mira cuanta lechita sigue saliendo
- Oh uuff! Te gusta?
- Si profe me encanta lo que hace su pene - Decía Rutila mientras acariciaba y veía con asombro la verga del maestro Ramón.
- Limpiamela Ruti, ya sabes como
- Si profe mmm - Rutila se acercó y le dio una lamida en la cabeza de la verga que seguía dura, luego siguió dándole unos besos y una pequeña chupada, luego se hizo hacia atrás para acomodarse mejor pero en eso escucho un ruido de personas que se acercaban.
- Oh mierda alguien viene! - Dijo Rutila quien rápidamente guardo la verga del maestro en el pantalón y se acomodo en el asiento como si nada hubiera pasado.
Eran unos alumnos que caminaron cerca del auto y siguieron de largo.
- Solo eran unos chicos jeje pero no te preocupes Ruti, ya tienes tu 10 asegurado en mi materia
- Ay profe muchas gracias jiji diría que nose como agradecerle pero en realidad si se como jiji - Dijo Rutila alegremente
- Si jeje aunque puedo hacer otro favor por ti
- Cual?
- Puedo ingresar al sistema y sabotear las calificaciones con tus otros maestros y maestras para ponerte 10 en todas las materias
- Ay enserió haría eso por mi profe?
- Claro mi Ruti, pero con una condición
- Si profe cual?
- Quiero que convenzas a tu amiga Melisa de tener sexo conmigo
- Enserio? No creo que ella quiera
- Toma, muestrale su hoja de calificaciones y en cuanto vea que esta reprobada en mi materia tal vez cambie de opinión
- Mm ok, lo voy a intentar
- Si mi Ruti, es que a ella también le traigo muchas ganas y si la convences yo te haré ese favor que te dije
- Esta bien profe veré que puedo hacer jiji pero no me va a abandonar a mi verdad?
- Claro que no Ruti, tu eres mi alumna preferida jeje ven dale unos besos a tu maestro
Los dos se besaron dentro del auto por un buen rato hasta que dio la hora de empezar las clases y tuvieron que salir cuidando de que nadie los viera.
Después de unas clases, Melisa y Rutila por fin se reunieron en la cafetería para platicar. Melisa le contó todo lo que había pasado con César y Rutila le decía que tenia que hacerse más del rogar. En un momento empezaron a hablar sobre las calificaciones y Rutila le entregó la hoja a Melisa para que viera como iba su promedio.
- Quee?? Estoy reprobada con el profe Ramón? Ese maldito me puso un 5!!
- Ay amiga, debe ser porque faltaste mucho a clases estos días
- Pero si ni quisiera hacemos nada con ese maestro y tampoco enseña bien. ¿Pero tu cuanto sacaste?
- A mi me puso 10 jiji
- Como es posible eso? - Decía Melisa algo extrañada
- Pues hice todas las tareitas que el profe me mandó
- Pero el no deja tareas
- Eran otras tareitas especiales jiji y te recomiendo que también las hagas para que pases su materia
- Aver dime cuales
Rutila se le acercó al odio y le dijo unas palabras susurrando para que nadie la escuchara.
- Queee? Acostarme con ese hombre? Tu estas loca Ruti !!
- Shhh silencio jeje nos pueden escuchar, y no es tan malo como parece, anímate Meli
- No! No puedo, prefiero reprobar antes de si quiera tocar a ese hombre
- Aver Melisa, ¿que te dije acerca de los hombres? Te dije que hay que aprovecharnos de ellos lo más que podamos y eso es lo que debes de hacer tu para tener una buena calificación
- Nose Ruti, nunca había hecho algo así
- Anímate jiji ademas aquí entre nos, el profecito se carga una buena verga
- Que? Enserió?
- Si Meli, hasta vas a salir ganando doble, tendrás 10 de calificación y disfrutarás un buen revolcón que como veo ya te hace falta jeje
- Cállate Ruti jejeje - Decía Melisa un poco más convencida
- El profe Ramón nos va a dar la última clase, así que terminando la clase tienes el momento y el tiempo adecuado para hacer tratos con el jeje
- Esta bien Ruti, me convenciste, y espero que todo salga bien porque sino tu tendrás la culpa jeje
- Ay no como crees jiji te garantizo que la pasarás bien
- Eso espero Ruti, y gracias por tus consejos
- No hay de que amiga, para eso estoy...
Ambas chicas platicaron un poco más y siguieron con sus clases habituales, hasta que llegó la hora de la clase del maestro Ramón.
El maestro entró al salón y disimuladamente volteó a ver a Rutila que estaba sentada, ella le guiñó un ojo y con eso el maestro supo que lo había logrado, Melisa iba a ser suya.
Dio la clase con normalidad y mencionó a los alumnos que estaban reprobados incluyendo Melisa, diciéndoles que tendrían que hacer un examen y que esa era la única manera de pasar. Claramente todos los reprobados no estaban a gusto con eso pero no podian hacer nada, menos Melisa.
Porfin había terminado la clase y todos los alumnos salieron del salón pero cuando todos se iban el profe Ramón vió que Melisa también salió y el salón quedó vacío. El profe se desilusionó pensando que Rutila aún no había logrado convencer a Melisa, así que se puso a guardar sus cosas en su maletín, pero al cabo de 4 minutos escuchó que la puerta del salón se abría. Rápidamente volteó y vio que Melisa entró y cerró la puerta poniéndole el seguro. "Oh si aquí viene! Hoy porfin se me va cumplir!", fue lo que pensó el maestro.
Melisa se acercó al maestro quien seguía guardando sus cosas y se puso en frente de su escritorio.
- Hola Melisa, ¿en que puedo ayudarte?
- Hola profe, quería hablarle sobre mi calificación
- Si, dime que duda tienes
- Es que nose por qué reprobe si yo hice las tareas que dejo
- Lo que pasa es que faltaste muchos días y recuerda que también califico las asistencias, así que eso fue lo que te afecto - Decía el profe tratando de sostenerle la mirada a Melisa y no desviarla hacia sus pechos que se asomaban por esa blusita azul.
- Ay profe es que tuve unos problemitas y no pude venir, entiendame
- Lo siento Melisa pero la calificación ya está decidida
- Pero debe haber algo que yo pueda hacer para cambiarla y no presentar examen
- No se me ocurre nada que puedas hacer Melisa - Dijo el maestro haciéndose del rogar para que Melisa no sospechara que el fue quien mandó a Rutila a convencerla. Para Melisa y todos los demás estudiantes, el maestro Ramón era un hombre bueno, amable y honesto que no mataba ni una mosca, pero nadie sabía de sus intenciones con sus alumnas.
- A mi si se me ocurre algo profe
- Que cosa?
- Pues....
Melisa desde su posición del otro lado del escritorio, se estiro y alcanzó a tomar la mano del profe, acto seguido agarro el dedo índice y se lo metió a la boca.
El maestro quedó perplejo al ver a Melisa chupandole el dedo y no supo que decir.
- Que.... que ha... que haces Melisa?
- Le muestro lo que se me ocurrió para cambiar mi calificación - Dijo Melisa con el dedo del maestro metido en su boca mientras lo miraba con lujuria.
- Yo no... no entiendo
Melisa soltó el dedo del maestro y rodeó el escritorio para encontrarse de frente con el maestro a quien empujó y cayó sentado sobre su silla de madera.
- Relájese profe, pronto va a entender
- Espera que... que haces? Melisa que demonios! - El maestro vió como Melisa rápidamente se agachó y se arrodillo en el suelo colocándose entre sus piernas para acto seguido desabrocharle el cinturón y el pantalón con movimientos rápidos y hábiles hasta que la verga del maestro Ramón apareció en escena toda dormida.
- Melisa que pretendes haceeeeeerrr ooh!
Melisa se metió por completo la verga del profe en la boca que le entró perfectamente ya que esta aún estaba flácida, luego se la saco, le escupió en la punta y con sus dedos esparció la saliva por todo el pene para masturbarlo lentamente.
- Esto es lo que haremos profecito, yo le mamare su verga y usted me va a arreglar mi calificación ¿Le parece? - Dijo Melisa viéndolo fijamente sin dejar de masturbarlo. Mientras lo hacía sentía en su mano como esa verga iba despertando poco a poco.
- Pe... pero Melisa... no... no podemos hacer esto, yo soy tu maestro y tu mi alumna - Dijo el profe Ramón quien actuaba como si fuera un hombre inocente pero en realidad era todo lo contrario.
- No se haga profe, yo sé muy bien que usted quiere esto, sino explíqueme por qué su verga se está hinchando eh
- Yo no lo sé jeje pero....
- Sshhh - Dijo melisa cayando al maestro poniéndole un dedo en la boca - Va a ver que no se va a arrepentir de esto mmmm
Melisa se volvió a meter la verga del profe a la boca que ya estaba bastante erecta y dura.
- Ooohh mierdaa! oohh noo!! - Gimió el maestro de placer
Melisa comenzó a chuparle la verga subiendo y bajando su cabeza con lentitud mientras su mano izquierda aún la tenía estirada puesta sobre los labios del maestro Ramón quien disfrutaba de esas chupadas. Pero apenas había pasado un minuto y Melisa le soltó la verga y subió su mirada hacia la del maestro.
- Que me dice ahora? Tenemos un trato?
El maestro la vio muy decidida, tenía una mirada lujuriosa y supo que ese era el momento exacto para soltarse y dejar de fingir ser el maestro inocente. Así que agarro uno de los dedos de Melisa y se lo metió a la boca chupandoselo unos segundos y luego lo sacó.
- Muy bien Meli tu ganas, voy a arreglar tu calificación pero eso si, quiero que me des la mejor mamada de verga de toda mi perra vida! Y más vale que así sea porque de eso depende que tanto de calificación te voy a poner jeje
Melisa solo le sonrió picaramente como sabiendo que había logrado convencer al profe, y volvió a meterse la verga en la boca.
- Oooh sii! Que bien lo haces!
- Haré que me ponga un diez jiji
- Eso tendrás que ganártelo si te esfuerzas un poco más jeje
A Melisa no le gustaba que la provocarán así que puso más empeño en aquella mamada. Bajo su boca a lamerle los testiculos con desesperación, las lamidas sonaban acuosas, la colegiala paseaba su lengua alternando entre uno y otro testículo, le tomo la verga y la levantó para poder pasar su lengua por debajo de las peludas bolas del maestro, este estaba en el séptimo cielo.
- Uuff así así, lame bien mis bolas!!
Melisa le pasaba la lengua a los testiculos, los lamia y se metia uno a la boca tratando de chuparlo. Pasados unos minutos el profe sin dar ningún tipo de aviso agarro su verga y se la metió de una a la boca, empujó con fuerzas hacia la faringe de Melisa que por poco la hace vomitar pero ella resistió. Le agradaba tener una verga larga en la boca, calculó que debía medir entre 17 y 18 centímetros y aunque no le llegaba en tamaño a la del albañil don Manuel, al menos era mucho más grande que la de su ex novio Gerardo que media como 11 centímetros, razón por la cual corto con él. Un muchacho como Gerardo no podía hacer que Melisa se atragante con su verga, justo como ahora lo estaba haciendo el afortunado maestro Ramón.
Pero, hablando de Gerardo, el muchacho se encontraba en la parada del autobús a las afueras del colegio. Cuando el autobús llegó se subió pero al momento de querer sacar su cartera para pagar, notó que no estaba en su bolsillo del pantalón ni en su mochila. Hizo un poco de memoria y se le ocurrió que probablemente la había olvidado en el salón de clases, así que con toda la pena se tuvo que bajar del autobús y decidió regresar al salón a buscar su cartera, aunque el salón quedaba muy lejos pero el no tenía prisa, ya que mientras caminaba iba pensando en algún plan para vengarse de Melisa.
En el salón se vivía otra cosa, el profe Ramón ya tenía a Melisa bien agarrada de sus dos coletas del cabello mientras el mismo dirigía la mamada bajando y levantando la cabezita de Melisa.
- Ooohh que rico te lo tragasss!!
- Arrgg! Argg! Arrgggg!! - Eran los sonidos que producía la garganta de Melisa. El miembro le olía rico para ella, sin saber que hace unas horas atrás esa verga estaba metida en la boca de su amiga Rutila.
Melisa siguió chupando verga por varios minutos, en los cuales el profesor le sostenía la cabeza empujándola para adelante y atrás obligándola a seguir el ritmo que el determinara necesario para darse placer. Hasta que aparto sus manos de la cabeza de Melisa y ella al fin pudo levantar su rostro sacándose la verga de la boca que aún se conectaban por un hilillo de saliva.
- Cree que ya me gane mi diez profe? - Dijo Melisa acariciando suavemente la verga
- Pues aun no me has hecho venir jeje creo que tendrás que hacer más cositas - Dijo el profe acercándose a ella y poniendole las manos en las tetas. - Mmm que suaves y firmes están
- Le gustan profe?
- Mucho, se ven preciosas como sobresalen de tu blusita
- Le gustaría verlas?
- Oh claro que si por favor!
Melisa bajo los tirantes de su blusita y paso sus manos hacia su espalda para desabrochar los brochecitos de la blusa. Cuando terminó de desabrocharlos se la quitó y la tiro al suelo, sus pechos quedaron libres ya que no traía sostén y el maestro pudo verlos a plenitud.
- Wow que hermosas tetas!! Son perfectas!!
- Gracias profe jiji
- Son nuevas verdad?
- Si profesito
- Lo sabía jeje antes no eran así de grandes, pero vi que de un día para otro ya viniste a clases con blusitas que casi se rompían
- Así que me ha estado observando jiji
- Si jeje pero dime una cosa, ¿Ya te las estrenaron?
- Lamento decirle que si jiji - Dijo Melisa pensando en el albañil don Manuel quien fue quien le pagó la cirugía y dejó a su mujer sin dinero por un tiempo, por lo que era justo que el mismo albañil fuera quien se las estrenara.
- Oh mierda, llegué tarde jeje pero al menos ahorita las tengo a mi disposición verdad?
- Claro que si profe, venga toque
El profe Ramón se acercó nuevamente a tocar ese par de tetas, las acarició con ambas manos y las recorría por completo, tocando suavemente los pezones rosados y duritos.
- Uff que hermosas son! - Dijo el maestro al momento de acercar su cara y meterse un pecho a la boca
- Mmm aahh!! - Gimió Melisa de placer al sentir la lengua de ese profesor adueñarse de una de sus nenas y lamerla por completo, chupandole el pezón como si fuera un bebé con mamila.
- Que deliciaaa!!! Mmmm - Le soltó una teta y se paso enseguida a la otra para repetir lo mismo. Melisa solo gemia desde su posición arrodillada en el piso y el maestro en su silla.
Después de 5 minutos de chuparle las tetas se separo de ellas y se acomodo nuevamente en la silla.
- Hazme una rusa Melisa, ya!!
Melisa apenas escuchó la orden que su profesor le acababa de dar, tomó la verga para acomodarla en medio de sus pechos y dejó caer un poco de saliva que se deslizó sobre el glande hasta en medio de esas tetas para lubricar un poco. Tomó sus pechos con ambas manos y los apretó haciendo que el miembro del maestro quedara atrapado en medio de ellos.
- Esta listo profe?
- Si Melisa tu dale
Melisa empezó a bajar y a subir lentamente sus pechos, la pobre verga del maestro sentía la presión ejercida al estar atrapada deslizándose en medio de esas hermosuras.
- Ooohh carajoo que ricoooo!! Ooohh!
- Así profe? Le gusta?
- Mmm me encantaaa! no pares por favoorr!! - Decía el profe Ramón con los ojos cerrados tratando de concentrarse en no correrse por el gran placer que sentía en esos momentos.
Melisa por su parte aumentaba cada vez más la velocidad de aquella rusa. La verga había soltado suficientes líquidos preseminales para lubricar y hacer que se deslizará como pan en mantequilla, por lo que los movimientos eran más placenteros.
- Oohh sigue sigue! Demuestrame lo bien que trabajan esas nenas!
Melisa acercó su boca y en cuanto ella bajo las tetas hasta la base de la verga y esta se asomó por arriba, aprovechó para meterse a la boca todo el glande para luego sacárselo de la boca cuando sus tetas iban en movimiento hacia arriba del pene. Ese movimiento tomó por sorpresa al profe Ramón que no se lo esperaba.
- Ooohhh! Eso que sentí fue tu boquita!
- Si profesito mmm
Melisa continuo haciéndole una rusa con succión de glande. Cada vez que la verga se asomaba entre sus tetas ella la recibía con la boca dándole una pequeña chupada para luego volverse a meter entre las tetas, y así sucesivamente.
- Ay Melisa no sabía que eras una perra con las vergas!!
- Solo disfrute profesito jiji
- Ooh sii! Que rico se resbala mi verga entre tus tetasss!!
De pronto el profe se lleno de excitación y comenzó a moverse el en lugar de Melisa. Ahora las caderas del profesor subían y bajaban rápidamente como si se estuviera culeando las tetas de Melisa quien se mantenía firme en su posición. La verga subía y bajaba con rapidez y Melisa la recibía con la lengua.
- Ooohhh siii!! Me estoy follando tus tetotas!! Que rico se sienteee!!
- Siga profe mmm su verga se ve hermosa desde aquí
El profe siguió con los movimientos pero luego de 5 minutos sintió que su verga se estremecía y algo recorría sus testículos. Esa era la señal de que estaba apunto de correrse, pero el no quería terminar ya que aún quería hacer más cosas con Melisa, así que rápidamente apartó su verga de las tetas y llevo su mano hasta la base de esta aprentandola con fuerza para retener el semen e impedir que suba.
- Ooohh carajoos!! Esperame Melisaa!!
El semen venía con potencia y le costó trabajo pero afortunadamente para el, logró apretar la base lo suficiente para no dejar pasar ni una sola gota, por lo cual el semen se regresó por dónde vino.
- Uff uff casi me vengo jeje
- Ay que mal, yo quería lechita - Dijo Melisa algo decepcionada
- Quieres lechita eh? - Le pregunto el profe acercándo su cara a la de ella
- Si profesito
El profe Ramón tomó del mentón a Melisa y la acercó hacia el dándole un beso en la boca. Ella lo correspondió besándolo y metiendo su lengua en la boca de aquel hombre.
- Pues al igual que tu calificación tendrás que ganarte esa lechita jeje - Dijo el maestro despegandose de aquel beso.
Acto seguido se levantó de la silla y la tomó de los brazos para ponerla de pie y sentarla en el escritorio frente a el. La volvió a besar por 5 segundos y luego se agachó metiendo las manos dentro de la faldita blanca y le sacó su calzoncito del mismo color. Lo olfateó como un perro y luego lo tiro al piso.
- Creo que ya sabes lo que se viene ahora verdad Meli?
- Si profesito, hágame suya
El profe Ramón terminó de bajar su pantalón ya que todo este tiempo lo tenia aún alrededor de la cintura, y lo dejo caer sobre sus tobillos, pero sin llegar a quitaserlo.
Tomó la faldita de Melisa y se la subió hasta la cintura descubriendo la hermosa vagina de la colegiala.
- Que bella y rosadita es tu vaginita jeje ahorita va a sentir una buena verga - Dijo el profe acomodando la punta de su verga en la entrada vaginal de Melisa, pero antes de que empujará hacia dentro, ella lo detuvo.
- Espere profe, así no
- Que? Ah ya sé a que te refieres, tenia la esperanza de que te dejaras metertelo sin condón pero ni modo, si es tu decisión esta bien
- Si profesito, ya sabe, es por precaución jiji
- Si si, pero usaremos del mio, es ultra sensible jeje para no perderme nada de esa rica puchita - Dijo el maestro mientras buscaba en su maleta una cajita de condones hasta que la encontró. Destapó uno y se lo puso en su verga, aunque ni le llegaba hasta la base.
- Ahora si preciosa, estas lista para sentirla adentro?
Melisa solo abrió las piernas dándole la señal de que ya estaba más que lista.
El flacuchento maestro se posiciono entre las piernas de Melisa y coloco su verga en la entrada de lo que parecía ser el cielo. Metió solo la cabeza lentamente y luego la sacó, luego la volvió a meter y volvió a sacarla.
- Ayy profe que rica se siente su cabecita mmm
- Quieres que te la meta toda Meli?
- Si profe mmm
- Pidemelo Meli, dile a tu maestro que te meta la verga
- Mmm profe por favor, metale toda la verga a su alumna que se a portado mal
- Si? Eso quiere mi bella alumna?
- Si profesito pliis su alumna quiere verga mmm
- Pues a mi me gusta complacer a mis alumnas así que toma!
- Aaah!! aaayyyy!!!!
El profe le enterró la verga hasta el fondo de un solo empujón, la dejo ahí un par de segundos y luego la sacó lentamente para luego volverla a meter con la misma fuerza hasta el fondo y así lo seguía haciendo, con embestidas lentas pero fuertes.
- Aayy profee! Que ricooo!!
- Ploc!...... Ploc!...... - Uuff que deliciaaa!! Aprietas deliciosooo!! .... Ploc!!
- Mmm se siente muy ricoo
- No puedo creerlo! Me estoy cogiendo a la alumna más rica del colegiooo!! - Ploc ploc ploc ploc!!! - El profe comenzó a acelerar las embestidas poco a poco
- Oohh! Yo no puedo creer que un maestrucho cualquiera me esté cogiendoo mmm!!
- Pues creetelo zorritaa aaahhh!! Recuerda por que estas aquí!! - Ploc ploc ploc!!
- Sii por mis calificaciones!!!
- Noo jeje estas aquí porque querías que tu profe te diera vergaa!!
- Mmmm aaahh!!
- Dilo Melisa! Di que querías coger conmigo! - Ploc ploc ploc!!
- Siii! Quería que el pendejo del maestro Ramón me diera una cogidotaaa!! Oohhh!! - Dijo Melisa quien al principio realmente no quería coger con su maestro pero fue convencida por su amiga Rutila
- Eso quería escuchar!! - Ploc ploc ploc ploc!!!
El maestro comenzó a darle más rápido mientras la abrazaba como si se le fuera a escapar, y ella lo rodeaba y lo apretaba con sus piernas ya que de igual forma no quería que se le escapara.
Mientras tanto Gerardo ya iba acercándose al salón por el pasillo pero mientras más se acercaba escuchaba como si alguien estuviera aplaudiendo y también quejidos leves, lo cual le parecía muy extraño. Cuando porfin llegó vió que la puerta estaba cerrada y al intentar abrirla no pudo ya que estaba asegurada por dentro, pero también se dio cuenta de que los aplausos y gemidos venían desde dentro. - "Que carajos? Están cogiendo en el salón" - Fue lo que pensó Gerardo ya que no era ningún inocente y podía distinguir de que trataban esos ruidos, pero lo que no podía distinguir era a quienes producían esos ruidos.
- "Ahora que voy a hacer si hay dos idiotas cogiendo en el salón y mi cartera esta ahí dentro, y para colmo cerraron la puerta" - Era lo que pensaba Gerardo quien no sabía que hacer. Se puso a pensar por unos segundos hasta que se le ocurrió ir con don Tito el conserje, que tenía las llaves de los salones para que le abriera la puerta, sin importarle que interrumpiera a los dos tortolitos que estaban cogiendo dentro, los cuales Gerardo pensaba que eran alumnos de otro grupo que se encerraron ahí. A él nunca le pasó por la cabeza que en ese salón estaba su ex novia Melisa siendo ensartada por el flacucho del maestro Ramón. Así que se dirigió a buscar al conserje.
Al mismo tiempo adentro del salón, el maestro Ramón le comia la boca a Melisa y ella le correspondía juntando su lengua con la de el, mientras seguía el mete y saca.
Poco a poco Melisa fue dejándose caer sobre el escritorio hasta quedar acostada. El profe tomó las piernas de Melisa y las juntó para luego subirlas sobre su hombro izquierdo usando sus pies de aretes, y siguió con sus arremetidas.
- Uufff que rica te ves así Melisa! - Ploc ploc ploc!!
- Aaahh!! Le gusta profe??
- No sabes cuantoo! Oooh siii!! - Ploc ploc ploc!!
El maestro podía ver como los hermosos pechos de Melisa se movían al ritmo de las embestidas, pero su faldita blanca que aún traía puesta también se movía y cubría parte de esas tetas y de su abdomen, por lo que estiro la mano para enrollar la falda y acomodarla de manera que no se moviera tanto. Una vez que dejo la falda acomodada en el abdomen de Melisa, dirigió su mano hacia uno de los pechos para masajearlo con firmeza.
- Están perfectas tus tetas!!! Me encantan!!
- Aahh! Aahhh!! Mmm sii son para usted mi profeee!!
- No mames que suaves y preciosas están!! - Ploc ploc ploc ploc!!! - Me vuelven loco!!
- Tanto le gustan? Mmmm!!!
- Siii!! Hasta tus pezones rosaditos y duros!! - Ploc ploc ploc!!
El maestro volvió a abrirle las piernas para poder meterse entre ellas y acercarse al cuerpo de Melisa para chuparle las tetas.
- Aaahh! Si que ricooo! Chupamelasss!!! - Gemia Melisa al momento de sentir la lengua del maestro sobre sus delicados pezones rosados.
El maestro solo se daba a la tarea de meterselas a la boca y succionarlas como si fueran las únicas tetas del mundo, y lo hacia mientras la embestia una y otra vez.
- Aayyy sii profee!! Que ricoo se sienteee!! Aaahhh!!! Sigaaa! Siga no pareee!!!
- Ploc ploc ploc ploc ploc!!!!
- Deme más durooo!! Más rápidooo!! Ooohh siii asiiii!!!!
El maestro comenzó a acelerar fuertemente sus arremetidas motivado por los gritos y gemidos de Melisa. Se sentía en la gloria al tener en la boca los pechos de ella y la verga metida hasta el fondo de su vagina dándole duro. Esa motivación lo llevó a pensar que podía estar ahí todo el día.
- Aayy profee que rico me cogee!! Aaahh deme más! Más! más! más! más!!!!
- Ploc ploc ploc ploc ploc!!!!
El profe se motivo demasiado y comenzó a darle brutalmente mientras la tenia abrazada sin sacar el pecho derecho de su boca. Pero tanta fue su motivación y mas sumado a los gemidos de placer de Melisa que sintió que algo le recorría en los huevos y subía hacia su verga, lo cual era el semen que venía acercándose nuevamente.
Rápidamente se separó de los pechos y sacó su verga de la vagina de Melisa dejándola abierta, y se dejó caer sentado sobre la silla apretandose otra vez la base de su verga con fuerza.
- Nooo me voy a correr mierdaaa!! - Decía el maestro apretandose duro la verga y cerrando los ojos para no ver a Melisa sobre el escritorio abierta de piernas e inspeccionando su vagina.
Tanto fue su empeño en no correrse que, para fortuna del profe Ramón, el semen se rindió y volvió a regresarse a los testiculos.
- Uufff uff, estuve a punto de correrme jeje
- Que pasa profe? No me quiere dar su lechita? - Dijo Melisa quien ya estaba sentada sobre el escritorio
- Claro que quiero jeje pero normalmente no me corro con facilidad solo por recibir una rusa o por darle duro a una conchita, nose que me pasa hoy
- Ay profe, no será que ya se corrió el día de hoy? Con su esposa por ejemplo?Porque si ya lo hizo puede ser la causa de que su verga ya no aguante tanto jiji ya la uso demasiado.
El maestro se quedó pensando en lo que dijo Melisa y recordó que más temprano en la mañana, Rutila le había realizado una buena mamada en su auto y había hecho que se corriera fuertemente. ("Mierda, por culpa de esa zorrita no le estoy rindiendo como debería a Melisa"). Fue lo que pensó el maestro Ramón, pero no podía decirle nada a Melisa de lo que había hecho con su amiga Rutila, así que le respondió:
- No Melisa como crees jeje no me he corrido hoy, además no tengo con quien hacerlo, mi esposa ya está vieja y no quiere.
- Uy que mal jiji pero no se preocupe profe, pudo retener esa lechita verdad? - Dijo Melisa tocándole la verga con el pie desde su posición sentada en el escritorio.
- Si jeje afortunadamente pude aguantarme y no salió ni una gota
- Eso significa que aún podemos seguir arreglando mis calificaciones verdad?
- Claro que si jeje hasta ahora ya llevas un 8, vamos a ver si consigues el 10 jeje
Melisa se bajo del escritorio y tomó de la mano al maestro para que se levantara. El se quitó el pantalon que tenia entre los tobillos y la siguió hacía al medio del salón. Ella le hizo una seña con la mano y el entendió que debía mover todos los pupitres y eso hizo. Movió todos los pupitres hacia las paredes, incluyendo el pupitre de Gerardo en el que estaba su cartera, el profe la vió pero no le dio importancia. Una vez que dejó libre el centro del salón, Melisa le hizo una seña con la cabeza indicándole que se acostará en el piso. El maestro se acostó boca arriba y Melisa terminó por quitarse su faldita, quedando ahora si completamente desnuda.
El profe observaba embobado a Melisa como si fuera un ángel, tenía la verga totalmente erguida como si fuera un mástil y sabía lo que se venía a continuación para el.
A unos metros de distancia estaba Gerardo llegando al cuarto del conserje Tito. Lo había buscado casi por todo el colegio y no lo encontró, lo cual era raro ya que a esas horas debería estar limpiando los salones. Tocó la puerta del cuarto pero como no respondía la volvió a tocar varias veces hasta que al cabo de un par de minutos, el conserje abrió la puerta y salió. Estaba sudado y no traía su camisa del uniforme sino solo una camiseta tipo sport blanca. Se veía sucio, con su aspecto de tez morena, era de estatura promedio y estaba viejo con 57 años pero se pintaba las canas, aunque eso no le impedia verse algo feo.
- ¿Qué ocurre chamaco por qué haces tanto escándalo?
- Hola don Tito, venía a pedirle la llave del salón A-15, es que deje mi cartera adentro y está cerrado
- La llave dices? Este... fíjate que se me perdió la llave de ese salón jeje - Dijo don Tito algo nervioso
- Quee? No es posible! Ya la busco?
- Si la he estado buscando pero fíjate que no la encuentro
- Chale y ahora que voy a hacer, no tengo dinero para irme a mi casa
- Mira chamaco hagamos esto, cuando encuentre la llave entraré al salón por tu cartera y la guardaré aquí y mañana pasas por ella, y por ahora tendrás que irte caminando
- Bueno, ni modo, pero si la encuentra antes del anochecer me avisa para que venga
- Si si yo te aviso, ya anda vete antes que sea más tarde
- Ok don Tito gracias - Dijo Gerardo decepcionado ya que se tenia que ir caminando a su casa.
Luego de que el muchacho se fuera, el conserje cerró la puerta rápidamente y se metió hasta el fondo de su cuartucho donde tenía un colchón viejo en el suelo. Encima de ese colchón estaba Rutila desnuda.
- Quién era don?
- Un chamaco que perdió su cartera en el salón que dijiste que no limpiara
- Y no le dio la llave verdad?
- Claro que no ricura, el trato que tu me hiciste era que me dejarías cogerte a cambio de no interrumpir en ese salón, nose lo que quieras proteger en ese salón pero yo soy un hombre de palabra jeje
- Que bueno mi don Tito así me gusta, solo estoy cuidando la integridad y la privacidad de una amiga mía pero usted no se preocupe por eso, seguimos?
- Si jejeje vengase para acá! Póngase en cuatro que ahorita le voy a romper ese culo!
- Jejeje si mi don Tito....
...............
Mientras tanto al interior del salón de clases...
- Como quieres? De frente o de espaldas?
- De espaldas Melisa, quiero ver como salta ese culito tuyo
Melisa se dio media vuelta y se fue agachando hasta quedar sentada sobre las piernas del maestro. Tomó la verga y se la fue introduciendo poco a poco por su bella vagina la cual ya estaba bien lubricada por sus propios fluidos y mas al lubricante del condón la verga se pudo resbalar con facilidad hacia dentro.
El maestro solo observaba como Melisa se metia solita su verga y el la sujetaba de las caderas hasta que ella quedó sentada con la verga adentro.
- Oohh que rico se siente Melisa! Empieza a moverte por favor
Melisa obedeció y comenzó a moverse despacio de adelante hacia atrás haciendo movimientos suaves con sus manos apoyadas sobre las rodillas del maestro.
- Aaahh ricoooo!!!
- Esoo asii! Uufff muevete despacito sobre mi vergaa
- Mmmm siii uuuyyy!!
- Que hermoso y perfecto culito tienes! - Plaff!!
- Aayyy!! Le gusta?
- Oohh sii me encantaa uufff! - Dijo el maestro poniendo sus manos en las nalgas de Melisa acariciandolas y sobandoselas mientras ella seguía moviéndose. El profe veía con antojo el puntito rosadito que tenia Melisa como ano y ya se le estaba antojando, se preguntaba si sería igual o más rico meterle la verga por ahí y se le hacia agua la boca de solo pensar en eso. Decidido, fue llevando su dedo índice hasta el orificio rectal de Melisa y lo acarició por un segundo, pero como vió que Melisa no lo rechazó y en cambio seguía moviéndose y gimiendo, volvió a acariciarlo con el dedo pero esta vez con más confianza tratando hasta de abrirlo un poquito con el dedo. Y eso si lo sintió Melisa.
- Ayy oiga profe que hace? Mmm
- Estoy acariciando tu hermoso culito Melisa, es que se ve bien antojable jeje
- Aahhyy pero solo puede tocar mmm nunca lo he hecho por ahí así que ni se ilusione porque usted no va a ser el primero
- Ah como eres Melisa, yo que quiero probarlo, y más ahora que dices que esta nuevecito me dan ganas de estrenarlo jeje - Decía el profe sin dejar de acariciarle el ano mientras Melisa se movía sobre su verga
- No profesito mmmm no puedo darle mi culito aayy!
- No me lo vas a dar eh?
- No profe mmm
- Ah no? Pues de castigo te voy a dar mucha verga!
- Si profe quiero verga mmm quiero toda su vergaaaaaa!!! Aaaaahhh!!! Nooo! Pareee!! Pareee!!! Aaaahhh!!!
- Toma todo el poder de mi vergaaa!!!!
El maestro Ramón había sujetado a Melisa por las caderas y se empezó a mover fuertemente de arriba hacia abajo metiendole y sacándole la verga con una gran velocidad. Esto tomó de sorpresa a Melisa que no se lo esperaba y empezó a gemir como loca al recibir este golpe de placer.
- Aaahhh! Aah! Ahh! Aah! Aaahhh!!! Profeee!!!
- Esto le pasa a las alumnas que no se portan bien y que no le quieren entregar el culo a su maestro!! Ooohh siii!!! - Ploc ploc ploc ploc ploc!!!!
Los fuertes impactos vergales contra la mojada vagina de Melisa se escuchaban por todo el salón junto con los gritos de placer de ella.
- Aaayyyy profeeeee!!! Lo está haciendo muy durooo!! Aaahhh ricoooo!!!
- Ya se que esto te gusta!! Tomaaa! tomaa!!! - ploc! ploc! ploc! ploc! ploc! ploc! ploc!!!!!!
- Profeee Aaahhh!! Es un animal!!! Aaayyy siiii!!!
- Siii eso soy!! Vente para acá!!
El maestro tomó las dos colitas del cabello de Melisa y la jaló hacia el, haciendo que ella quedara acostada de espaldas sobre su flacuchento cuerpo, y acto seguido pusó sus manos en los pechos de la nena masajeandolos y apretandolos con fuerza, sin parar de cogersela.
- Aaahhh!!! Mmm siii! Que ricooo profeee!!!
- Eso asii ooohhh!! Siente toda mi vergaa! Siente como tu maestro se adueña de tu cuerpooo!!! - Ploc! Ploc! Ploc! Ploc!!!
- Aaaahhh!! Aahh!! Mmmmmm....
El maestro apagó los gemidos de Melisa con un beso en la boca en el cual le metió toda la lengua hasta el fondo de su fresca boquita y luego la soltó para susurrarle al oído.
- Dame tu culito Melisa por favor si?
Pero Melisa no respondió y solo se dedicaba a gemir, por lo que tuvo que seguir insistiendo.
- Ándale Melisa, si ya estamos aquí, vas a ver que te va a gustar, hazlo por tu profe si?
Melisa se dejó llevar por las palabras del profe Ramón porque ya no pensaba con claridad debido al intenso placer que estaba sintiendo en ese momento, y acepto su propuesta.
- Si profesito mmmm aayy - Dijo Melisa mientras la seguían penetrando
- En serio Melisita? Le darías tu culito virgen a tu profe?
- Si mi profe aahhh tómelo, rompalo, hágalo suyo mmmm
("Oh mierda esto es enserió!! Voy a cogerme el culito de mi alumna más hermosa!") - Fue lo que pensó el maestro. Así que le dio sus últimas 5 arremetidas de verga y sin esperar más se la quitó de encima y se levantó del piso.
- Párate Melisa, ve a ponerte contra el escritorio que ahorita voy a estrenar ese culito jeje
Ella obedeció y se fue a poner contra el escritorio dejandole el culo levantado y listo para la disposición del maestro quien de acercó y levantó la pierna derecha de Melisa y la subió al escritorio para abrirla más
- Uuff que rico lo que me voy a comer jeje - Dijo el maestro al ver ese anito rosadito
- Mmm si mi profe que espera - Decía Melisa con lujuria
- Supongo que ya no necesitaré esto jeje - Dijo refiriéndose al condón el cual se quitó y lanzó al bote de basura cayendo adentro con total precisión como si fuera un basketbolista profesional
- Ahora si preparate que ahí voy jeje
Melisa extendió mas la pierna para que su profesor de una buena vez se la metiera y la hiciera su mujer por el culo, fue ella misma quien ahora se abría su apretado anito con sus dos manos para que su macho llegara y simplemente se la encajara hacia su interior, esto fue mucho para el degenerado y aprovechador profesor, con solo tener la visión de la dulce Melisa abriéndose y dándole luz verde a su verga para que se paseara por donde él lo quisiera lo llevaron al placer anticipado, ya que apenas puso la cabeza de su verga en el puntito rosadito de Melisa, sintió nuevamente la sensación de que algo recorría sus testículos hacia su verga. Llevó su mano rápidamente hacia la base del pene para apretarlo e impedir que saliera el semen, pero esta vez fue demasiado tarde y no pudo evitar correrse.
- Ohhhhh Melisaaaa me corroooooo!! no voy alcanzar a meterteloooo!!!
El profe no tuvo más remedio que dejarse correr apuntando su verga a la espalda de Melisa. Cuatro potentes chorros de semen salieron disparados hacia la nena que seguía puesta sobre el escritorio. El primer chorro llegó hasta su cabello, el segundo y el tercero cayeron en sus hombros y espalda, y el último cayó sobre sus nalgas.
- Ooohhh!! Uufff!!! Que rico me vine! Pero mierda!! No pude cogerme ese culo! Perdóname por favor Melisa
- No se preocupe profe, ya dio lo que tenía que dar jeje - Dijo Melisa incorporandose y poniéndose frente al maestro tomándolo y poniéndolo contra el escritorio - Déjeme limpiar esa rica verga
Ella se agachó y comenzó a darle unas chupadas, lo lamia completo y se lo metia hasta el fondo de la boca hasta que consideró que ya estaba bien limpio y sin residuos de semen.
- Oooohh uuff tu si que eres buena Melisa mmm lo dejaste reluciente jeje
- Espero que con esto ya quede arreglada mi calificación jeje - Dijo Melisa levantándose y sonriendole al profe
- Si jeje en este parcial tienes 9, pero para compensar que no fui suficiente y me corrí antes de tiempo te doy el 10 jeje
- Ay profe muchas gracias, pero no se preocupe por eso, usted lo hizo muy bien jeje - Decía Melisa mientras buscaba su ropa y se comenzaba a vestir.
Pero al momento de querer ponerse su calzoncito el profe se lo arrebato de las manos.
- Ey épale jeje eso me queda a mi como recuerdo
- Como guste profesito, yo ya me voy, la pase muy rico
- Uy y yo más jeje
- Nos vemos mañana en clase profe, y vistase ya que no lo vaya a agarrar un resfriado jeje
- Si jeje solo déjame descansar un rato aquí, y cierra la puerta al salir
Melisa terminó de vestirse y se dirigió a la puerta, volteó y le guiñó un ojo a su profesor y luego salió. El profe Ramón se quedó suspirando sobre el escritorio, estaba agotado y totalmente satisfecho y feliz por cogerse a la alumna que siempre había deseado, pero también se sentía arrepentido por haber sido tan pendejo de dejarse correr y no estrenar el culo de Melisa.
Ella caminaba por los pasillos del colegio hacia la salida. Iba con un pedacito de su cabello seco y tieso debido al semen que se había secado ahí, y por sus piernas todavía chorreaba algo de sus fluidos vaginales. Pero aun así ella iba feliz por haber usado a un hombre para cumplir con sus propósitos.
Busco en su bolso el número que le había dado el taxista anteriormente y decidió marcarle para que pasara a buscarla...
..................
Gerardo iba caminando hacia su casa cuando vió un camper estacionado sobre la banqueta de una calle solitaria. Le dio curiosidad y lo revisó por todos lados y como lo vio sucio y oxidado, llego a la conclusión de que estaba abandonado.
"Aquí es donde me vengare de Melisa" - Pensó para luego irse sonriendo.








Hola más relatos de melisa cuando le rompen el culo..
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